La ATC no estará preparada para realizar funciones de recaudación del IRPF hasta más allá del 2028

Según el plan del Govern, encargado a Indra, la Hacienda catalana podría asumir hasta el "70% de los procesos"

Imagen de las dependencias del ATC
31/01/2026
5 min

MadridUna de las patas del acuerdo entre el PSC y Esquerra para investir a Salvador Illa fue la recaudación de todos los impuestos por parte de la Agencia Tributaria de Catalunya (ATC). Ahora bien, lo cierto es que el ATC ahora mismo está lejos de poder hacerlo con la dimensión actual. Además, el objetivo del Gobierno es centrarse en empezar a asumir funciones de gestión –que no de recaudación– de un solo tributo, el impuesto sobre la renta de personas físicas (IRPF). De hecho, teniendo en cuenta la situación actual de la ATC, cualquier función de "recaudación" llegaría más allá de 2028 y siempre "en colaboración" con la Hacienda española. Así se desprende del informe (véase el gráfico) que ha elaborado la empresa Minsait, filial de Indra, por encargo del Gobierno sobre el plan de desarrollo del ATC, al que ha tenido acceso el ARA a través de una petición de transparencia –primero denegada por la Generalitat y después aceptada a raíz de un recurso en la GAIP.

A continuación desgranamos el informe –de 59 páginas–, asumiendo que todo el desarrollo está condicionado a que prospere una negociación ahora mismo varada: que el Congreso apruebe la delegación de competencias para que la Generalitat recaude el IRPF. En declaraciones al ARA, la consellera de Economía, Alícia Romero, admite la dificultad de la empresa: "Debemos pasar de gestionar 5.000 millones a 30.000. Es muy complejo, la transformación tecnológica es brutal". Y añade, también, que hasta que no exista la habilitación legal para gestionar el IRPF tampoco pueden desplegar la Agencia porque es como si se estuviera gastando dinero por aduanas o por cualquier otra facultad de la que la Generalitat no es competente, lo que –advierte la consellera– podría ser incluso impugnada en los tribunales. En este sentido, en relación con el informe de Indra avisa que se trata de una guía hecha por un externo y que el Gobierno cogerá lo que considere.

Desenvolupament previst de l'ATC
NC: No col·labora / NA: No aplica / C: Col·labora / R: Responsable

Hasta un "70% de los procesos"

El documento dice en varias ocasiones que parte de un planteamiento "realista", por lo que sólo ve factible preparar a la ATC para que participe en la gestión del IRPF en un "70% de los procesos" asociados –y no el 100%–. En concreto, según el informe, en última instancia la ATC tendría un rol central a la hora de gestionar el grueso del IRPF, que es la declaración de la renta (modelos 100 y 101), mientras que quedarían fuera de su alcance el resto de modelos tributarios, así como la gestión censal, que lo quedaría la Hacienda. Esto, además, no sería inmediato sino que sería siempre más allá de 2028, cuando apenas la ATC podría empezar a realizar funciones relacionadas con la gestión del IRPF (que no recaudación). Antes, la hacienda catalana se centraría en hacerse presente para la ciudadanía y participar en las consultas del contribuyente.

Para culminar el plan, la ATC necesitaría el doble de los trabajadores que tiene actualmente, que son alrededor de 850. Según el documento, se prevé que para asumir las funciones del Impuesto de la Renta debería llegarse de "forma estructural" a 857 nuevas contrataciones: doblaría, pues, su personal. Durante las campañas de la renta, el volumen de trabajadores aún debería ser mayor, hasta otros 1.058, aunque serían temporales. Actualmente la cifra de trabajadores de la Hacienda española en Cataluña es de 3.800.

El informe encargado por el Gobierno tiene previsto que esta ampliación de personal se haga a través de oposiciones o de incorporar personal interino, pero también prevé "la incorporación de personal procedente de la Agencia Estatal". El plan recuerda que en el Estatuto del Empleado Público se prevén mecanismos de movilidad entre administraciones, aunque advierte que se trata de un "procedimiento complejo que puede extenderse entre seis meses y dos años". "La diferencia de condiciones podría generar malestar y protestas, salvo si se acuerda la equiparación", avisa. Al respecto, la conselleria de Economia lo ve como un escenario, pero avisa de que ahora no está sobre la mesa de las conversaciones con Hacienda.

Las fases

Fase 0

La primera parte del documento está destinada a actualizar el ATC por las funciones que tiene ahora mismo otorgadas legalmente y que todavía no ejerce con plenitud porque no ha crecido lo suficiente. Por este período, el informe recomienda: "Hay que producir un avance al dar visibilidad institucional a la ATC, sin asumir aún funciones de aplicación de los tributos". Esta primera fase consta de tres bloques, que el informe llama 0.1, 0.2 y 0.3, de los que ahora mismo la ATC se encuentra apenas en el primero, según fuentes de la conselleria de Economía. De hecho, ahora están centrados en actualizar los softwares Espriu y Gaudí para gestionar sus propios tributos.

En esta etapa, la Agència Catalana "presta información y asistencia" a la campaña de la renta a los solicitantes con cita previa, cuya responsable es la Hacienda española. Para ello, el Gobierno ha anunciado esta semana un aumento de la plantilla de 152 puestos de trabajo para la atención a la campaña de la renta, aunque no de forma estructural sino para afrontar sólo el pico de trabajo. Se trata de un 49% más de personal que el pasado año, aunque según el plan deberían haberse contratado 498 personas para cubrir al menos el 60% de las 384.082 citas que hay en Catalunya.

La siguiente fase prevista en el informe correspondería a hacer visible la ATC ante el público, conjuntamente con la Hacienda española; mientras que la etapa 0.3 sería el inicio de la participación de la Agència Catalana en cuestiones operativas del IRPF a partir de 2028. Ahora bien, a pesar de esta participación, no haría nada aunque tuviera que ver con la recaudación del impuesto, sino que se centraría en gestión tributaria, inspección y revisión. En este punto, el informe ya alerta de "riesgos elevados": cita el "grado de aceptación" por parte de la Hacienda española o de "resistencia al cambio".

A esta fase el Gobierno no podrá llegar si no hay unos condicionantes previos que por ahora no se cumplen: un acuerdo institucional con la Hacienda española (el llamado convenio para la gestión del IRPF), que según el plan debería llegar antes del mes de marzo, pero del que todavía no se tiene constancia, y de la modificación legal que dele del gobierno español.

Fase 1 y fase 2, sin calendario

La fase 0 culmina en 2028, mientras que la fase 1 y 2, que sería cuando se produciría el salto real del ATC en la gestión del IRPF, no están programadas. En la fase 1 el informe dice: "El objetivo principal de esta etapa será dotar al ATC de capacidad técnica, organizativa y operativa para gestionar por sí misma la confección y presentación de las declaraciones de IRPF". En este sentido, no sería hasta la fase 2 que la Hacienda catalana empezaría a entrar en la recaudación del impuesto: la estación final sería implicarse en un "70% de la carga de trabajo asociada al IRPF que supone Cataluña" para la Hacienda española. Ahora bien, el mismo documento reconoce: "Si el refuerzo de plantilla estructural y su formación no se produce en tiempo y forma, pueden aparecer retrasos, acumulaciones y bajada en la calidad del servicio".

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