El 'casting' de Aliança Catalana para escoger candidatos a las municipales

Fichajes de renombre, concejales que se han pasado al partido y miembros de la dirección serán futuros cabezas de lista

La dirección de Aliança Catalana, durante la convención municipalista
23/02/2026
4 min

BarcelonaEn las últimas elecciones municipales, Aliança Catalana, que se estrenaba, sólo se presentó en tres localidades, y en las tres –Ripoll, Manlleu y Ribera de Ondara– obtuvo representación. Sin embargo, en los dos últimos pueblos los cabezas de lista ya no son concejales. La dirección se desmarcó después de diferentes polémicas o desavenencias. Se acertó, pues, en donde tenían que hacer lista, pero no en los candidatos para liderarlas.

Conscientes de las fortalezas y de los puntos débiles de hace tres años, la extrema derecha independentista no hará listas a diestro y siniestro y ya tiene en marcha el casting para elegir a sus representantes. El partido islamófobo, al que todas las encuestas pronostican un gran crecimiento en unos futuros comicios en el Parlament, sabe que se la juega en las próximas elecciones municipales y debe exhibir músculo en el territorio. Pero no lo hará a cualquier precio, sino con candidatos que intentará que sean fiables y solventes en municipios en los que ya tiene implantación.

"No haremos candidaturas al babalà", no se cansa de repetir la líder de la formación, Sílvia Orriols. El objetivo implica concentrar esfuerzos en los que tienen más opciones para condicionar las políticas locales. La prioridad serán los municipios que comparten "el mismo paradigma que Ripoll" y en los que la ciudadanía "reclama un cambio en las políticas vigentes", especialmente en materia de inmigración. En este sentido, Orriols ya ha dicho que sólo se presentarán en aquellos municipios donde dispongan de "buenas candidaturas" y donde puedan aspirar a obtener el mayor número posible de concejales. Esto explica que Manlleu, uno de los tres bastiones de Aliança, peligre por falta de candidatos, tal y como avanzó el ARA.

Para evitar que sus futuros representantes se desvíen de las directrices marcadas, como ya le ha ocurrido en alguna ocasión a Vox, la dirección de Aliança ha acordado controlar la selección de candidatos. Lo aprobó en la primera convención municipalista, que celebró hace dos semanas en Ripoll, con una modificación de los estatutos. Se acordó que en los municipios de menos de 30.000 habitantes las candidaturas sean propuestas por los comités locales o comarcales, y en los municipios de mayor población, por el comité de gobierno, es decir, directamente por la dirección.

En la práctica, sin embargo, el comité de gobierno validará todas las candidaturas, porque ha sido quien ha dado el visto bueno a la formación de las ejecutivas comarcales y sus presidentes son de la máxima confianza de Oriol Gès, secretario de organización y hombre clave del partido en el territorio. En las comarcales donde los presidentes o presidentes escogidos se han distanciado de la dirección, como en el Maresme y en el Tarragonès, éstos han acabado cediendo el liderazgo. Anteriormente, los máximos dirigentes del Vallès Oriental, Joan Antoni Altimira, y del Baix Ebre, Joan Carles Antó, también dejaron la presidencia, según ha podido saber el ARA. En esta última comarca, el nuevo presidente es Eduard Rel, que fue viceprimer secretario del PSC en Tortosa y se propone para ser el candidato a la ciudad más importante del Ebro.

Muchos de estos dirigentes pasarán a ser, si no hay ninguna sorpresa, candidatos a sus municipios. Es el caso de Marina Quintana, exconcejala de Junts en Roda de Ter, que se había presentado por una formación independiente y que entró en el Ayuntamiento, siendo ya presidenta de Aliança en Osona, porque el cabeza de lista le cedió el cargo a medio mandato. Otros concejales que se han pasado a Aliança este mandato también serán los alcaldables de sus municipios, siempre que construyan una lista sin gente de fuera del pueblo. Hablemos de el exrepublicano Eduard Àngel en Amer, el pueblo de Carles Puigdemont, y de Judith Vinyes en Berga, que también era de una formación independiente y que con su entrada en Aliança provocó que los impulsores del partido en la capital del Berguedà se marcharan en bloque. Entre las personas que salieron estaba la que debía ser la presidenta comarcal, Anna de Haro.

Recelos para ser los candidatos

Orriols resumía el martes en la conferencia del Fòrum Catalunya Nueva Economía cómo buscan los candidatos: "Hay personas que se han acercado porque ya ocupan cargos y quieren presentarse con nuestras siglas y otras que vamos a buscar con la esperanza de que el cordón sanitario no les prive de sumarse". Pero Aliança sabe que donde se juega las algarrobas está en las cuatro capitales de demarcación. Y aquí busca fichajes de renombre que sean un golpe de efecto y les den una imagen de centralidad.

Será el caso de Barcelona, ​​donde Orriols ya avanzó que será "un hombre conocido", sin dar más pistas porque se le quiere presentar el día de Sant Jordi, junto con los demás cabezas de lista de las tres capitales. Antes la formación ya había tanteado a Jaume Giró, pero al exconsejero de Economía rehusó el ofrecimiento. "Hay gente que nos ha dicho que no, empresarios que tienen negocios que no quieren ponerse. La estigmatización que pesa sobre nosotros hace que posibles candidatos no lo vean claro y vayamos trampeando como podemos", reconocía Orriols durante el coloquio en el Hotel Palace. Uno de los nombres que también han sonado como alcaldable por Barcelona es el publicista Lluís Carrasco, pero en conversación con el ARA desmiente que pueda serlo: "Mis conversaciones con Aliança son como agencia. No como candidato".

Más allá de las cuatro capitales, Aliança buscará teñir de azul a la Catalunya interior. Es aquí donde Aliança Catalana se hizo fuerte en las últimas elecciones al Parlament, con epicentro en las tierras de Lleida y en Girona, donde obtuvo sus dos diputados. Una implantación que se puede visualizar siguiendo, más o menos, el Eje Transversal. Aquí podría construir sus listas con Gès como alcaldable en Vic, y el asesor en el Parlament y exconcejal de ERC, Jordi Coma, en Olot, si no lo acaba siendo la presidenta comarcal, Susana Sala.

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