Sánchez sale a la ofensiva: se desmarca de Ábalos y Cerdán, denuncia persecución a la familia y saca pecho de la acción de gobierno
El presidente español mantiene la confianza en Zapatero: "Le avala la presunción de inocencia"
MadridHace casi un año que Pedro Sánchez ya se vio forzado a comparecer en el Congreso para dar explicaciones sobre las investigaciones judiciales que salpican al PSOE. Este miércoles lo ha vuelto a hacer ante el goteo imparable de casos que amplían la lista de sospechosos relacionados con el presidente español y ya con una sentencia firme por corrupción contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos. A diferencia de la comparecencia del 9 de julio del año pasado, en la que el jefe del ejecutivo presentó una batería de medidas anticorrupción para afrontar estos casos, en esta ocasión Sánchez ha salido a la ofensiva sin hacer ninguna nueva propuesta. En un discurso inicial de media hora, el líder socialista se ha desmarcado tanto de Ábalos como de Santos Cerdán, sus dos exsecretarios de organización, ha defendido a José Luis Rodríguez Zapatero y ha denunciado "persecución" contra su familia. Además, el jefe del ejecutivo ha presumido de su acción de gobierno. "No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del ejecutivo", ha proclamado.
En línea con el argumentario que ya ha desplegado hasta ahora la Moncloa, Sánchez ha hecho una distinción entre lo que considera comportamientos individuales de personas que habían sido de su máxima confianza de la acción de su ejecutivo. "Jamás conocí ni hubiera tolerado ninguna de estas prácticas", ha asegurado el presidente español sobre la trama de las mascarillas, contra la que ya hay una condena del Tribunal Supremo contra Ábalos a 24 años de prisión, y la de presuntas adjudicaciones irregulares de obras públicas por la que también está investigado Cerdán. Sánchez no ha restado credibilidad a estas investigaciones y ha reivindicado que ya actuó con la expulsión de los investigados, la renovación de la cúpula socialista y el impulso de medidas anticorrupción desde el gobierno español —aún pendientes de ejecutarse plenamente—. El presidente español ha pedido separar estos casos "flagrantes y graves" del resto.
Para Sánchez hay tres categorías de investigaciones a su alrededor que, a su parecer, no son equiparables. La primera, sobre la cual ya "pidió disculpas" hace un año, es la que tiene que ver con "la corrupción de personas que aprovecharon su peso dentro del PSOE y del gobierno para ganar dinero". En un segundo plano, Sánchez ha situado la investigación contra el expresidente español "sobre la cual nadie puede sacar todavía conclusiones". "La avala la presunción de inocencia", ha rematado. En una tercera categoría, el jefe del ejecutivo ha situado las causas contra su mujer, Begoña Gómez, y su hermano, David Sánchez, que ha descrito como "una serie de acciones coordinadas que buscan debilitar la acción del ejecutivo mediante ataques personales". El presidente español ha vaticinado que en los próximos meses el goteo de informaciones contra su entorno continuará, pero ha negado que sea un síntoma de "degradación política". "Lo que presenciaremos en los próximos meses es la persecución y la purga de la derecha", ha rematado.
A pesar de ello, Sánchez ha asegurado que no tiene intención de tirar la toalla y mantiene que quiere continuar gobernando le pese a quien le pese. "Nosotros estamos muy tranquilos y seguros de lo que hemos hecho", ha insistido.