Choque entre Joan Garriga (Vox) y manifestantes independentistas en el homenaje a las víctimas del 17-A
El clamor para aclarar las incógnitas de los atentados de Barcelona y Cambrils continúa nueve años después
BarcelonaNueve años después de los atentados de Barcelona y Cambrils, todavía permanece la llamada de diversos colectivos a esclarecer las incógnitas del 17-A, pero en el homenaje de este lunes la polémica ha estallado por un enfrentamiento entre el portavoz de Vox en el Parlament, Joan Garriga, y manifestantes independentistas convocados por la plataforma Exigim Responsabilitats y la ANC. En concreto, el acto que debía servir para recordar a las víctimas ha acabado con una trifulca en plena plaza Sant Jaume, con una pitada a la extrema derecha y el intento de Garriga de recoger una bandera negra independentista, aunque sin éxito.
¿Cómo ha sucedido este tira y afloja? Garriga ha ido directo hacia el grupo de independentistas, situados tras una valla y con presencia de Mossos, para reprocharles los insultos durante la atención a los medios que había protagonizado hacía pocos minutos como portavoz de Vox. "Sois unos maleducados y unos impresentables, hoy no era el día", les ha reprochado el dirigente de la formación de Santiago Abascal, según fuentes conocedoras, criticando las interrupciones sufridas. Pero esto ha acabado de encender aún más el ambiente y ha estallado el tira y afloja. Los gritos que se habían oído hacía un instante han ido a más e incluso Garriga ha querido recoger una bandera negra de uno de los asistentes a la concentración, que era poco numerosa. Ahora bien, no ha durado mucho y después de envalentonarse hacia sus detractores, ha seguido su camino y se ha ido, dejando atrás este momento de tensión que ha sucedido después del acto.
A raíz de la polémica, Garriga ha relatado en X que "el separatismo ha vuelto a protagonizar un espectáculo esperpéntico", "utilizando un acto destinado a honrar a las víctimas para increpar" a los representantes de Vox y "faltarles al respeto". Así, ha denunciado que le han dicho "Garriga terrorista", aunque fuentes conocedoras también añaden el calificativo de "botiflers" y el grito habitual "Puta España". Garriga también comenta que no ha hecho ninguna "provocación" y que su partido solo pretendía "recordar y honrar a las víctimas y señalar la inacción de los responsables", haciendo referencia al "islamismo" que Vox denuncia como "avanza".
Por otra parte, varios de los manifestantes independentistas han reiterado las críticas contra "el Estado asesino" al que piden "responsabilidades", dado que lo vinculan directamente con los atentados. Es cierto que durante el acto han manifestado estas críticas con carteles y mayoritariamente en silencio, a pesar de algún grito esporádico, pero el choque se ha producido al acabar, en las atenciones a los medios y a continuación.
No es la primera vez que estalla la polémica en el acto de homenaje por los minutos de silencio, las presencias y las ausencias; cuando se rompió el minuto de silencio entre gritos de algunos manifestantes soberanistas, la entonces presidenta del Parlament, Laura Borràs, estuvo en el centro de las críticas por haber saludado a algunos de los miembros del grupo.
Del recuerdo a la investigación
Más allá de la polémica, Barcelona ha recordado a las víctimas con sus familiares, asociaciones de víctimas, instituciones y cuerpos de emergencia con un minuto de silencio. Este año se ha celebrado en la plaza Sant Jaume en lugar de la Rambla debido a las obras. El presidente del Parlament, Josep Rull, ha sido la máxima autoridad presente en el acto, donde también estaba el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, la consellera de Interior, Núria Parlon, y el delegado del gobierno español en Catalunya, Carlos Prieto. Javier Martínez, padre de Xavi, el niño que murió en el atentado de la Rambla con solo tres años, ha denunciado que las víctimas se sienten "solas".
En el mismo sentido, el líder de Junts, Carles Puigdemont, ha afirmado que los familiares de las víctimas "merecen el derecho a saber toda la verdad relacionada con el caso, y lamentablemente no lo han tenido fácil". "Nunca olvidaremos los vínculos comprobados entre los servicios de información y policiales españoles y el imán que fue el cerebro de la operación", ha remachado en X.
Unas palabras similares a las de la CUP: "Nueve años después, continuamos exigiendo claridad. Todavía hay demasiadas preguntas sin respuesta", ha afirmado en las redes. Por su parte, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, también ha recalcado que no olvidan a las víctimas y que trabajan "por la paz, la justicia y la reparación". Lejos del debate político, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha comentado en X que mantienen "vivo el recuerdo de las víctimas" y ha recetado "más convivencia, democracia y paz" frente "al odio y la barbarie". En cambio, la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, que este año sí ha ido al homenaje en Barcelona, ha lanzado un reproche contra "tres manifestantes" que cuando se iba le han dicho "no te queremos Orriols", lo que prueba, a su parecer, que "ni en un momento como este saben comportarse". Pero políticamente Aliança se ha desmarcado de Junts y la CUP y ha afirmado en las redes que "Cataluña continúa sin haber erradicado los focos de radicalización salafista" nueve años después de los atentados.