Dos nuevos fallos del sistema de control de Adif alteran (aún más) el servicio de Cercanías

El servicio se ha recuperado con demoras y la compañía todavía no ha explicado el motivo de la caída

Un tren de cercanías en una imagen de archivo.
Natàlia Vila / Carla Pérez
03/02/2026
4 min

BarcelonaLa semana pasada aseguraron que no volvería a ocurrir, pero ha ocurrido. El Centro de Tráfico Centralizado de Adif, el sistema informático que gestiona la movilidad de todos los trenes de Cercanías en Catalunya -ubicado en la estación de França- ha vuelto a fallar este martes por la mañana, dos veces prácticamente seguidas, a las 7 hya las 8 h, en plena hora punta. Han sido dos breves apagones, de unos cinco minutos, pero suficientes para devolver la confusión y el caos a los andenes ya los interiores de los trenes.

Al mediodía, la gestora de las infraestructuras aún no había dado explicaciones oficiales sobre qué ha pasado esta vez. En un intento de esclarecer los hechos, el comisionado por el traspaso de Cercanías, Pere Macias, explicó que la segunda suspensión fue "muy breve" y que se trató "simplemente de un reajuste" derivado de la primera. Por otra parte, por la tarde, durante su comparecencia en el Congreso por el caos ferroviario, el ministro de Transportes, Oscar Puente aseguró que confía "en que la empresa que proporciona el software nos dé explicaciones en las próximas horas". "Es un sistema nuevo de hace tres meses", ha insistido el ministro.

Tal y como sucedió la semana pasada, en cuanto el CTC ha caído los trenes se han detenido en toda Cataluña. Es la respuesta automática de los convoyes, que, sin sistema central, activan las medidas de seguridad y se detienen. "El CTC es el equivalente a una torre de control en un aeropuerto", explica el director del Centro de Estudios del Transporte Términus, Juan Carlos Salmerón. "Es el lugar desde donde se controlan y monitorizan los movimientos de todos los trenes convencionales en Catalunya; mientras que los de alta velocidad se controlan desde otro centro distinto, ubicado en Zaragoza", detalla el experto.

"Esta situación debe resolverse", ha exigido la consellera de Territorio, Sílvia Paneque. "No se puede extender más tiempo. Hay que acabar. Nos hemos encontrado a Cercanías en un estado lamentable, mucho peor de lo que nos habíamos imaginado", ha dicho. La consellera, que ya no se atreve a dar más fechas para la reanudación de la normalidad, se limitó a reclamar "avanzar en la estabilización" de la red. La semana pasada Adif alegó que el problema se debió a una actualización del software, que se estaba renovando. Pero lo cierto es que los apagones del CTC no están aislados o únicamente vinculados a la crisis actual: en el 2022 otro apagón del sistema dejó Catalunya sin trenes durante varias horas y en el 2015 otro fallo provocó un caos similar. Ha habido más y, en todos los casos, Adif aseguró que se habían subsanado los problemas y que el fallo no se repetiría.

Salmerón ha explicado que el desaguisado en la comunicación también pasa por el hecho de que Adif centraliza la movilidad de los trenes, pero "las estaciones, la megafonía y las pantallas de información están controladas por el centro de control de Renfe". Son dos centros de control distintos que deben comunicarse entre ellos cuando hay una caída del software, lo que "hace que la información llegue con cierto decalaje", asegura.

Confusión entre los usuarios en una nueva mañana de caos en Cercanías

Tras los dos fallos del centro de tráfico centralizado de Adif, los usuarios del servicio han continuado viviendo la situación con confusión e incertidumbre, sobre todo ante los retrasos en buena parte de las líneas. Desde la estación de Sants, Alba Alonso, que viene de Segur de Calafell, ha explicado que llega con un retraso de una hora. "Se supone que es un trayecto de 55 minutos y, aunque estaba en la estación desde las 8 de la mañana, llego tarde a una cita al médico a las nueve y media", dijo Alonso, y añadió que es un "problema de cada día".

Otros usuarios han apuntado que se han quedado parados en la estación de Sants. Es el caso de Verònica Parellada, de Sitges, que quería llegar hasta paseo de Gràcia, pero no ha podido. "Aunque no llevaba tanto retraso, al llegar a Sants tuve que bajar porque el tren no se movía", relató Parellada. Una situación que ha vivido de forma similar Catherine Zurcher, también de Sitges, que ha añadido que, aunque es usuaria habitual de Cercanías, le ha evitado: "Últimamente, he cogido más los autobuses para prevenir".

Una solución por la que también ha optado Dulce María Carbajal, que buscaba la manera de llegar a Reus. "Ayer, cuando volvía a Barcelona, ​​el tren ya me dejó tirada en El Prat porque no iba más allá y tuve que buscar alternativas para poder llegar a la ciudad", detalló Carbajal. Si el servicio de tren no le permite desplazarse hasta Reus, puntualizó que la solución son los autobuses hasta Tarragona. "Es lamentable. El mantenimiento del servicio ha sido un error y ahora vivimos sus consecuencias", ha sentenciado Carbajal.

Todavía hay 11 líneas con problemas

Lejos de recuperar la normalidad prometida para el lunes, este martes todavía hay 11 líneas que arrastran cortes y, por tanto, se completan por carretera, con autobuses. Son las líneas R1, RG1, R3, R4, RL4, R7, R8, R13, R14, R15 y RT1. En cambio, la R2 Norte, la R2 Sur, la R11, la R16 y la R17 funcionan en todos sus tramos.

Así, mientras los operarios de Adif trabajan para solucionar todos los problemas que acumula la red, Renfe intenta dar salida a la movilidad sea en tren o por carretera, con los planes alternativos, ha explicado el portavoz de la operadora, Antonio Carmona. "Esa es la realidad tangible", ha dicho a primera hora. La única mejora respecto a la situación del pasado fin de semana es que, desde ayer lunes se ha recuperado el servicio en tren del tramo de la línea R11 que va de Figueres a Portbou.

En cuanto a los tramos donde se sigue limitando la velocidad de los convoyes –179 tramos que implican que haya restricciones de velocidad a 130 kilómetros de la red ferroviaria–, Carmona defendió ayer que "el sistema de seguridad de la circulación es muy garantista". En este sentido, apuntaba que "en el momento en que un maquinista detecta alguna posible anomalía, debe establecerse una limitación temporal de velocidad", y hasta que un técnico de Adif no comprueba el estado de ese punto y, si es necesario, resuelve la incidencia, no se puede recuperar la marcha a la velocidad habitual.

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