Docentes de los institutos que tendrán un mosso: "No entendemos por qué tiene que venir si no somos un centro conflictivo"
Diversos profesores denuncian falta de información y alertan de un riesgo de estigmatización con la medida
BarcelonaEl plan piloto para poner un mosso de paisano en trece centros educativos de Cataluña continúa generando polémica. A la espera de una presentación oficial del plan, los docentes –tanto los que vivirán esta prueba en su centro como los que no– están recibiendo la información a cuentagotas, a pesar de que la medida se empezará a aplicar este mismo lunes.
Es el caso de los profesores de diversos centros que han sido escogidos para aplicar la prueba y con los cuales ha podido hablar el ARA. Explican que están "estupefactos" con la noticia y que, muchos de ellos, de momento, solo han recibido la información de manera informal esta misma semana. Esperan que los próximos días se les explique "bien bien en qué consiste y qué implicaciones puede tener".
Sea como sea, algunos critican la decisión y aseguran que ha generado "mucho malestar" porque "parece que se señale" a las escuelas e institutos escogidos. "No entendemos por qué tiene que venir un mosso si no somos un centro conflictivo", se quejan docentes de uno de los centros.
También rechazan la medida desde dos de los centros de secundaria de L'Hospitalet que esta semana han sabido que a partir del lunes empezarán a aplicar el plan. "Nos han informado muy mal, tenemos muy poca información", explica uno de los docentes en este diario. Detalla que en su centro "se enteraron" este jueves por un correo electrónico en el que "solo se decía que el plan empieza este lunes" y en el que se asegura que el agente de los Mossos d'Esquadra se incorporará también a los órganos del personal docente, como pueden ser los claustros o la comisión de convivencia. "Es una figura que empezará a funcionar el lunes y no se nos está consultando ni se ha dado la opción de que opinemos en un claustro", critica el profesor, que asegura que "puede ser la puerta de entrada a un abordaje punitivo de la convivencia en los centros".
En cambio, en otro de los institutos escogidos para enviar un mosso de paisano sí que los profesores describen que será "una figura que se dedicará únicamente a mediar". En este centro hay una parte importante de los docentes que no ve con buenos ojos la iniciativa y la tildan "de intrusismo", pero algunos también consideran que a los docentes, a veces, a la hora de mediar con ciertos conflictos "les falta autoridad".
Recorte de integradores sociales
Más allá de no sentirse cómodos con el hecho de que un agente de los Mossos d'Esquadra pueda entrar en el día a día de la escuela o el instituto, diversos docentes alertan que el plan puede suponer un señalamiento o una estigmatización de los centros y sus alumnos. "Nuestros alumnos son mayoritariamente de clase trabajadora y de origen migrante y ya están bastante estigmatizados. No decimos que no haya conflictos, pero los abordamos desde una vertiente pedagógica y comunitaria. Tenemos herramientas que no implican llamar a los Mossos", insiste uno de los docentes de Hospitalet de Llobregat.
De hecho, desde la asamblea de trabajadores de dos de los centros del municipio incluidos en el plan piloto han hecho un comunicado público de rechazo. "Los centros educativos ya contamos con profesionales cualificados para acompañar al alumnado y gestionar situaciones complejas: vigilantes, TIS, educadoras sociales y orientadoras. Son estas figuras las que disponen de las herramientas y la formación necesarias para intervenir desde el vínculo, la prevención y el apoyo emocional", defienden en el documento. Además, critican que a principio de curso el departamento de Educación redujo las dotaciones de estas profesionales argumentando limitaciones presupuestarias. Una acción que también denunció Equitat.org [la antigua Fundació Bofill], que calcula que se ha pasado de 415 integradores y educadores a 300.
Por otra parte, ha habido los primeros centros educativos que se han mostrado abiertamente contrarios al plan aun sin formar parte de la prueba piloto. Uno es el instituto Eduard Fontserè de l'Hospitalet de Llobregat. Desde la asamblea de profesionales de este centro de máxima complejidad de La Florida han asegurado que es "inaceptable que haya presupuesto para incorporar fuerzas del orden a las escuelas e institutos, y no lo haya, en cambio, para mantener los equipos sociales". Además, creen que la medida, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de alumnado de los centros donde se ha desplegado, "tiene una voluntad de reforzar la cultura punitiva y aplicar más control social sobre todo a la población de origen migrante".
El hecho de que no se haya hecho pública una información concreta sobre el plan para desplegar un mosso de paisano en trece centros educativos también ha comportado cierto desbarajuste a la hora de comunicarlo. El municipio de El Prat, donde el plan se extenderá a dos centros, es un ejemplo: fuentes municipales aseguran que se busca mejorar la coordinación entre servicios educativos y la policía catalana, porque el plan "no pasa" por la presencia de la policía en ningún instituto. En cambio, este jueves tanto fuentes del departamento de Educación como de Interior han asegurado a el ARA que el plan sí que prevé esta presencia de agentes de paisano desarmados en los centros escogidos.