Las fórmulas de cuatro exconsejeros para reanimar el sistema educativo
Pimec celebra un diálogo con Rigau, Simó, Ruiz y Maragall que aborda la formación docente y la complejidad en las aulas
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BarcelonaLa necesidad de revisar la formación de los docentes y la manera en que se aborda la pobreza infantil y la complejidad al alza en las aulas han centrado el debate en el primero de los encuentros que ha impulsado Pimec sobre educación, que ha contado con las voces de cuatro exconsejeros del ramo: Irene Rigau, Anna Simó, Meritxell Ruiz y Ernest Maragall. En pleno debate social y con un debate de país en marcha para redefinir el modelo educativo catalán –dinamitado por el error en las pruebas PISA, pero abonado por las protestas de docentes y familias en el último año–, los cuatro han coincidido en que hay que "blindar la educación" de los diferentes ciclos políticos para garantizar el futuro del país, ya que el sistema educativo es una cuna para las nuevas generaciones y, por tanto, para afrontar las futuras transformaciones económicas y sociales. Eso sí, siempre "guiados por la evaluación" de resultados.
Rigau, que fue consejera entre 2010 y 2016, ha defendido que la calidad del sistema "se mide por la calidad del profesorado" y ha considerado que la "gran asignatura pendiente" es abordar la formación universitaria de los futuros docentes. En este sentido, ha asegurado que uno de los principales problemas es el "compromiso" de la universidad con esta formación y ha instado a la administración a "atreverse" a desarrollar la carrera docente. En este sentido, se ha referido a la polémica actual por la medida de presión de no hacer colonias y salidas por parte de los docentes y las respuestas que está dando la administración. Así, ha defendido que la solución no implica retribuir las pernoctaciones sino que el hecho de ir de colonias sirva para la carrera docente. Según Rigau, este es un tema "que no se puede tratar con los sindicatos" sino que se debe abordar con las direcciones.
En una línea similar, Ruiz –consejera entre enero de 2016 y julio de 2017– ha defendido que a partir de la calidad docente se articula todo lo demás y ha afirmado que se tendría que "revisar de cabo a rabo" tanto la formación inicial del profesorado como la continuada. En el mismo sentido, ha defendido la autonomía de los centros, el liderazgo pedagógico y la evaluación como elementos clave para mejorar la calidad educativa. Una opinión que también ha expresado Simó, que fue consejera entre junio de 2023 y agosto de 2024, y que ha coincidido en apuntar la importancia de la formación inicial y del modelaje y ha valorado el impulso de un programa de mentoría de los docentes, como un MIR educativo, durante su etapa al frente de la consejería. Por su parte, Maragall ha afirmado que hace falta una "revisión profunda" en este ámbito y ha asegurado que fue una de las "batallas" que emprendieron durante su etapa, entre 2006 y 2010.
Más allá de la formación, los exconsejeros han reflexionado también sobre el hecho de que la escuela es un reflejo de la sociedad y los efectos que tienen la actual pobreza infantil e incremento de la complejidad en las aulas. En este sentido, Simó ha asegurado que para ella la pobreza infantil es "el principal problema estructural" del sistema educativo, acompañado de la falta de equidad, la segregación escolar y las desigualdades. Ha añadido que los resultados PISA también van en esta línea, ya que ha planteado que los países con mejores resultados son países más homogéneos, sin tantas desigualdades. Además, ha subrayado que hace falta reforzar las competencias básicas, así como adaptar la planificación de la formación profesional a las necesidades territoriales.
Maragall se ha preguntado si el problema lo tiene la educación o la sociedad y si es la sociedad la que envía problemas a la escuela y no le da las herramientas adecuadas para atenderlas correctamente. "La cuestión de fondo es la complejidad", ha manifestado. Rigau ha reconocido las dificultades actuales y ha recordado el margen limitado de decisión en Cataluña en materia educativa, pero ha defendido que "educar es sembrar" y ha apostado por sumar un punto de optimismo porque los esfuerzos que se hacen cada día en las aulas tendrán frutos en el futuro. Con respecto al debate educativo, los cuatro exconsejeros han coincidido también en reclamar estabilidad en las políticas y han defendido el despliegue de la Ley de Educación de Cataluña (LEC). De hecho, Simó ha apuntado la necesidad de desarrollar pactos de país "a partir de trabajo ya hecho" y ha rechazado que se cojan informes ya realizados anteriormente y se dejen "en un cajón".
Niubó defiende la estabilidad
En la clausura de la jornada, la actual consejera de Educación, Esther Niubó, ha defendido precisamente la importancia de la "estabilidad" y del debate impulsado por el Gobierno para alcanzar un acuerdo de país. Así, ha destacado la voluntad del Consejo de Educación de Cataluña de impulsar acciones concretas a partir de la escucha y las necesidades del sistema. Ahora bien, ha admitido que se deben garantizar aprendizajes sólidos al conjunto del alumnado y esto también está relacionado con la formación de los docentes.
Por su parte, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha reivindicado la educación como la mejor inversión de futuro de un país, argumentando que las sociedades que progresan son las que forman personas con conocimiento y capacidad crítica. "Esto no va de nóminas, va de dotar a los centros de recursos y de poder hacer una oferta que sea la que necesita el sistema", ha manifestado. En este sentido, ha advertido que la digitalización, la industria 4.0 y la inteligencia artificial están transformando los modelos productivos y la relación entre ocupación, productividad y salarios, y ha asegurado que solo los países que apuesten decididamente por el conocimiento podrán liderar estos cambios. Por eso, ha reclamado prestigiar la profesión docente y dotar a los centros educativos de los recursos necesarios para ofrecer una formación adaptada a las necesidades del mercado laboral.