En paralelo, ha declarado un nuevo testigo en el caso Leire Díez en la Audiencia Nacional. Daniel Mateo, que es colaborador de la Guardia Civil desde los años 90, hizo de intermediario para propiciar dos encuentros entre ella y Rubén Villalba, el comandante del instituto armado investigado en el caso Koldo.Ha explicado que Koldo García –que es un amigo de confianza a quien conocía de la lucha antiterrorista– le dijo que todo el mundo en el PSOE cogía el teléfono a la conocida como la fontanera del PSOE, que trataba directamente con Santos Cerdán y que, incluso, tenía acceso a los ministros. “Le di credibilidad y me da miedo”, ha reconocido.Asimismo, Leire Díez le dijo que hablaba en nombre del one. ¿Quién es? Él le preguntó si era Cristiano Ronaldo o Florentino Pérez, y ella le contestó –según su versión– primero que era el presidente y después que era Pedro. A secas.Ante el juez Santiago Pedraz, también ha asegurado que Leire Díez afirmó que Mercedes González, la directora general de la Guardia Civil, que también está investigada, estaba “al corriente de todo” y a la espera del resultado de aquella reunión. De hecho, en un momento, cuando todavía estaban allí, habló por teléfono con una tal Mercedes, que podría ser ella. Además, Leire Díez les trasladó que en La Moncloa estaban “descontentos” con el DAO, Manuel Llamas, porque no estaba atajando los casos que salpican al presidente español.
Begoña Gómez ficha al abogado de Josep Pujol de cara al juicio con jurado popular
La mujer de Pedro Sánchez prescinde de Antonio Camacho y se pone en manos de Jaime Campaner
MadridDespués de que la Audiencia de Madrid haya avalado que sea juzgada con jurado popular –a pesar de que le ha retirado dos delitos y le ha devuelto el pasaporte– y que Hazte Oír haya pedido trece años de prisión para ella, Begoña Gómez sacude el tablero y, según confirman a el ARA fuentes conocedoras, ha decidido cambiar de abogado. De esta manera, prescinde del letrado que la ha defendido a lo largo de toda la instrucción de dos años, Antonio Camacho, y ficha a Jaime Campaner, que también es el abogado de Josep Pujol Ferrusola.
No será el primer caso mediático del que se ocupa Jaime Campaner. Defiende, por ejemplo, al futbolista Rafa Mir, que fue condenado a ocho años y medio de prisión por un delito de agresión sexual y otro de lesiones. Además, fue el experto al que la Junta Directiva del Barça presidida por Joan Laporta recurrió para buscar asesoramiento en la disputa jurídica contra Josep Maria Bartomeu a raíz del informe forensic. Y también ha sido el abogado de la exprimera dama de Perú y del conocido como abogado del diablo, que defendía –entre otros– al iraquí Saddam Hussein o al serbio Slobodan Milošević.
Hace once años, publicó su tesis: La confesión precedida de la obtención inconstitucional de fuentes de prueba. Y, con la segunda edición, el encargado de hacer el prólogo fue Manuel Marchena. Licenciado en Derecho en la Universidad de las Islas Baleares, fue el mejor de su promoción y es máster en Derecho Penal Económico Internacional por la Universidad de Granada y doctor cum laude en Derecho Procesal por la Universidad Complutense de Madrid. Asimismo, es académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y miembro del comité asesor del Centro Internacional de Investigación en Ciencias Penales de la Universidad de Múnich.
Toma el relevo de Antonio Camacho, que asumió la defensa de la mujer de Pedro Sánchez en abril de 2024, cuando el juez Juan Carlos Peinado la empezó a investigar por corrupción en los negocios y tráfico de influencias. Camacho fue ministro del Interior con José Luis Rodríguez Zapatero de julio a diciembre de 2011, cargo que ocupó tras la dimisión de Alfredo Pérez Rubalcaba y después de haber sido su número dos como secretario de Estado de Seguridad desde 2004. Más tarde, durante los primeros tres años de la legislatura de Mariano Rajoy, fue diputado del PSOE en el Congreso.
El cambio de abogado de Begoña Gómez llega 24 horas después de que Pedro Sánchez volviera a defender su inocencia y denunciara nuevamente que es víctima de una “causa política”. “Con esta estrategia, se deshumaniza a personas que tienen un pasado de integridad y de profesionalidad y que, incluso, han sacrificado buena parte de su desarrollo profesional simplemente porque yo soy presidente del gobierno español”, dijo. Y justificó que su mujer dejó la empresa en la que trabajaba desde hacía diez años cuando él llegó a la Moncloa para “evitar cualquier conflicto de interés” y “cualquier problema que pudiera surgir, aunque fuera artificial e intencionado”.
El “pecado original” del caso Pujol
Durante el juicio del caso Pujol, que quedó visto para sentencia hace dos meses, Jaime Campaner fue uno de los letrados que puso sobre la mesa la influencia de la operación Catalunya en la génesis de la investigación. Durante las cuestiones previas, el pasado mes de noviembre, presentó la portada de El Mundo con la captura de pantalla sobre la fortuna de la familia Pujol en Andorra como el “pecado original” de la causa y la presentó como un “striptease bancario”. También denunció que las pruebas se obtuvieron de manera “inconstitucional y delictiva” y aludió al papel de José Manuel Villarejo: “Hay indicios racionales de participación de sujetos vinculados al poder estatal”.