¡Eureka!

¿Qué comparte Mario Bros con un juego japonés de hace 500 años? Así se creó Nintendo

La compañía reina de los videojuegos a nivel mundial nació vendiendo naipes a finales del siglo XIX

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El eShop de Nintendo 3DS ya está activa

BarcelonaUna baraja de 48 cartas, agrupadas en doce series de cuatro naipes. En cada una de ellas se muestra un tipo de flor, que representa un mes del año distinto. Durante la partida, los jugadores luchan por completar todas las series. Quien logra formar más, gana. Éstas son las reglas esenciales del Hanafuda, un juego tradicional japonés que, a pesar de tener más de 500 años de historia, guarda una estrecha relación con algunos de los personajes más famosos del mundo de los videojuegos: desde Mario y Zelda hasta Donkey Kong, Pikachu o Samus Aran. El responsable de esta insólita conexión es Fusajirō Yamauchi, un hombre de negocios que, el 23 de septiembre de 1889, abrió una pequeña tienda de juegos de cartas en Japón. La bautizó con el nombre de Nintendo. Hoy, más de 130 años después, es el nombre de uno de los imperios empresariales más importantes del sector del entretenimiento.

"La historia de Nintendo demuestra lo relevante que es saber identificar las oportunidades de negocio, anticiparse a ellas y exprimir su jugo al máximo", anuncia Josep Maria Espinet, profesor del área de comercialización de la Universidad de Girona (UdG). De hecho, pese a ser un negocio centenario, Nintendo supo hacerlo desde el primer día. En 1882, el gobierno japonés había prohibido los juegos de apuestas, porque iban en detrimento de la productividad de los trabajadores, y muchos de los fabricantes habían decidido bajar la persiana. Pero las peleas de Hanafuda eran de las pocas que podían seguir comercializándose. El emprendedor se dio cuenta y decidió crear Nintendo. Además, irrumpió en el mercado con una estrategia que le fue clave para ganar la partida. Como las pocas empresas que todavía confeccionaban estas peleas apostaban por hacerlas con materiales de alta calidad, él decidió realizar dos líneas de producción: una, con cartas hechas de material más caro y duradero; la otra, hecha de plástico y dirigida a las clases populares. Rápidamente, Nintendo conquistó el sector.

Del cartón a la pantalla

El negocio fue pasando de padres a hijos y todos los sucesores de Yamauchi supieron jugar bien sus cartas. Más allá de vender peleas de Hanafuda, empezaron a producir otras nuevas, con estampados diferentes. En la década de 1940, el hijo del emprendedor dio el salto a los países occidentales y salió adelante. Al cabo de unos años, la compañía ya había firmado acuerdos de colaboración con grandes multinacionales como Disney para fabricar ediciones especiales, que hacían las delicias de los niños y de los coleccionistas. Sin embargo, la jugada maestra definitiva no llegó hasta que Hiroshi Yamauchi, el bisnieto del fundador, tomó las riendas del negocio, en 1950. "Asumió la presidencia de Nintendo durante más de 50 años, hasta el 2002 –recuerda Espinet–. Por sí solo, esto ya nos explica que supo hacer una buena gestión de ello”, avanza.

En su caso, el buen olfato familiar por los negocios se tradujo en vislumbrar que, con el auge de las nuevas tecnologías, el sector del ocio podía cambiar de pies a cabeza. Esta intuición se combinó a la perfección con un contexto de cierta expansión económica, en los años 60. El resultado fue un delicioso cóctel: el ecosistema ideal para lanzarse a la piscina e investigar nuevas formas de ocio: pasó de fabricar cartas a realizar juegos de todo tipo. Para adultos, tableros de ajedrez y de mahjong; para los niños, juguetes como los Ultra Toys, que conquistaron el mercado mundial.

Sin embargo, en 1973, la crisis del petróleo le estropeó la partida. El precio de los plásticos se disparó y la compañía tuvo que buscar nuevas salidas. "La diversificación siempre fue uno de los puntos fuertes de Nintendo", asegura el experto. La solución la halló aliándose con uno de los primeros gigantes de la electrónica: Mitsubishi. Juntos, presentaron las primeras consolas y microconsolas de la historia. También atacaron el mercado de las máquinas arcade. "Crearon consolas, pero también videojuegos", recuerda Espinet. De hecho, Nintendo originó universos enteros, como Mario Bros. Hoy, Nintendo ha vendido más de 800 millones de consolas en todo el mundo y ha cerrado el primer semestre de año con unos beneficios de 1.153 millones de euros, impulsados por una última buena jugada: llevar a los cines el universo de Mario Bros con una nueva película de animación. El filme Super Mario Bros ha sido un éxito rotundo en taquilla, que ha impulsado los beneficios del grupo más de un 50% respecto al mismo periodo del año anterior.

La historia de Nintendo

1889

Fusajirō Yamauchi inaugura Nintendo, una pequeña tienda de juegos de cartas en Japón

1940

La empresa comenzó a exportar sus peleas al mundo occidental

1950

Hiroshi Yamauchi, el bisnieto del fundador, asume su presidencia y se diversifica

1973

La crisis del petróleo obliga a la empresa a dar un giro de timón ya apostar por el ocio electrónico

2023

La empresa cierra el primer semestre de año con beneficios de más de 1.150 euros

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