Sánchez contraataca: más presencia en la TV y agenda internacional para remontar la crisis de Ceuta
El presidente español hará un acto con Mamdani en Nueva York y recibirá a Macron en Madrid
MadridTodas las encuestas apuntan a una victoria del PP en las próximas elecciones –menos la del CIS–, pero Pedro Sánchez no lo da por perdido y dará la batalla por la izquierda a escala estatal y también en el ámbito global. En la Moncloa están convencidos de que la reedición de la coalición progresista va más allá de España y se contrapone a la ola de ultraderecha que está ganando en toda Europa. Por eso está haciendo dos cosas: por un lado, intensificar la presencia mediática de Pedro Sánchez; y por otro, recuperar la agenda internacional, aprovechando su paso la semana que viene por la asamblea general de las Naciones Unidas para hacer un acto conjunto con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Una escenificación de la alianza progresista en contra de Donald Trump.
Es decir, después de días reaccionando a contrapié a raíz de la crisis de Ceuta, Pedro Sánchez contraataca. Solo hace falta repasar su agenda mediática de este mes de septiembre: inició el curso político en el programa puntero de audiencia Hoy por hoy, de la Ser –para reaparecer después de un verano con perfil público bajo y defender su gestión sobre Ceuta– y continuó la semana pasada en Mañaneros,de TVE, donde hizo pedagogía de las decisiones tomadas por parte del ejecutivo, en entredicho por la cronificación de la situación de los migrantes en la ciudad autónoma. Este lunes por la noche ha dado un paso más y ha mostrado su cara más informal en El Intermedio, en la Sexta. Ha entrado al programa como una estrella del rock y ha regateado todas las preguntas en un tono entre la seriedad y la ironía. "PP y Vox quieren utilizar la crisis de Ceuta para desgastar al gobierno de España", ha declarado, acusando a la oposición de no querer resolver el problema sino enquistarlo.
En la entrevista también ha tenido cabida el choque entre el gobierno español y el poder judicial, sobre todo en los casos que afectan a su mujer, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez. "El juez Peinado ha hecho mucho daño a la justicia y no será recordado por ser un juez imparcial", ha sentenciado, y ha vuelto, a pesar de todo, a situar el final del mandato en 2027, hasta "agotar" la legislatura. "Las fuerzas progresistas volveremos a ganar", ha resumido.
La reunión con Mamdani y Macron
Paralelamente a la presencia mediática, la Moncloa también ha comunicado este lunes dos citas de la agenda internacional relevantes: el acto con Mamdani y la visita oficial del presidente francés, Emmanuel Macron.
El encuentro con el alcalde de Nueva York será el 23 de septiembre en una conferencia con el título Construyendo una economía para la mayoría, en la residencia oficial de Mamdani y organizada por la Global Progress Foundation. Para la Moncloa, se trata de un encuentro importante porque va en la línea del acto que el PSOE ya organizó en Barcelona para unir fuerzas con otras fuerzas progresistas de todos los continentes, y más teniendo en cuenta que Sánchez se ha querido situar como la némesis de Trump. En este tramo final del mandato, el PSOE quiere poner el acento en las cuestiones más sociales –prepara unos presupuestos del Estado con mucha inversión pública–, tal como Mamdani está haciendo, con el énfasis que pone en su discurso en las cuestiones materiales que afectan a las clases populares y medias para hacer frente al discurso de Trump.
También se debe leer en la misma línea, de batalla global, el artículo que este lunes publica en El País el vicepresidente y titular de Economía, Carlos Cuerpo, junto con su homólogo brasileño, Dario Durigan, sobre política económica progresista. El gobierno de Lula da Silva es uno de los grandes aliados de Sánchez al otro lado del Atlántico.
Fuentes socialistas piden abrir el foco y ver lo que está pasando en Europa y en América Latina antes de ir a votar: el avance de la extrema derecha en buena parte de los gobiernos europeos –como la última victoria en Sajonia-Anhalt– y también el giro a la derecha de países como Colombia, Argentina, Perú, Chile o el Ecuador de Daniel Noboa. Por este motivo también han seguido con atención el recuento de infarto en Suecia en el que se ha impuesto la izquierda: "Suecia ha visto recortados sus derechos y ha dicho nunca más. Esto también es un aviso a los compatriotas españoles. Quien prueba la derecha y la extrema derecha no lo quiere volver a probar", ha sentenciado la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, en la rueda de prensa de este lunes, en la que ha celebrado la recuperación de la izquierda y el retroceso de los ultras que hasta ahora influían en el gobierno conservador.
Por otro lado, el gobierno español también ha comunicado oficialmente una visita oficial del presidente francés, Emmanuel Macron, el 29 y el 30 de septiembre. Será al más alto nivel y se produce en un momento de debilidad para ambos presidentes: son dos pesos pesados de la Unión Europea que se enfrentan en el final de su mandato a un crecimiento de la derecha y la extrema derecha. Además, coincide con la firma del tratado de amistad entre ambos países, pendiente de ratificar por el veto del PP, que lo ha llevado al Tribunal Constitucional porque considera que no encaja en la Carta Magna: recela de la posibilidad de que un ministro del gobierno francés pueda participar en la reunión del consejo de ministros de España –y a la inversa.