Cooperativismo

Cataluña, líder en cooperativas: un modelo con raíces, valores y ganas de futuro

Un 20% de las cooperativas existentes en España son catalanas. En total, 4.700 proyectos que reivindican un modelo empresarial que fomenta la sostenibilidad, bienestar social, igualdad y gestión democrática. Ni la crisis económica ni la pandemia han frenado su crecimiento: 1 de cada 3 cooperativas tiene menos de 10 años. ¿Por qué?

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La Cooperativa del Campo de Cervià de les Garrigues

El jueves, el Palacio de Congresos de Barcelona vivió un momento inédito para el cooperativismo catalán. El recinto acogió el primer Congreso del Cooperativismo de Catalunya después de la restauración de la democracia, impulsado por la Confederación de Cooperativas de Catalunya (CoopCat) y promovido por la Generalitat. Durante todo el día, los asistentes reflexionaron sobre cómo este modelo empresarial ha cuidado el territorio, ha tejido alianzas y ha equilibrado necesidades de forma organizada desde hace 125 años.

Evolució del nombre de cooperatives constituïdes a Catalunya, per any

Hoy, el cooperativismo catalán vive una etapa dulce: Cataluña es el territorio líder en el Estado en número de cooperativas. Hay 4.706, según el Registro General de Cooperativas de Catalunya. Un tercio, nacidas hace menos de 10 años: ni la crisis económica ni la pandemia del coronavirus frenaron la aparición de nuevas cooperativas. De hecho, los indicadores muestran que este modelo empresarial cogió empuje. Entre 2016 y 2022 el número de cooperativas creció un 55% en la provincia de Barcelona y hasta un 70% en la de Girona. Pero, ¿qué tiene ese modelo empresarial por haberse vuelto tan atractivo?

Nombre de cooperatives, per sector

"Desde hace 125 años, el cooperativismo ha sido un motor de creación de nuevas oportunidades en Catalunya", recuerda CoopCat, la entidad que integra a las federaciones de cooperativas del país. "En los pueblos y en las ciudades, miles de familias trabajadoras se han autoorganizado en cooperativas, sindicatos, mutuas, escuelas y ateneos para hacer frente a los retos cotidianos con solidaridad y apoyo mutuo", resume. Las raíces del movimiento son hondas. Sin embargo, los expertos aseguran que nunca hasta ahora la economía social y solidaria (ESS) -que incluye el movimiento cooperativista- había vivido tan importante eclosión.

Pes de les cooperatives amb menys de 10 anys, per territori

"A raíz de la pandemia, organismos como la Unión Europea o Naciones Unidas entendieron que no sólo había que reactivar la economía sino cambiar las bases del fundamento económico", analiza Eloi Serrano, director de la Cátedra de ESS del Tecnocampus-UPF. El golpe de efecto del coronavirus se sumó a la estela que había dejado la crisis financiera de 2008, a los cambios tecnológicos ya la emergencia climática. Todo ello ha terminado haciendo un cóctel que ha favorecido a la economía social. "La Unión Europea ha situado a la economía social como punta de lanza de sus políticas y el gobierno español tiene un ministerio que incluye este sector en el nombre -sigue ejemplificando Serrano-. En ningún otro momento de la historia el marco teórico de "economía social y solidaria había sido tan reconocido", sentencia.

El modelo, en cifras

La presencia cada vez mayor del cooperativismo en las políticas públicas ha ido en paralelo al aumento de las cooperativas en los registros oficiales. Una de las consecuencias es que el sector se ha rejuvenecido con fuerza: 1 de cada 3 empresas catalanas que han elegido funcionar con este modelo empresarial se han constituido en la última década, según datos facilitados por CoopCat. "Catalunya además cuenta con cooperativas de todos los sectores económicos", especifica la entidad, que recalca la diversificación del modelo como uno de sus puntos fuertes. De las que más hay es de las cooperativas de trabajo: suponen un 36% del total.

Recientemente, una encuesta de la consultora Takticom ha puesto cifra a la percepción que tiene la ciudadanía catalana de las cooperativas. El modelo sale muy bien parado. El 81,3% de la población considera que el cooperativismo debe tener un mayor peso en la economía; el 45,5% es o ha sido socia o clienta de una cooperativa; y entre todos los encuestados puntúan con un 7,4 sobre 10 ese modelo de empresa. De hecho, entre el resto, es lo que la ciudadanía valora mejor. El estudio permite también ver el grado de simpatía que tiene el cooperativismo entre los votantes de los partidos políticos. Entre los que creen que debe tener un mayor peso dentro de la economía están los de la CUP, los Comuns, Esquerra, PSC y Junts. En el otro lado se sitúan el Partido Popular y Vox.

Los valores, en el centro

Para los expertos, hablar de cooperativismo es hablar de valores. "En este modelo empresarial se ponen las necesidades e intereses de las personas por encima de los del capital", resume Rosa Garcia-Hernández, coordinadora del Diploma de Especialización en Economía Social y Solidaria de la Universidad Autónoma de Barcelona. "Son organizaciones democráticas que tienen una estructura horizontal, en las que cada persona equivale a un voto, independientemente de la aportación de capital que haya realizado", continúa. Como tercer elemento esencial, cita su retorno a la comunidad. "Las cooperativas utilizan sus excedentes para alcanzar objetivos de interés social", apunta.

