Una estelada, una agresión y la reacción en cadena que busca el independentismo

Aficionados del Barça con esteladas en el Camp Nou.
11/09/2026 - 08:01 h.
Jefe de Política
3 min

BarcelonaAunque no se vio por televisión, las esteladas llenaron las gradas del Camp Nou en el partido de hace dos semanas contra el Athletic Club. Una imagen que hacía tiempo que no se veía en el estadio azulgrana y que el independentismo ha reivindicado como uno de los brotes verdes de un nuevo inicio que algunos de sus ideólogos comienzan a vislumbrar a corto plazo. El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO), publicado en junio, rompió una preocupante dinámica para el : marcó el mejor porcentaje (45%) desde marzo de 2019, seis puntos más que unos meses atrás. Y esta misma semana, todos los presidentes de la ANC han dejado a un lado las desavenencias para fotografiarse juntos, reivindicando una Diada de unidad.

El hecho es que todo esto llega sin que el movimiento haya hecho una catarsis colectiva. Los partidos políticos continúan divididos y enfrentados, la capacidad de movilización se ha reducido drásticamente desde los años álgidos del Procés y no hay un proyecto común que inspire confianza. De hecho, el voto protesta hacia Aliança Catalana –con quien ni Junts ni ERC ni la CUP están dispuestos a pactar– no para de crecer y las encuestas ya la sitúan con opciones de ser segunda en las próximas elecciones catalanas. ¿Y cómo es que llega esta ola optimista? Carme Forcadell lo resumía esta semana diciendo que el independentismo empieza a salir de un largo periodo de duelo.

Las placas tectónicas de la política se van moviendo y nadie sabe exactamente cuál será el panorama dentro de unos meses. La clave serán las próximas elecciones españolas. La izquierda y también el independentismo se preparan para resistir a la probable llegada de PP y Vox a la Moncloa. Y los catalanes, independentistas o no, son especialistas en resistir, como se reivindica precisamente por la Diada. En cierta manera ya lo han empezado a hacer, sin tener nada muy preparado, reaccionando a pequeñas injusticias que de tan evidentes cohesionan rápidamente a los ciudadanos.

Y es aquí donde la acción de un par o tres de policías nacionales, agrediendo en Elche a un joven socio del Barça que llevaba una estelada, ha comenzado una reacción en cadena que podría hacer que el independentismo salvara los muebles este Once de Septiembre. Aquella agresión se entendió que iba dirigida contra todo un movimiento. Incluso el intento del joven de rebelarse contra aquellos policías se ha interpretado en algunos foros como la capacidad de los catalanes de plantarse ante los abusos de poder (se han llegado a hacer camisetas).

¿Cuáles fueron las imágenes más relevantes del referéndum del 1-O? Habrá quien diga que fueron las urnas o los colegios electorales llenos de electores y tendrá motivos para defenderlo. Pero seguro que las más repetidas y compartidas son las de las violentas cargas policiales contra personas que simplemente querían votar. Una injusticia capaz de unir al país más allá de colores políticos.

Resistencia

El anticatalanismo sigue siendo una potente arma electoral en España. El PP y Vox, pero también parte del PSOE e incluso de Podemos cargan contra los "privilegios" de una Cataluña donde los trenes no funcionan y donde la sanidad y la educación están tensionadas. Una Cataluña "insolidaria" que no tiene derecho a gestionar sus impuestos, a pesar de convivir con amplias bolsas de pobreza. Salvador Illa se podría convertir pronto en el único presidente socialista en un Estado que hace tiempo que vira a la derecha. Y de su capacidad para recuperar la unidad del catalanismo –como reivindica esta Diada– también dependerán las opciones del independentismo para articular una respuesta.

De momento, las esteladas ya volvieron a ser anecdóticas en el siguiente partido del Barça en el Camp Nou, contra el Rayo Vallecano.

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