El regalo de Pablo Motos a Juanma Moreno
BarcelonaLunes, El hormiguero invitó al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla. Pablo Motos todavía se estaba recuperando del tsunami de Marc Giró en el último programa y encontró un bálsamo en el político del PP. A las puertas de la convocatoria de elecciones, la entrevista puede considerarse el primer acto de precampaña. De hecho, nada más empezar Motos preguntó a Moreno Bonilla la fecha de los comicios, que el presidente andaluz situó en el mes de junio.
Juanma Moreno Bonilla, o Moreno Nocilla como le llaman sus afines por su buen talante, aprovechó la oportunidad televisiva que le brindó Atresmedia. Explicó que sus tres hijos le habían acompañado hasta los estudios porque eran seguidores del programa. “Papá, ya has plantado un árbol, has tenido hijos y has escrito un libro. Solo te quedaba ir a El hormiguero”, explicó que le había dicho su hijo mayor.
El programa de Pablo Motos es percibido por algunos como una meta vital, el clímax del triunfo. El presidente de la Junta hizo gala de su carisma, centralidad y serenidad explicativa. Mostró su sentido del humor e hizo imitaciones de los referentes de su propio partido. Imitó a José María Aznar y admitió que cuando hablaba no le entendía, y parodió a Rajoy y sus buenos consejos. Rajoy le recomendó que cuando la prensa le fuera adversa era mejor que no la leyera: “A veces no hay que leer lo que no interesa”, dice que le dijo, y le sugirió la lectura del diario Marca como un refugio de paz.
Moreno Bonilla ni siquiera pareció incomodarse cuando Motos le preguntó por la negligencia del cribado del cáncer de mama en la sanidad pública de Andalucía. En dos ocasiones hizo grandes elogios de Julio Anguita y recordó la figura de Pepe Mujica, hizo autocrítica y admitió que la de su generación era, por contraste, la peor clase política de la historia.
Durante la conversación, se produjo un lapsus sintomático. Motos le preguntó por un hipotético pacto PP-PSOE y Moreno Bonilla contestó sobre posibles acuerdos con Vox. Durante un buen rato, en la pantalla de detrás, proyectaban la figura de Santiago Abascal en una imagen simbólica del partido que le persigue. En un juego final, el presidente de Andalucía escogió a Pedro Sánchez como colaborador en un atraco y señaló al líder de Vox como la persona a quien nunca le dejaría las llaves de casa. Esta vez, a diferencia de la entrevista con Marc Giró, los aplausos del público se activaron a cada respuesta elocuente. El mejor regalo mediático antes de afrontar una campaña electoral.