El gobierno español afronta la crisis migratoria más grande en Ceuta desde el 2021
Sánchez apela a la "cooperación" con Marruecos, mientras el PP se lanza en tromba contra su gestión
MadridHay que remontarse a mayo de 2021 para ver imágenes de una entrada tan grande de personas migrantes procedentes de Marruecos a Ceuta en pocas horas. Entonces, el choque diplomático entre Rabat y el Estado dio lugar a la llegada en solo dos días de 8.000 migrantes –entre ellos, muchas familias con niños pequeños– nadando hasta la costa de la ciudad autónoma. El gobierno español movilizó al ejército y la frontera se cerró por momentos.
Desde este jueves, aunque las cifras están, por ahora, lejos de las de hace cinco años, la memoria se ha trasladado a aquella crisis sin precedentes. El gobierno español ha apuntado desde el primer minuto que esta vez los hechos no nacen de un malestar con el país alauita: "Estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales, y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad [en la frontera de Ceuta] lo antes posible. Es el momento de construir soluciones, con responsabilidad y cooperación", ha afirmado el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a través de la red social X.
Sánchez, que esta semana arranca las vacaciones de verano tras un final de curso marcado por los graves incendios, ha asegurado que el ejecutivo central está "volcado en dar una respuesta inmediata a la situación". En la misma dirección se han pronunciado desde el ministerio del Interior, desde donde han apuntado que ya trabajan con Marruecos para un "retorno" de los migrantes. Fernando Grande-Marlaska viajará de urgencia a Ceuta este mismo viernes.
Pero no lo ven igual desde una de las formaciones que conforman Sumar, el socio minoritario del gobierno de coalición. "[Marruecos] nunca será un país de fiar mientras esté gobernado por una monarquía feudal. No se puede negociar con un régimen que recurre a la instrumentalización de la desesperación humana", ha afirmado Tesh Sidi, portavoz de Más Madrid en el Congreso, a través de las redes sociales.
El PP se lanza contra el gobierno
Con todo, el PP ha visto en la crisis un filón desde donde cargar contra el gobierno español y su gestión. El líder de los populares y jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha criticado que la situación en la ciudad autónoma es "desesperante": "El gobierno [de Pedro Sánchez] no puede mirar hacia otra banda en sus obligaciones porque estamos ante una crisis de seguridad nacional", ha afirmado Feijóo en una publicación en las redes sociales. Feijóo también se ha sumado a la petición del presidente de Ceuta para que el Estado declare "la emergencia de interés nacional".
En paralelo, otros dirigentes populares, como por ejemplo la eurodiputada Dolors Montserrat, no han dudado en acusar al gobierno de Pedro Sánchez de "propiciar la crisis", mientras el presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, ha tildado de "vergonzosa" la situación. "Esto solo demuestra una cosa: el [nuevo] pacto europeo migratorio debe aplicarse hoy, no mañana. Y Frontex debe reforzarse", ha añadido Weber.
La nueva reforma migratoria ha entrado en vigor este mes de junio y se trata de un texto que la derecha y la extrema derecha han abanderado, mientras que diferentes organizaciones sociales en favor de los derechos humanos han criticado. La normativa es mucho más dura con la política migratoria: facilita los retornos y las detenciones en la frontera, deja un reparto voluntario de los migrantes y endurece el asilo.
El PP también ha reivindicado su proposición de ley registrada en el Congreso hace tan solo dos semanas en la que pide que "los extranjeros que sean detectados o interceptados en la línea fronteriza de la demarcación de Ceuta o Melilla durante un intento de entrada a territorio nacional [español] puedan ser rechazados para impedir su entrada al Estado".
Por su parte, la extrema derecha de Vox ha registrado este jueves en el Congreso una solicitud de comparecencia urgente del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y de la directora del Departamento de Seguridad Nacional, Loreto Gutiérrez, para que den explicaciones.
¿Cuál fue el origen del 2021?
En 2021, la crisis diplomática entre Marruecos y el Estado se desencadenó por la acogida de Brahim Ghali, jefe del Frente Polisario, en España con un avión medicalizado. Considerado como el enemigo número uno para el régimen de Mohamed VI, el país alauita dijo que la acogida de Ghali tendría consecuencias y, efectivamente, días después del aviso la pasividad policial marroquí permitía la entrada de más de 8.000 personas en territorio de Ceuta.
Pero las relaciones entre los dos países tomaron un giro en 2022 cuando el gobierno de Pedro Sánchez, en concreto el ala socialista, apoyó el plan marroquí sobre el Sáhara Occidental. Esto, sin embargo, abrió una herida con Argelia –país que mantiene una histórica tensión con Marruecos por el Sáhara– que no se ha curado hasta ahora. La crisis en Ceuta llega una semana después de la visita del presidente del gobierno español al país alegría.
En 2022, el Estado pasó a apoyar la propuesta de autonomía planteada por Marruecos (y no a la autodeterminación defendida históricamente por España), una decisión que no contó con el aval del espacio a su izquierda. A finales de 2025, ambos gobiernos definían "excelente" la relación bilateral en una cumbre de alto nivel en el Palacio de la Moncloa.