Sánchez denuncia las "causas políticas" contra su familia y mantiene que agotará la legislatura
El jefe del ejecutivo se aferra a la economía y a la ley de amnistía para reivindicar la agenda de su gobierno
MadridDurante el balance del curso político antes de las vacaciones de verano, Pedro Sánchez no ha hecho ninguna alusión a lo que tiene que ver con los frentes judiciales en torno al PSOE –ha hablado brevemente de corrupción y solo cuando se ha referido a la aprobación este martes en segunda vuelta de la ley de integridad pública–, ni con su entorno personal, hasta que ha llegado el turno de preguntas de los periodistas. A Sánchez se le ha preguntado por el caso Zapatero y las explicaciones del expresidente español, pero también por los procesos que afectan a David Sánchez, su hermano, y Begoña Gómez, su mujer. Y en este último sentido, el jefe del ejecutivo español no ha esquivado entrar de lleno.
Hace más de un año, Sánchez se tomaba cinco días de reflexión por cómo estaba viviendo el caso Begoña Gómez y este martes ha vuelto a dejar constancia de que no se trata de un proceso judicial cualquiera. Tampoco el que ha afectado a su hermano, condenado recientemente a nueve años de inhabilitación por prevaricación, y a quien ha defendido. "No es mi hermano, es David Sánchez [...]. No es mi mujer, es Begoña Gómez [...]. Han estudiado y trabajado toda su vida. Tienen un pasado de integridad y profesionalidad y muchas veces los deshumanizamos", ha defendido Sánchez tras repasar el currículum de ambos. Acto seguido, no ha dudado en denunciar que sufren una "causa política". "Es evidente que hay una intencionalidad por parte de las acusaciones populares y de los partidos políticos de Vox y del PP, que se presentan como causa política y que las únicas propuestas que hacen es elevar penas de prisión", ha afirmado Sánchez.
Las causas en los tribunales se han convertido en el gran quebradero de cabeza del gobierno español. De hecho, son uno de los motivos por los cuales el balance de este martes se presentaba como uno de los más complicados para el ejecutivo central, sobre todo para el ala socialista: después del caso Ábalos y el caso Cerdán, la imputación del expresidente José Luís Rodríguez Zapatero ha sido especialmente dolorosa. Pedro Sánchez, sin embargo, mantiene la confianza en él. Le da apoyo y defiende que no hay nada turbio en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, motivo por el cual está en el punto de mira de la justicia. "El expediente de Plus Ultra ha sido examinado por activa, pasiva y perifrástica. Su legalidad es incuestionable", ha dicho Sánchez.
Legislatura de cuatro años
Todo esto ha puesto en duda el futuro del ejecutivo central en los últimos meses y ha agravado la inestabilidad en el Congreso, donde el bloque de investidura ya hace tiempo que no funciona. En todo caso, el presidente español mantiene la intención de agotar el mandato: "La legislatura dura cuatro años", ha dicho. Y se ha comprometido a "presentar y aprobar" unos presupuestos generales del Estado (PGE) para 2027. Junts, sin embargo, ya ha avisado de que no quiere negociar –de momento ha votado en contra de los objetivos de déficit y deuda, el primer paso para elaborarlos–, mientras el PNB flirtea día sí día también con la idea de que sin unas cuentas públicas en el Estado (continúan prorrogados los de 2023) la única salida es la convocatoria electoral.
El líder socialista ha comparecido a partir de las 12 del mediodía desde la Moncloa después de la última reunión del consejo de ministros antes de la pausa de verano y que ha estado marcada por los incendios que han quemado en el Estado los últimos días y que mantienen a miles de personas evacuadas y confinadas. De hecho, Sánchez ha arrancado su comparecencia anunciando la activación de ayudas estatales para los damnificados por los incendios, advirtiendo sobre los peligros del "negacionismo climático de la derecha" y atacando a quienes lo abanderan, colocando en la diana a Vox, pero también al PP por, a parecer de Sánchez, darle alas cuando pacta con ellos gobiernos autonómicos. Finalmente, también ha censurado a aquellos líderes políticos que se convierten en "portavoces de mentiras y desinformación". "La ley forestal no impide lo que dicen que dice. Los planes de limpieza y desbroce son titularidad de las comunidades autónomas", ha dicho Sánchez en una referencia implícita contra Isabel Díaz Ayuso, que aseguró que la normativa "dificulta" hacerlo.
Como ya hizo el año pasado después de la ola de incendios del verano, Sánchez ha dicho que es urgente aprobar un Pacto de Estado por la Emergencia Climática y ha vuelto a presionar al líder de los populares Alberto Núñez Feijóo para que se comprometa. Ha evitado, sin embargo, especificar si estaría dispuesto a reunirse con él o, como mínimo, llamarle: "El gobierno siempre está dispuesto a debatir con la oposición. Ojalá fuera una oposición constructiva y no destructiva [...]. Tienen las puertas abiertas". "No hay ningún otro acuerdo más necesario para el país", ha insistido.
Sánchez sonríe con la economía y la amnistía
Con todo, Sánchez ha vuelto a encontrar en la economía y los fondos europeos la manera de reivindicar la obra del gobierno de coalición –la agenda del "sentido común"– y de insuflar optimismo, en particular gracias al mercado laboral que justo cierra el segundo trimestre con una tasa de paro por debajo del 10% y un récord de 22,78 millones de ocupados.
El jefe del ejecutivo ha aprovechado para presumir de que España se ha convertido en la locomotora europea en términos económicos: "Genera cerca de la mitad de la ocupación de la Unión Europea", ha afirmado. Y lo ha puesto aún más en valor en un momento en que el contexto internacional está marcado por las guerras en Ucrania y Oriente Medio. "La economía [española] sabe navegar en un contexto complejo", ha afirmado. Todo ello le sirve de revulsivo, pero también para atacar "l'activisme neoliberal" que a su parecer practica el PP y que en situaciones de crisis se traduce en "recortes", ha dicho.
En cambio, el PP no ha tardado en sacar tajada de su discurso. "Es triunfalista", ha criticado el secretario general del PP, Miguel Tellado. "Vive completamente fuera de la realidad. Está inmerso en una burbuja de mentiras, privilegios y corrupción", ha sentenciado.
Sea como sea, Sánchez, que antes de acabar ha deseado "buenas vacaciones" a los periodistas que han seguido la rueda de prensa, no lo tendrá fácil para transitar el tramo final de legislatura. Sin ir más lejos, este lunes tuvo que anunciar el aplazamiento del nuevo decreto de vivienda –que incluía la prórroga de los alquileres hasta 2028– por la falta de apoyos en el Congreso. El ministerio de Vivienda ha prometido aprobarlo en septiembre, pero los socios de la investidura, y especialmente Junts, no le han dado garantías de un acuerdo.
Finalmente, el otro elemento que hace sonreír al presidente español es la ley de amnistía. En esta ocasión, Sánchez no ha esperado a preguntas de la prensa para hablar de la normativa. Con el posicionamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Sánchez cree que no solo se "avala" la ley, sino también la estrategia de "reconciliación". "Fue una decisión valiente y necesaria", ha dicho, y hasta ha aplaudido que Alberto Núñez Feijóo "haga cola" para reunirse con Carles Puigdemont: "Sería un éxito de la ley", ha concluido.