ENTREVISTA

"Mi compañero me suplicó que no me lo comiera"

Salvador Alvarenga, pescador de El Salvador, pasó más de un año a la deriva en alta mar. Recorrió 11.265 km desde México hasta las islas Marshall, en el Pacífico. La fe en Dios, el recuerdo de su hija y un instinto de supervivencia bestial le salvaron la vida

Salvador Alvarenga va estar més d’un any a la deriva al Pacífic.  Va sobreviure a base d’ocells, peixos i tortugues.
Georgina Ferri
15/12/2016
3 min

El 17 de noviembre de 2012 el Salvador Alvarenga, un pescador experimentado, y su compañero Ezequiel Córdoba embarcaron para pescar tiburones en Costa Azul, México. La travesía debía durar dos días. El 30 de enero de 2014, 438 días después y 11.300 kilómetros más lejos, Alvarenga llegaba exhausto, desnudo y barbudo a Ebon, en las islas Marshall. Córdoba no tuvo la misma suerte. El suyo es un relato de supervivencia en una pequeña lancha de sólo siete metros y medio de eslora. Fascinado por la historia, el periodista Jonathan Franklin ha hecho un libro: Salvador (Alienta Editorial).

¿Por qué decidieron salir a la mar a pesar del aviso de tormenta?

El patrón nos dijo que podíamos pescar durante un día y medio o dos, porque el viento del norte debía entrar a los dos días. Cuando ya volvíamos, a 80 km de la costa, los motores comenzaron a fallar; estuve más de dos horas intentando solucionarlo, pero nos cogió el mal tiempo. Tiramos la carga para aligerar la lancha y nos quedamos a la deriva.

¿Como puede sobrevivir una persona 438 días a la deriva?

Lo más importante es no perder la fe, yo me entregué a Dios. Después de los siete primeros días de tormenta, la barca no se hundió y el mar quedó en calma. Ezequiel y yo lloramos. No habíamos comido durante 7 días, ni bebido, sólo hacíamos que sacar agua para que la lancha no se hundiera. Me empecé a beber la orina, varias veces...

Hasta que no llovió no pudieron recoger agua...

Sí, antes de que lloviera bebí orina y sangre de tortugas y de pájaros.

Si no hubiera sido con su compañero, ¿habría podido sobrevivir?

Yo no quería morir, y Ezequiel con eso no me ayudaba...

Los primeros días sí que le ayudó sacando agua de la barca, ¿no?

Ezequiel cayó al mar el primer día y yo lo rescaté. Me repetía que debería haberlo dejado morir y entró en una depresión.

También se explica en el libro que pudo sobrevivir gracias a la gran cantidad de desechos que hay en el mar.

Llegamos a encontrar 700 botellas durante todo el año que estuvimos a la deriva. Las llené de agua. Pasado el invierno, ya no llovió más, pero teníamos todo un barril lleno de agua.

Dice que, a pesar de que comía pájaros, imaginaba que era una gran comida. ¿Es el poder de la mente?

Yo veía un pájaro y pensaba que era una gallina, es lo mismo. Primero con un cuchillo lo degollaba y después me bebía la sangre. También le abría las tripas y me comía los peces que contenían.

Ezequiel se encontró una serpiente en el interior de un pájaro y ya no quiso comer más.

Cogimos dos pájaros, una hembra y un macho. Él decidió cual nos comíamos cada uno y me dio a mí la hembra, yo me conformé aunque era el más pequeño. En el interior del suyo había una serpiente. Comenzó a vomitar y desde ese momento ya no quiso comer más, hasta que murió.

¿Qué pasó entonces?

Lloré mucho, me quería suicidar, me preguntaba qué haría yo solo. Estuve once meses solo, hablando con los pájaros.

¿Lo tuvo una semana en la cubierta de la lancha?

Sí, ocho días. Le seguía hablando y le saludaba. Al cabo de unos días me dije a mí mismo: "¿Qué estoy haciendo hablando con un muerto?" Vi que enloquecía, pero no me atrevía a tirarlo al mar. Una noche sin luna me decidí a lanzarlo. Después me desmayé. Intenté suicidarme, pero al final no lo hice...

¿Pensó en algún momento en comerse a Ezequiel?

Él me suplicó que no me lo comiera, pero yo no lo pensaba hacer. Cuando él murió yo tenía más de 20 pájaros capturados, dos tortugas, pescado seco...

¿Sin su experiencia previa en el mar, podría haber sobrevivido?

No era la primera vez que naufragaba. Ya había pasado cinco días a la deriva a más de 115 km de la costa. No cogí miedo al mar, pero dos años más tarde me volvió a pasar.

¿Ahora le tiene miedo?

Sí, es una bendición, pero tengo pesadillas y tengo que dormir con la luz encendida. Incluso me da miedo cuando me cae el agua de la ducha, se me tensa todo el cuerpo.

Cuando llegó a Ebon, 11.300 kilómetros más lejos, se encontró con una pareja...

Sí, empecé a gritar, sin ropa, peludo como iba... Y sufrí mucho durante unos días porque allí no había nada... Yo estaba todo hinchado, pero al cabo de 20 días llegó un barco y me pudieron atender bien.

¿Diría que la fe lo mantuvo vivo?

Le tienes que pedir ayuda a Dios, pero tú también tienes que hacer algo.

¿Ahora a qué se dedica?

No puedo trabajar. Hollywood quiere hacer una película de mi historia, pero todavía no hemos firmado ningún contrato. Mis abogados no me dejan hablar.

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