La presidenta del PSOE reconoce ante el juez que en el caso Leire hay "indicios preocupantes"

Cristina Narbona remitió al entonces militante socialista a Santos Cerdán porque le dijo que "tenía información útil para el partido"

Cristina Narbona llegando a la Audiencia Nacional para declarar como testigo
15/07/2026 - 20:13 h.
4 min

MadridCristina Narbona se ha desvinculado completamente de las maniobras que presuntamente instigó Leire Díez para desestabilizar causas judiciales del entorno de Pedro Sánchez. La presidenta del PSOE, que se intercambió mensajes de WhatsApp con la entonces militante socialista el día que el presidente español comenzó los cinco días de reflexión, ha dejado claro que “no tenía el mínimo conocimiento” de la supuesta trama que está investigando la Audiencia Nacional. Lo ha dicho a preguntas de los periodistas después de una declaración como testigo de menos de media hora ante el juez Santiago Pedraz. Leire Díez le dijo que “conocía hechos que podían ser importantes” y ella la remitió a Santos Cerdán porque él, como secretario de organización del partido, se encargaba de la política de comunicación. Según ha podido saber el ARA, a puerta cerrada ha dicho que Díez la llamó porque “quería colaborar y ayudar” y tenía “información útil para el partido”. “Me refiero a información, nada de cloacas”, ha puntualizado. Eso sí, ha reconocido que los informes de la Guardia Civil describen “indicios preocupantes”.

Posteriormente, Cristina Narbona preguntó al número tres de los socialistas cómo había ido y él le restó importancia: “Me dijo que no había aportado nada de interés”. Pero la conocida como fontanera del PSOE le insistió por WhatsApp, en los mensajes que aparecen en uno de los informes clave de la Guardia Civil. Leire Díez le decía que había que “reconducir” los ataques al presidente español y dar la vuelta al asunto “como un calcetín”. Ahora bien, Narbona ha evitado interpretar sus palabras: “Desconozco por completo lo que quería decir o lo que hizo después”, ha dicho ante los micrófonos. Dos días después de aquella conversación, Cerdán y Díez se reunieron –junto con otras personas– en Ferraz en un encuentro que presuntamente fue el pistoletazo de salida a las maniobras que están bajo sospecha. En cambio, ellas dos no volvieron a hablar. Dentro de la sala, Narbona ha apuntado que desde 2020 se han visto solo dos veces y ha verbalizado que no la considera una “amiga”.

Durante el interrogatorio, la presidenta del PSOE ha derivado la responsabilidad en Santos Cerdán. De hecho, es la misma estrategia que ha mantenido el partido en las últimas semanas: “Tenía todas las facultades para formalizar los contratos que considerase”, ha contestado al ser interrogada por las facturas que están siendo investigadas. Y, a preguntas del abogado del PP, ha reiterado que el secretario de organización tenía “competencias” para autorizar “sin supervisión” viajes a cargo del partido. También ha reconocido que el PSOE no ha abierto ninguna investigación interna sobre todos estos hechos. Finalmente, ha relatado que conoció a Leire Díez en 2017, cuando era una “simple militante” y hacía de responsable de prensa de la presidencia de Cantabria.

Diego Villafañe llegando a la Audiencia Nacional.

Las reuniones con la mano derecha del fiscal general

También han declarado como testigos dos fiscales. Diego Villafañe, que era la mano derecha de Álvaro García Ortiz cuando era fiscal general del Estado, ha confirmado que se reunió dos veces con Jacobo Teijelo y Leire Díez. El abogado –que ahora forma parte de la defensa de Santos Cerdán– la presentó como una “compañera y colaboradora”, aunque en los dos encuentros ella tuvo una intervención mínima. El fiscal no ha podido precisar cómo se concertó la primera reunión, que tuvo lugar el 6 de marzo de 2025 y duró quince minutos, pero ha rebajado su magnitud: “Fue intrascendente, muy dispersa y sin rumbo”, ha explicado ante el juez, según ha podido saber el ARA.

¿De qué hablaron? Teijelo se limitó a hacer “referencias vagas y genéricas” a una causa de hidrocarburos, pero lo que explicó “no tenía consistencia”. También habló, entre otras cosas, del coronel Antonio Balas o de José Antonio Choclán, el abogado de Víctor de Aldama. Pese a que el juez pidió información, Diego Villafañe también explicó que las visitas de abogados a la Fiscalía “no se registran nunca” y apuntó que en la sede del ministerio público “no hay turnos ni control de acceso”. Finalmente, justificó por qué no denunció a Leire Díez cuando su nombre apareció en los medios: “No nos presionó de ninguna manera, no hubo injerencia en nuestro trabajo”.

En el primer encuentro también estaba la fiscal Beatriz López, que también ha testificado esta mañana. Villafañe le propuso que le acompañara y cree que la reunión fue “surrealista” y “marciana”. Cuando salieron, se encontraron con el fiscal general, que les preguntó cómo había ido: “Dije: «No he entendido nada, no sé por qué han venido». Les ofrecí mis notas y me dijeron que no, que me olvidara del tema”, ha recordado ella. El 4 de abril hubo una segunda reunión, en la que solo asistió Diego Villafañe. Duró diez minutos, fue “vacía” e “irrelevante” y sirvió para que Teijelo se quejara de que la Fiscalía “archivaba sistemáticamente” todas las denuncias que presentaba: “Francamente quería quitármelo de encima y aquí paz y después gloria”, ha concluido el fiscal ante el juez.

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