El juez en excedencia que ha asaltado la mesa del Congreso al estilo Tejero
Sánchez García suma a su larga lista de insultos un asalto físico a la mesa del Congreso
BarcelonaEn el Congreso, todos apuntan a que, cada vez más, parece que los leones no se quedan solo en la puerta. El martes pasado, quien enseñó las garras fue José María Sánchez García, diputado de VOX desde 2019, que, en pleno debate para documentar la quema de libros durante el franquismo, y después de ser expulsado de la sesión, subió a la mesa y se encaró con la presidencia del Congreso. "Lo único que pensaba era por dónde me vendría el bofetón", admitió horas después el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que en aquel momento dirigía el pleno en sustitución de Francina Armengol.
Abogado, juez en excedencia, y catedrático de Derecho eclesiástico del Estado en la Universidad de Sevilla, con una trayectoria académica extensa, Sánchez García está acostumbrado a vagar por el Congreso con "una impunidad total, sobre todo contra las mujeres", afirma, en conversación con el ARA, Alda Recas, diputada de Sumar, que se sienta cerca de él. Desde referirse a la presidenta del Congreso como "presidente" –en masculino–, hasta esconderse detrás de su teléfono móvil para ir lanzando vejaciones cada dos por tres. Sánchez García adopta una actitud que se caracteriza por "altiva y clasista", destaca Recas, "con constantes toques machistas, racistas y xenófobos". De hecho, en septiembre de 2021 tildó de "bruja" a la diputada socialista Laura Berja y en diciembre de 2020 se refirió a la diputada popular Ana Belén como "diputada gallega chillona". Un talante tan habitual que ya "no nos sorprende a casi nadie", afirma la diputada de Sumar.
"La República se caracterizó por crear escuelas y luchar contra el analfabetismo y, además, mientras vosotros pactabais con los nazis", fueron las palabras que le espetó el martes pasado Jordi Salvador, diputado de ERC en el Congreso, según revela al ARA, y que hicieron saltar a Sánchez García. En aquel momento, el diputado de Vox estalló, cogió el micrófono de su escaño y afirmó que Salvador le había dicho "nazi, asesino, analfabeto y gilipollas". "Este hombre no se sienta en su escaño y se pone a mi lado, con la escalera por medio. Y empieza a decir «quema libros, quema libros»", aclara Salvador en este diario. Todo ello bajo el paraguas cómplice de Santiago Abascal, líder de VOX, que se miraba la escena desde un televisor en la cafetería del Congreso.