La fórmula Rufián para "ganar a los fachas" el 29-N

El candidato de ERC publica un libro en el que da respuestas para frenar el auge de la extrema derecha

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El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante una sesión plenaria.
19/10/2026 - 07:04 h

BarcelonaA las puertas de las elecciones, el candidato de ERC, Gabriel Rufián, publica Cómo ganar a los fachas (Ara Llibres), en el que desgrana las claves para combatir a la extrema derecha y, de esta manera, evitar una victoria del PP con el apoyo de Vox el 29-N. A continuación, os ofrecemos un decálogo con las ideas más importantes de esta obra que destila el estilo punzante del dirigente republicano:

1.

El fachapobre

Rufián recomienda no tildar a los potenciales votantes de la extrema derecha que provienen de las clases populares de "fachapobres" como hacen muchos sectores de la izquierda: "Este concepto es nefasto. Convendría no insultar a quien queremos convencer. Mal servicio hace la izquierda a la izquierda dando por perdida a la gente. La derecha está en lucha constante y nunca da a nadie por perdido". La premisa del político debe ser, a su parecer, "aspirar a la duda del desorientado, no al aplauso del convencido". Eso sí, advierte a este posible votante que debe tener clara una cosa: "Solo hay una cosa peor que ser pobre y creer que el siguiente rico serás tú: ser pobre y echarle la culpa a alguien más pobre que tú". Y concluye que "el fascismo no odia a los inmigrantes, odia a los inmigrantes pobres".

2.

Patriotismo

Esta disección social le permite aventurarse en el concepto de patriotismo, que considera que debe ir ligado a dar respuesta a las emergencias sociales: "Ni se es patriota odiando a la mitad de tu patria ni se es valiente defendiendo los privilegios de un multimillonario extranjero antes que los de tu compatriota o de tu vecino africano. Ser patriota es preocuparse por las dotaciones de una escuela o de un hospital, no por el tamaño del mástil de una bandera". Y se pregunta: ¿Si Vox y Aliança quieren salvar a España y a Cataluña, por qué han votado en contra de todas las ayudas y avances que mejoran la vida de sus ciudadanos?". La respuesta, para él, es bien sencilla: la extrema derecha defiende que "muchos siempre tienen que vivir peor para que unos pocos vivan siempre mejor".

3.

Inmigración

ERC ha ido modulando su discurso en inmigración y Rufián también lo ha hecho señalando que la llegada masiva de personas a los barrios obreros es un auténtico "reto de integración e inclusión" que requiere recuperar mecanismos legales y ordenados de entrada. En el libro también refleja esta idea: "Ya ha pasado el tiempo de “de esto no hables, que es comprar el marco de la derecha”. El marco ya está compradísimo y solo se puede competir en él. Sin miedo al conflicto". El reto migratorio debe basarse en "la inclusión y en un sistema de derechos y obligaciones que se sustente en una regla básica: quien la hace la paga. Te llames Xavier o Brahim".

4.

El fracaso de la izquierda

Sin subterfugios, el candidato republicano culpa a la izquierda del auge de la extrema derecha. "La izquierda ha decepcionado. Y fracasado. Hay una generación entera que casi solo ha conocido gobiernos de izquierdas y todavía no puede comprarse un piso ni comer pescado, carne o fruta fresca cada día –lamenta–. No se puede frenar a la derecha de verdad siendo una izquierda de mentira. O la izquierda se centra en la nevera de la gente o la derecha ganará levantando banderas".

5.

Unidad de las izquierdas

La falta de acuerdo entre las fuerzas de izquierda españolas hunde el llamamiento a la unidad que hace meses que pregona y que también recoge en el libro. "Que haya dos derechas y catorce izquierdas en este momento histórico explica muchas cosas. Si no somos capaces de ponernos de acuerdo ante el fascismo, ¿cómo lo haremos ante todo lo demás? –escribe–. La generosidad nunca se premia en política, pero en la izquierda, ahora, el egoísmo será letal. ¿De qué sirve tener dos, tres o cuatro diputados más en el Congreso si Abascal es vicepresidente? Pido a las izquierdas soberanistas que pongan a sus pueblos ante la amenaza que nos viene encima. Por encima de todo tenemos que ser antifascistas", añade en un llamamiento que no ha tenido efecto. Rufián defiende que "la izquierda española se retire de las provincias donde no tiene posibilidades y las izquierdas soberanistas pidan el voto para estas izquierdas españolas fuera de sus naciones".

6.

La autonomía de los candidatos

Esta apuesta por la unidad le ha comportado abrir un conflicto con la dirección de ERC. En esta pugna, Rufián se reivindica ante su partido: "Los partidos son imprescindibles, los liderazgos son solo carteles. Pero los aparatos de los partidos deben entender que el carisma y los activos electorales son algo que debemos cuidar y potenciar. Basta ya de que solo lleguen los que mejor se portan y no los que mejor lo hacen. Quien pone la cara debe tener medios y mando".

7.

La relación con el PSOE

A pesar de las acusaciones que recibe ERC y otras fuerzas soberanistas del Estado de ser un apéndice del PSOE, el cabeza de lista saca pecho de los éxitos conseguidos. "No se trata de ayudar al PSOE a gobernar el Estado, se trata de someter al PSOE para forzar al Estado. Porque el PSOE no hace, al PSOE se le obliga a hacer", sostiene para recordar que la dependencia de las fuerzas soberanistas ha permitido avanzar en la consecución de derechos.

8.

Corrupción

Rufián no se muerde la lengua a la hora de criticar los casos de corrupción que asedian al PSOE. "La izquierda no puede robar porque tiene principios y la derecha, solo intereses. Y porque cuando la izquierda roba, su gente llora, pero cuando lo hace la derecha, su gente ficha", concluye.

9.

Poder digital

En la lucha contra la extrema derecha, insta a la izquierda a utilizar las redes como lo hacen Vox o Alianza. "Antes los políticos militaban en partidos y medios de comunicación. Hoy lo tienen que hacer en las redes. La única duda es si cuando la izquierda se dé cuenta ya será demasiado tarde", reza.

10.

El orriolismo de Junts

Rufián también dedica un capítulo a Cataluña para sacar toda la artillería contra Junts, a quien considera que hay que llevar "al rincón de pensar". "Junts es un partido profundamente tóxico al que solo le interesa arrinconar lo que no considera puro. Y eso requiere que caiga en el más absoluto ostracismo durante años". "Solo así –añade– sus liderazgos y mensajes dejarán de imitar a una Alianza Catalana que, por ultranacionalista, neoliberal y racista, captará votos que irán desde el convergente reaccionario de toda la vida hasta el facha españolista". E insta a los juntaires a dejar de "imitar a Orriols para volver a Pujol" porque denuncia que no se le imagina "pactando con un partido abiertamente fascista" y cree que "sería el orador que más confrontaría con ella" porque el pujolismo se basó en "la integración y en la aceptación de una Cataluña diversa".

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