Financiación

Sánchez levanta la veda y abre la Moncloa a los líderes del Proceso

Pedro Sánchez y Oriol Junqueras
05/01/2026
Jefe de Política
2 min

BarcelonaPrimero fueron los indultos, después la amnistía y los acuerdos de gobernabilidad con el independentismo y ahora llega la tercera pata de la normalización política en el Estado: Pedro Sánchez abre las puertas de la Moncloa a los líderes del Proceso. El primero en atravesarlas será, el próximo jueves, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, en una imagen simbólica que servirá, además, para certificar la restitución del líder republicano como un interlocutor de primer orden para el gobierno español. Junqueras, vicepresidente del gobierno del 1-O y preso político durante casi cuatro años, medirá el impacto de un encuentro como éste en la esfera mediática madrileña.

ERC y el PSOE llevan años siendo socios en la etapa de desescalada posterior a las condenas del Tribunal Supremo, y que ha permitido a Pedro Sánchez llegar y mantenerse al frente del gobierno español. Los propios Sánchez y Junqueras, de hecho, han mantenido contactos más o menos habituales durante este período. Pero faltaba la fotografía, a la que Sánchez se ha ido resistiendo. En la reunión no negociarán la independencia o el referéndum, sino el nuevo modelo de financiación que debe presentarse en los próximos días, un orden del día elocuente que se adapta como un guante a la nueva etapa que se ha abierto en Catalunya –el "oasis catalán", tal y como la define el empresariado–, que ha visto como la tensión política se ha visto como la tensión política.

Pero para que se complete la normalización, más allá de fotografías, el PSOE necesita cerrar definitivamente la carpeta judicial del Proceso que, desde el Supremo, se resisten a dar por amortizada. Carles Puigdemont sigue siendo la pieza de caza mayor para el deep state, pese a que su influencia política se haya ido reduciendo en Cataluña. A fotografiarse con él, Sánchez envió, en su día, a Santos Cerdán, cuando todavía era su hombre de confianza. Ahora, en un momento de máxima debilidad para el PSOE, ligarse a Junts puede ser una mala idea pensando en las urnas, pero tener contento a Puigdemont puede ser la única vía para que los socialistas completen la legislatura.

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