El fiscal del caso Pujol acusa las defensas de querer convertir el juicio en un "ataque a Cataluña"
"Resulta contradictorio invocar un discurso de agravio por falta de recursos mientras se elude la contribución al sistema", dice Fernando Bermejo
San Fernando de Henares"Este proceso no ataca a Cataluña, pretende defender a todos los ciudadanos catalanes". El fiscal Fernando Bermejo ha arrancado así de combativo su informe final del juicio de la familia Pujol. 24 horas después de decidir mantener todas las peticiones de pena de prisión, ha sido el momento de exponer sus conclusiones. "Las defensas intentaron introducir como testigos la denominada policía patriótica y de nada sirvió su testimonio para intentar convertir este juicio en un juicio político y en un ataque a Cataluña", ha sostenido. Y ha hecho un alegato eminentemente político: "El análisis obliga a confrontar el discurso público sostenido durante años según el cual "«España nos roba» con los hechos investigados. Resulta especialmente contradictorio invocar un discurso de agravio por falta de recursos mientras de manera dolosa se elude la contribución al sistema que ha de generar estos mismos recursos", ha proclamado.
"Mientras se ha afirmado que la falta de recursos procedentes del estado impedía financiar adecuadamente escuelas, hospitales y servicios públicos, las conductas examinadas judicialmente apuntan a presuntas prácticas de ocultación de ingresos y elusión de obligaciones tributarias. Quien defrauda a Hacienda Pública no perjudica un ente abstracto, quita recursos de los servicios públicos", ha añadido. Y lo ha enmarcado todo en una "corrupción política a escala muy importante". Fernando Bermejo también ha recordado el testimonio que dijo que hace décadas tener cuentas en Andorra era una tradición familiar: "No había tradición en Cataluña tener cuentas en Andorra, lo que había era delito". "Este procedimiento no trata de perseguir a una familia por su ideología política", ha apostillado.
En el capítulo de la famosa herencia del abuelo Florenci en Andorra, ha reprochado a las defensas que no hayan ofrecido una "explicación coherente y verificable" sobre el origen del dinero, que considera que dio lugar a una "desproporción patrimonial calificada". Cree que hay una "absoluta falta de correspondencia" entre los ingresos lícitos y el volumen patrimonial que tenían. "No tenemos ningún papel. Si hubiera existido, lo habrían presentado. Si lo hubieran presentado, este ministerio fiscal se habría levantado y se habría marchado", ha argumentado. Ahora bien, debe ser la Fiscalía la que aporte pruebas que demuestren los presuntos delitos.
El fiscal ha hecho especial énfasis en una "ocultación estructural y prolongada" del dinero en Andorra y ha detallado el rol de los responsables. El expresidente de la Generalitat, que ahora es un "hombre mayor y frágil por la edad", pero que "no lo fue durante décadas" en Cataluña, ocupaba el "primer nivel" y la "cúspide decisoria", a pesar de que las menciones que se han hecho a él a lo largo del juicio han sido mínimas. En el "centro operativo" estaba el primogénito: "Sin ella no funciona nada y con él todo se mueve". Y en el tercer nivel estaban los hermanos, que eran los beneficiarios: "Todos tuvieron que ir a Andorra, tuvieron que moverse". Fernando Bermejo no se cree el relato que dieron todos los hijos del expresidente de la Generalitat" sobre el reparto de la herencia del abuelo: "Todos los hermanos dicen lo mismo, las mismas omisiones, las mismas lagunas y la misma falta de curiosidad. Hay una uniformidad defensiva".