"Las cooperativas son un modelo heterogéneo de hacer empresa, donde conviven cooperativas de ámbito más rural y cooperativas urbanas, cooperativas de gran dimensión y proyección exterior y pequeñas cooperativas de ámbito local", resalta CoopCat. Para la Confederación, esto da al tejido cooperativo catalán una gran riqueza. "Este arraigo territorial hace que reinviertan los beneficios en su área de origen, movilicen recursos locales, mantengan actividades económicas en riesgo de desaparición, generen capital social y empoderen a la población local para definir su propio modelo de desarrollo", acaba.

Un futuro esperanzador

Con el panorama actual, la evolución del cooperativismo en Cataluña parece tener que ir sobre ruedas. "Tiene un buen futuro", vaticina Garcia-Hernández. Sin embargo, avisa de que tiene retos que todavía debe solucionar. "Es importante crear cooperativas, pero también es saber hacer que se consoliden", explica. También apunta que el cooperativismo debe poder llegar a todas las capas de la población ya todas las clases sociales, y que es necesario analizar la relación de las cooperativas con las administraciones públicas para saber cuáles son las fórmulas que más convienen para fortalecer el sector .

Desde CoopCat coinciden en señalar algunos de estos retos. "Hay que situarlo como modelo económico de futuro, y ampliar la cultura cooperativista y popularizar el modelo entre la población general -como modelo propio y de país-, para generar orgullo y sentimiento de pertenencia e interpelar al sector político y económico del país, de modo que reconozca al cooperativismo como un modelo propio, válido y estratégico para el país", concluyen.

La economía social y solidaria desembarca, también, en las universidades

Desde hace unos años, el crecimiento del sector de la economía social y solidaria (ESS) se está traduciendo en un aumento de la oferta formativa universitaria en este campo. Es el caso de la Universidad Autónoma de Barcelona, ​​que este septiembre dará el pistoletazo de salida a la octava edición del Diploma de Especialización en ESS. "Principalmente, atrae a tres perfiles diferentes de alumnos: graduados en administración y dirección de empresas, trabajadores de administraciones públicas y personas que ya conocen mucho el sector cooperativo, pero que quieren profundizar aún más", apunta Rosa Garcia-Hernández , coordinadora de esta titulación.

Este septiembre, el Tecnocampus-UPF estrena el master oficial en economía social y solidaria. "Somos el único centro del Estado y, seguramente, de toda Europa que en nuestros estudios de grado de empresa tenemos una asignatura de economía social", contextualiza Eloi Serrano, director de la Cátedra de Economía Social y Solidaria del Tecnocampus-UPF. "Cuando terminan los estudios, los alumnos saben qué es la gestión democrática de una empresa, cómo funcionan las cooperativas...", cita. Durante siete años, el centro había ofrecido un posgrado en gestión de cooperativas, que es el que ahora se ha reformulado para convertirlo en máster. "Son los primeros estudios oficiales en ESS de la historia de Catalunya", señala.

En Tecnocampus-UPF los alumnos podrán elegir entre dos itinerarios: el profesionalizador y el de investigación. Este segundo les permitirá acceder a un programa de doctorado. "Es muy importante situar a la ESS dentro de la esfera científica", explica. Y añade: "La retórica no transforma, sino que lo que transforma es que la cooperativa sea una actividad económica sostenible y duradera, que permita transformar las bases de la economía", explica Serrano.

Entre los principales motivos que explican el aumento de la oferta formativa en este ámbito hay tres destacables. "Un primer factor ha sido la necesidad de una formación específica que ha ido mostrando el mismo sector; un segundo, la voluntad de la Generalitat de Cataluña de promover este tipo de formaciones; y un tercero, el interés de las mismas universidades por realizar investigación académica en temas de ESS y al incluir los estudios dentro de la Facultad de Economía y Empresa", apunta Garcia-Hernández.

CIFRAS:

19,1% -El porcentaje de cooperativas de España que son catalanas

4.706 -El número de cooperativas que existen en Cataluña

1.506- El número de cooperativas que tienen menos de 10 años

7,4 -La nota media que pone la ciudadanía en el modelo empresarial cooperativo, sobre 10.

Un 81% de los catalanes considera que el cooperativismo debe tener un mayor peso en la economía.

El arraigo, la diversificación, la innovación, la intercooperación y la participación democrática, los cinco valores clave del cooperativismo catalán.

"Si quieres montar una empresa y vas a una gestoría, no te hablarán del modelo cooperativo: todavía cuesta llegar a públicos no convencidos" -Eloi Serrano, director de la Cátedra de ESS en el Tecnocampus - UPF.

"Los estudios universitarios de ESS atraen tanto a estudiantes de ADE como a trabajadores de administraciones públicas o de cooperativas" -Rosa Garcia-Hernández, coordinadora del Diploma de Especialización en ESS de la UAB.

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