"No se la juegue esta vez": los socios presionan a Sánchez por el plan de choque contra la guerra en Irán

El presidente español garantiza una respuesta consensuada y reta al PP a aclarar si está a favor o en contra del conflicto

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en una reciente imagen.

MadridLa guerra en Oriente Medio ha marcado la sesión de control en el Congreso de los Diputados con la mirada puesta en el viernes, cuando el presidente español, Pedro Sánchez, tendrá que detallar las medidas para paliar los efectos económicos del conflicto. Si bien ayer desde la Moncloa ya avisaban que el plan de choque no sería generalizado –sino quirúrgico y centrado en los sectores más afectados–, este miércoles se ha evidenciado ya la tensión dentro de la mayoría plurinacional sobre qué debe incluir la respuesta del gobierno español. Si bien el PNB ha reclamado que haya rebajas fiscales y no lo mezclen con otras medidas "extremas" o "ideológicas", desde Podemos exigen al ejecutivo que tope el precio de los alimentos, de los alquileres, de las hipotecas y del precio de la energía. Sumar, socio de coalición, también presiona al PSOE para que incorpore en el decreto ley la cuestión de la vivienda, que divide a la mayoría en el Congreso.

Sánchez no ha concretado el plan de choque (será él mismo quien lo detallará el viernes y quiere esperar las conclusiones del Consejo Europeo de este jueves), pero se ha comprometido a negociar y a proteger a los más vulnerables: eso sí, ha pedido responsabilidad a la mayoría plurinacional ante la situación. Está previsto que después de aprobar el decreto ley el viernes en el consejo de ministros extraordinario, se vote el jueves que viene la convalidación en la cámara española. Fuentes de la Moncloa aseguran que están hablando con todos los grupos y admiten que tienen que hacer un "juego de equilibrios" para conseguir los votos: "Hay que encontrar la fórmula mágica". Ahora bien, piden "altura de miras" ante esta situación.

Antes de empezar el pleno, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha reiterado la demanda de prorrogar los contratos de alquiler. "Llevamos meses luchando para que haya la prórroga, es una medida de sentido común", ha defendido al ser preguntado por esta cuestión. Y ha lamentado los recelos que ha mostrado el PSOE desde el primer momento: "No entiendo cuál es la razón para resistirse a proteger a millones de inquilinos y seguiremos luchando hasta que lo consigamos". "No haremos un decreto ley para que nos lo tumben", ha dicho la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, en una atención a los medios.

Y es que desde la bancada socialista quieren priorizar el "consenso" –en palabras ayer del ministro de Economía, Carlos Cuerpo– y tienen asumido que si se incluyen cuestiones que tienen que ver con la vivienda, probablemente Junts o el PNB pueden quedar fuera de la mayoría. "No se la juegue esta vez", le ha advertido la portavoz de los nacionalistas vascos, Maribel Vaquero, "negocie" porque de ello dependen, ha dicho, muchas familias y muchos autónomos. Tanto el PNB como Junts han presentado sus propias medidas para hacer frente a los efectos de la guerra y están basadas en la reducción del IVA al 5% para los suministros energéticos esenciales; una deflactación del IRPF generalizada para hacer frente a la inflación; o recuperar la excepción ibérica para limitar el precio del gas, las ayudas a los suministros para las familias más vulnerables y la bonificación del precio del combustible para algunos sectores. Desde Junts, el diputado Josep Maria Cruset, ha instado al PSOE a poner sobre la mesa estas medidas si quiere que le den apoyo y ha lanzado una advertencia: que no mezclen las medidas en contra de la guerra con la prórroga de los contratos de alquiler porque lo tumbarán.

Ahora bien, desde Podemos y Bildu reclaman ir más allá. Ione Belarra ha reclamado a Sánchez que convierta el "no a la guerra" en una realidad y cierre las bases de Rota y Morón, que expulse al ejército estadounidense de España y que salga de la OTAN. "La guerra no la puede pagar la gente trabajadora, que la pague Repsol", ha reclamado, añadiendo que no se saldrá de la situación bajando los impuestos: "Hay que intervenir el mercado". En la misma línea se ha expresado el portavoz de Bildu, Oskar Matute, en una pregunta a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero: "No tenga miedo a la derecha, hay que recuperar el impuesto a las energéticas, limitar el precio de los alimentos básicos, prorrogar los contratos de alquileres o las ayudas a los suministros [...]. Son medidas extremas, sí, de extrema necesidad".

En la misma línea, el diputado de Compromís Alberto Ibáñez ha advertido al PSOE que va por el "mal camino" y ha exhortado a los socialistas a impulsar medidas en materia de vivienda: "No hay ninguna urgencia más importante que la vivienda, no se sabe de qué sirve que la gente pueda tener calefacción en su casa si no tiene casa". El gobierno español, sin embargo, no se ha querido mojar y se ha limitado a decir que el paquete de ayudas intentará contentar a todo el mundo para que pase el filtro del Congreso. En todo caso, también avisan de que se pueden hacer diferentes decretos ley, separando las medidas para contentar a los socios, pero evitando un paquete ómnibus que obligue a los grupos a pronunciarse sobre el conjunto entero. De hecho, el escudo social para ayudar a pagar los suministros a los más vulnerables fracasó porque iba en un mismo decreto con la suspensión de los desahucios, que Junts rechaza porque cree que se traspasa a los privados el problema de la administración.

Sánchez pide al PP que aclare su posición sobre la guerra

El cara a cara más tenso de la sesión de control, sin embargo, ha sido como ya es habitual entre Sánchez y Feijóo. Ante las acusaciones de "perdedor" del líder popular por el ciclo electoral negativo del PSOE en las autonómicas, el presidente español ha sacado pecho de la "coherencia" de su política exterior en defensa del derecho internacional y ha reprochado al PP que no aclare cuál es su posición sobre la guerra en Irán: "No puede apoyar a quien provoca el incendio y después quejarse de sus efectos. Rectifique", ha dicho Sánchez, recriminando al PP que no se enfrente a Trump. "Ustedes dicen sí a la guerra y no a las ayudas", ha rematado el presidente español.

Feijóo ha dicho que si el gobierno español quiere tener el apoyo de los populares no mezcle las medidas para hacer frente a la guerra en Irán con otros temas: "No se le ocurra llevar las medidas en un decreto ómnibus", le ha avisado. Y le ha conminado a "hacer lo correcto" y "copiar las medidas" que presentó el PP hace días, como bajar el IRPF, el IVA de la energía, los impuestos a todos los carburantes y el gasoil profesional. "La mayoría de los españoles no queremos la guerra, lo que sí que queremos es que usted nos deje en paz", ha zanjado.

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