Educación

5º de ESO, la fórmula de un instituto de Gràcia para no dejar alumnos descolgados

A pesar de situarse en el 86%, el curso pasado la tasa de graduación de secundaria en Cataluña fue la más baja en quince años

Una clase de 4º de ESO + de la Escola Sant Josep de Gràcia
05/07/2026
4 min

Barcelona"Veíamos que acababan la ESO sin el título porque estaban muy lejos de lo que pide el currículum, y claro, se iban con una mano delante y otra detrás", explica Loles Resa, jefa de estudios de secundaria del colegio Sant Josep de Gràcia. Ella habla de lo que habían vivido algunos alumnos del centro, pero no es una situación aislada. Según el anuario de Equitat.org hecho público esta semana, después de estar muchos años subiendo o manteniéndose, en los últimos cinco cursos la tasa de graduados de ESO ha caído de manera consecutiva. A pesar de ser alto, el porcentaje ha pasado de un 93% a un 86% el curso 2024-2025, la tasa de graduación en la ESO más baja desde hace quince años.

Para poner remedio a esta situación en la que algunos alumnos quedaban "descolgados", en el centro gracienc pensaron que "quizás un año más en la escuela les podía ir muy bien", en lugar de hacer acabar la etapa educativa obligatoria de estos adolescentes sin que salieran del instituto con ninguna titulación. Ahora bien, en lugar de hacerles repetir 4º de ESO –una opción que cada vez se da menos, ya que en casos concretos no es un método que funcione– crearon el 4º de ESO plus. "Lo que queremos es darles las herramientas necesarias para salir al mundo", asegura Resa.

De esta manera el curso pasado –el 2024-2025– el Sant Josep puso en marcha este 4º de ESO adicional que se centra en, por un lado, consolidar los conocimientos básicos en lengua y matemáticas y, por el otro, ayudarles a encontrar una vocación haciendo una probadita de diversos oficios, un trabajo de orientación intensiva y un importante acompañamiento emocional.

El pilar de este curso de acompañamiento es Gemma Rodoreda, tutora del 4º de ESO plus y psicopedagoga de secundaria. "Antes de dejarlos fuera solos y que no sepan qué hacer, les ayudamos a probar cosas aquí. Además les das un año más para madurar y que también sepan qué les puede gustar", describe la docente. Explica que hacen catalán, castellano, inglés, matemáticas y competencias digitales –"hoy en día son esenciales", insiste–, pero también arte. "Muchos de ellos a nivel de contenidos quizás les cuesta más, pero a nivel artístico son muy buenos", defiende Rodoreda.

Además, dan una asignatura de proyectos: "Trabajamos la actualidad, la historia, temas de salud y ciencia y también toda la situación actual del mundo desde el 2000 al 2026. Al final todo es cultura general", describe la tutora. También explica que en esta asignatura "no interesa que vacíen un contenido en un examen", sino que se quiere que ellos investiguen, busquen la información, colaboren entre ellos y sepan defender "lo que han aprendido y lo que piensan".

Los alumnos de 4º de ESO + de la escuela Sant Josep de Gràcia.

De cómo moverse por la ciudad a qué oficio elegir

Ahora bien, uno de los puntos clave del 4º de ESO plus es que los alumnos –una quincena– sepan qué quieren hacer al acabar. Por ello, Resa explica que "cada mes hacen una prueba de un oficio", ya sea cocina, premonición, peluquería, parque y jardines, imagen y sonido... y también dedican dos horas a la semana a la orientación profesional –entre otras cosas aprenden a hacer un currículum y a prepararse una entrevista– y a la educación emocional. De hecho, aparte de conocer oficios, otro factor destacado de esta parte del curso es trabajar aspectos cotidianos: "Para hacer las diferentes actividades se tienen que desplazar por la ciudad, por tanto, tienen que aprender a saber cómo coger el metro o el autobús, ser responsables con la puntualidad. Son alumnos que no se han movido mucho y hemos visto que es una faceta muy importante", explica la jefa de estudios.

Recuperar la autoestima

Rodoreda explica que muchos de los alumnos que entran al 4º de ESO plus –algunos son del mismo centro, pero otros vienen de institutos del barrio por una derivación de los EAP (los equipos de asesoramiento y orientación psicopedagógica) de Gràcia– "están muy tocados emocionalmente, han sido absentistas, tienen familias desestructuradas". "Algunos vienen superrabiosos con el mundo y tenemos que hacer un trabajo de recuperar la autoestima".

Esto lo consiguen con pequeños detalles. "Hay de todo, desde el alumno que era totalmente absentista y ahora ya celebramos solo el hecho de que venga, aunque llegue horas tarde, hasta un estudiante que no entregaba ningún trabajo y ahora es el delegado de la clase y, preocupado, me envía un correo para avisarme de que no llega a tiempo de acabar un trabajo y me pregunta cómo lo puede recuperar", explica Rodoreda.

Una es Lola, que tiene dieciséis años y quiere dedicarse "a ayudar a personas que no pueden valerse por sí mismas" o estudiar para ser maestra. "Falto mucho menos a clase que el año pasado, pero todavía hay días que no vengo", acepta. "Lola es muy autocrítica y exigente. Cuando llegó le costaba mucho venir, pero ahora solo le cuesta ser puntual", aclara la psicopedagoga.

En cambio, Antonio, que ya ha acabado el 4º de ESO plus, no quiere continuar estudiando sino que quiere trabajar y está buscando trabajo. "A mí me daba mucha pereza venir al instituto, pero esto me ha servido", explica. De momento, está "tirando currículums" y se ha apuntado a Barcelona Activa. "Yo lo que querría ser es millonario, pero de momento estoy buscando trabajo de reponedor", bromea.

Aunque el año pasado trece de los dieciocho alumnos del 4º de ESO plus se acabaron graduando, Rodoreda y Resa advierten que hacer el curso no implica que acaben obteniendo el título sí o sí. "No hacemos magia, aquí", insiste la jefa de estudios, pero explica que muchos de los que no se gradúan "salen más fuertes para ir a hacer un PFI (programa de formación e inserción) que les dará un año más".

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