La jueza de la dana pide imputar Carlos Mazón
La magistrada reclama al TSJ investigar al expresidente valenciano a quien acusa de "inactividad negligente"
ValenciaLa jueza de la dana, Nuria Ruiz Tobarra, ha dado el paso y ha pedido al Tribunal Superior de Justicia del País Valenciano imputar a Carlos Mazón por homicidio y lesiones imprudentes y omisión de socorroro por una gestión de la dana que ha calificado de "inactividad negligente". La decisión supone elevar la causa al tribunal autonómico que deberá decidir sobre el futuro del expresidente, que mantiene la condición de aforado porque todavía es diputado en las Corts. Si el TSJ valenciano da por buenos los argumentos de la magistrada, Mazón se sumará a la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y a su exnúmero dos Emilio Agüero, que son los únicos imputados en la causa hasta ahora.
En un largo escrito de 109 páginas, al que ha tenido acceso el ARA, la togada afirma que "la negligencia" de la Generalitat se prolongó "durante largas horas" a pesar de que las defunciones se "iban sucediendo de manera imparable" y sin que "se tomaran decisiones básicas". Ruiz Tobarra asegura que de esta inacción no se puede responsabilizar "en exclusiva" a Pradas y Agüero, y suma a Mazón por su falta "de coordinación" de la administración autonómica -tarea que le encomienda al jefe del Consell la legislación- tal como apuntó hace unos meses la Audiencia Provincial de Valencia, en un argumento que ha sustentado los recientes interrogatorios a los máximos colaboradores del expresidente y que al final ha resultado clave.
La magistrada cree que la gravedad de la situación “precisaba de la implicación del president" y que este "contactó con la consellera", a la que, subraya, Mazón eligió a pesar de su absoluto desconocimiento de las emergencias, tal como Pradas admitió en su declaración como imputada. En este sentido, se queja de la “flagrante falta de coordinación y cooperación" entre las consellerias, de la que responsabiliza de nuevo al jefe del Consell. Esta tarea pertenece a las "funciones propias de presidente", enfatiza. Quizás en el apartado más duro del auto, la togada denuncia que "ante una situación de extrema gravedad", el dirigente del PP "optó por una actitud pasiva" y "se recluyó en el reservado de un restaurante" durante "casi cinco horas". Además, aprecia un "nexo causal" entre "la pasividad del president", su falta de coordinación y las defunciones registradas como consecuencia de la "falta de avisos". "Nos encontraríamos ante la presencia de indicios de una absoluta negligencia en la coordinación y gestión de la emergencia", resume.
Ruiz Tobarra también fundamenta su decisión en la conversación que mantuvo la tarde de la catástrofe el exjefe de gabinete de Mazón José Manuel Cuenca con Salomé Pradas. En ella, el exalto cargo indicó a la entonces consellera que no confinara a la población, en concreto le dijo “de confinar nada, Salo”. Según la instructora, esta expresión posee “un carácter claramente imperativo” y la condición de mano derecha de Mazón convierte los mensajes de Cuenca en "órdenes" y no "en meras opiniones o consejos" como el exjefe de gabinete ha defendido en su declaración. Para la jueza, Cuenca mostró "una insistencia en el control de la emergencia que solo puede responder de manera lógica a que obedecía instrucciones de su superior". En este sentido, señala que sus palabras "generaron una parálisis en los momentos decisivos" que fue clave "en el resultado mortal en la gestión de la emergencia". Además, recuerda que Cuenca dijo a Pradas que en breve llegaría el president, un apunte que, según la magistrada era "una forma de decirle que esperara a la llegada" de Mazón para decidir.
La decisión de Ruiz Tobarra llega después de la declaración del chófer del exjefe del Consell que el viernes confirmó la falsedad de las múltiples versiones que el dirigente del PP y su equipo explicaron sobre su gestión de la catástrofe y, especialmente, sobre su llegada al Palau de la Generalitat y al Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi). Según detallaron a el ARA fuentes presentes en su comparecencia, el conductor aseguró que el primer ES-Alert –20.11 h– sonó mientras Mazón se dirigía al Centro de Coordinación de Emergencias, ubicado en la localidad metropolitana de l'Eliana, y cuando todavía no había salido de la ciudad de Valencia. El relato del chófer coincide con la versión aportada por los escoltas el pasado 9 de febrero, que situaron la llegada del dirigente popular al Palau a las 19.50 h. "Iba solo. Subió al despacho y dijo: «Ahora bajo y nos vamos»", detallaron. También lo hace con el testimonio del jefe del dispositivo de seguridad, que admitió que fue "excepcional" que volviera sin seguridad del restaurante El Ventorro. "Lo normal es que nos diga hora de recogida", resumió. Por contra, el asesor del expresidente valenciano Carlos Mazón Josep Lanuza afirmó este lunes que el exjefe del Consell llegó al Palau el día de la dana "entre las 19.30 y las 19.42 h". Esta versión permite asegurar que Mazón estuvo, aunque en un periodo muy escaso de 25 minutos, siguiendo la evolución de las lluvias torrenciales en su despacho.
El relato del conductor y de los escoltas certificarían las mentiras de Mazón, que primero negó que estuviera en una comida y dijo que estaba en su despacho trabajando desde primera hora de la tarde. Más tarde, admitió la comida con la periodista Maribel Vilaplana en el restaurante, pero defendió que volvió al Palau alrededor de las 18 h y que se incorporó al Cecopi poco después de las 19 h. Posteriormente, retrasó la hora de llegada a su despacho hasta las 19 h. No fue hasta noviembre de 2025, más de un año después de la catástrofe, que se descubrió que después de una comida de casi cuatro horas, el expresidente habría acompañado a la comunicadora a un aparcamiento cercano. Ambos se habrían despedido poco después de las 19.30 h y el exjefe del Consell habría llegado al Palau a las 19.50 h y al Cecopi a las 20.28 h.