La mesa impide que el Congreso vote si Sánchez ha de convocar elecciones
Junts y el PP critican la "debilidad extrema" del gobierno español por haberles vetado dos enmiendas que instaban a avanzar los comicios
MadridLos socios de Pedro Sánchez están cada vez más incómodos con los casos de presunta corrupción que afectan al gobierno español, y este martes Junts ha movido ficha: si bien ya hace semanas que pide la convocatoria de elecciones, ha registrado una enmienda a una moción del PP para que se pronuncie el Congreso de los Diputados. Ahora bien, la mesa de la cámara con los votos del PSOE y Sumar ha vetado la votación y no se producirá: el argumento es que convocar elecciones es una competencia "exclusiva" del presidente español y que, por tanto, la iniciativa juntaire "invade competencias constitucionalmente reservadas" al jefe del ejecutivo. La enmienda iba a salir adelante y habría sido un golpe duro para Sánchez en una semana horribilis por la agenda judicial en torno al PSOE: a pesar de no ser vinculante jurídicamente, políticamente se habría evidenciado que no tiene la confianza del Congreso y que una mayoría le reclama nuevos comicios.
El PP había presentado otra enmienda, muy similar a la de Junts, que también reclamaba el adelanto electoral. La mesa también la ha vetado, lo cual, a juicio de los populares, "acredita que la legislatura está muerta". La portavoz del PP en la cámara baja, Ester Muñoz, ha acusado al gobierno español de actuar con "cobardía". "Si no era vinculante, ¿qué miedo tienen a la votación?", ha planteado. Muñoz ha insistido en que se trata de una decisión "arbitraria" que no se explica por una decisión técnica o jurídica sino por la voluntad de evitar "que se vea reflejado que [Sánchez] no tiene una mayoría". Desde Junts también han criticado la "inaudita" decisión de la mesa y han remachado que "queda clara la evidencia de la debilidad extrema" del ejecutivo español, "incapaz de afrontar una sencilla votación en el pleno".
¿Qué planteaba exactamente Junts? El texto que querían añadir los juntaires a una moción del PP sobre "la extrema debilidad" del gobierno español decía lo siguiente:
"Instar al presidente del gobierno español a proponer la disolución de las Cortes y convocar elecciones generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, teniendo en cuenta el carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa".
Es decir, Junts introducía el matiz de que no tiene "vinculación jurídica" precisamente para que no se le pudiera vetar con el argumento que ahora esgrime la mesa. De hecho, el mismo grupo presentó hace más de un año una proposición no de ley para que Sánchez presentara una cuestión de confianza y la mesa le hizo reformular añadiendo que debía dejar claro que no era vinculante. En aquel momento se admitió con un redactado prácticamente calcado al de la enmienda vetada este martes, pero fue Junts quien la acabó retirando en pro de la negociación con el gobierno español. Los juntaires han remarcado que, "a pesar de utilizar los mismos principios jurídicos y políticos", en febrero del 2025 la mesa sí que "la admitió a trámite sin ningún problema".
"¿Por qué hace un año y tres meses sí y hoy no?", ha planteado también la portavoz del PP, que ha concluido que es porque Sánchez ha perdido la mayoría parlamentaria que entonces aún tenía. Muñoz ha avanzado que reclamarán a la mesa que reconsidere la decisión y ha abierto la puerta a emprender acciones jurídicas.
La "casualidad" de PP y Junts
Que el PP y Junts hayan presentado una enmienda cada uno por su lado, pero planteando lo mismo, es "casualidad", en palabras de Muñoz. Tanto los de Alberto Núñez Feijóo como los de Carles Puigdemont han negado haberse concertado o haberlo hablado previamente. Antes del veto de la mesa, la portavoz del PP había asegurado que se habían enterado de la coincidencia una vez ambos textos estaban presentados. Sin embargo, una vez se había producido, los populares la han acogido con satisfacción. "Esta semana se votará de facto una cuestión de confianza [...] No será una votación cualquiera. Si [Sánchez] la pierde, tendrá que convocar elecciones porque lo dirá el Congreso", ha celebrado Muñoz, si bien el presidente español no estaba obligado por mucho que se hubiera aprobado una de las enmiendas.
Aparte de la presión al líder del PSOE, la votación también obligaba al resto de la mayoría plurinacional a mojarse, por mucho que solo con los votos de PP, Vox y Junts hubiera sido suficiente para que alguna de las enmiendas saliera adelante. El PP también había interpelado al PNB y Coalición Canaria, que han verbalizado en las últimas semanas que la legislatura está acabada. Este jueves se votará igualmente la moción de los populares, si bien sin el añadido que pedía elecciones, y el debate en el pleno del texto recortado, que promete ser crispado, será previsiblemente el miércoles. Fuentes de Junts han desvinculado la votación que han tratado de forzar con el PP de una hipotética moción de censura y niegan que signifique que están más cerca de darles apoyo si presentan el instrumento que podría forzar la caída de Sánchez.
Por su parte, antes del veto de la mesa con mayoría progresista, la portavoz del gobierno español, Elma Saiz, había dicho que no compartía la propuesta de Junts, pero que la "respeta". "Tenemos una agenda transformadora por delante", ha remarcado, para asegurar que la mayoría plurinacional todavía tiene cuestiones pendientes por aprobar este mandato, que la Moncloa quiere alargar hasta 2027. De hecho, fuentes de la Moncloa daban por hecho que aunque se aprobara la iniciativa finalmente vetada seguirían gobernando: consideran que los fondos europeos Next Generation "no se pueden paralizar por unas elecciones" y se muestran convencidos de que seguirán sacando adelante iniciativas parlamentarias igualmente.
El posicionamiento de los socios de la izquierda
¿Y qué decían los socios de la izquierda? El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, no había aclarado el sentido de su voto, si bien había criticado la pinza de Junts y PP mientras al mismo tiempo preguntaba al gobierno español para qué finalidad quieren aguantar: "Frenemos la especulación de la vivienda, hagamos una fiscalidad más justa... la gente merece una izquierda que no dé vergüenza", ha dicho. El líder republicano, Oriol Junqueras, ha dejado claro, una vez ya se habían vetado las enmiendas, que su apuesta es por la continuidad de la legislatura "para cerrar carpetas fundamentales para Cataluña". "Los partidos catalanes deberíamos estar focalizados en hacer que el país aproveche la oportunidad y no en ir acompañados de PP y Vox porque cuando lleguen a la Moncloa vuelvan a gobernar contra Cataluña", ha proclamado en X. Es la misma posición que había expresado EH Bildu.