El Gobierno admite el "colapso" en Cercanías durante el eclipse y una comunicación "inadecuada"

El miércoles se tuvieron que activar prealertas de Protección Civil por la aglomeración de pasajeros en los andenes

La cola para coger el tren después del eclipse en la estación de Tarragona
D.S.
14/08/2026 - 12:16 h.
3 min

BarcelonaLas imágenes de saturación en los andenes y aglomeraciones de gente dentro de los convoyes para moverse el día del eclipse continúan dando que hablar. Este viernes, dos días después, el Gobierno ha admitido un "colapso" en Rodalies el día del fenómeno astronómico. El secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, ha admitido este colapso en una entrevista, pero ha defendido que solo se produjo a la ida hacia el sur y que la vuelta "fue ordenada". Aun así, el miércoles por la tarde, después del eclipse, las escenas de colas para entrar a las estaciones, especialmente en las de Tarragona y Torredembarra se repitieron y Protección Civil tuvo que activar en prealerta el Ferrocat por aglomeración de pasajeros en los andenes. Este viernes, sin embargo, Nadal ha asegurado en una entrevista a Catalunya Ràdio que la previsión de trenes "era suficiente". El miércoles, sin embargo, el plan de Rodalies solo contempló un refuerzo extra para la vuelta del eclipse desde el sur, pero no contempló un aumento del servicio para la ida de miles de pasajeros hacia Tarragona.

Nadal sí que ha reconocido problemas comunicativos y ha admitido que no se recomendó lo suficiente que la gente utilizara el transporte público de forma escalonada: "Mucha gente se concentró entre las 16.30 y las 18.30 y se produjo este colapso", ha afirmado el secretario que ha tildado de "inadecuada" la comunicación pública en este sentido. También ha puesto sobre la mesa el hecho de que la llamada a desplazarse de forma escalonada se hizo sobre todo en el transporte privado —el Govern llevaba semanas alertando de una posible saturación en la AP-7 y pidiendo utilizar vías secundarias— y no en los trenes.

"Condiciones inhumanas"

En cuanto a la vuelta desde Tarragona, Nadal ha defendido que sí se hizo "ordenadamente" y que el Govern decidió en coordinación con los Mossos y Rodalies cerrar la estación para evitar problemas. El secretario también ha asegurado que "se dio instrucción a Renfe de que si no había suficientes trenes se pusieran autobuses". Finalmente, no fue necesario ningún servicio de autobús porque se puso un convoy extra a última hora de la madrugada que funcionó como "tren escoba". Sea como sea, Nadal ha afirmado que, a pesar de su "entender" la previsión de trenes era correcta, "no funcionó como debía funcionar porque la gente no llegó a tiempo o fue en condiciones infrahumanas, o no correctas para un transporte público".

En cuanto al refuerzo de trenes, el secretario de Movilidad ha asegurado que se llevaron tres trenes de la línea R11 hacia el corredor sur, y se pusieron más de 20 trenes en composición doble, además de uno especial que salía desde Tortosa. Nadal ha dicho que algunos de los trenes que salieron de Tortosa lo hicieron casi "vacíos", y ha señalado que si bien la previsión era que mucha gente se desplazara al Ebro, la mayoría optó por quedarse en Tarragona.

La plataforma Dignidad en las Vías, con el apoyo de otras entidades de usuarios de Cercanías, ha presentado una solicitud al Gobierno para obtener acceso a la información pública sobre la planificación y el desarrollo del operativo ferroviario organizado para la jornada. En un comunicado, denuncian que se registraron “trenes y andenes saturados, información insuficiente, cambios de vía difíciles de seguir con seguridad y cierres o limitaciones de acceso en diferentes estaciones” a pesar de la petición de la Generalitat de priorizar el transporte público. Por este motivo, la plataforma también exige transparencia, explicaciones públicas y la asunción de las responsabilidades “técnicas, directivas y políticas correspondientes”.

Críticas de la oposición

Ante las imágenes de saturación en los andenes, pocas horas después del eclipse tanto la oposición como los socios del Govern cargaron duramente contra el ejecutivo de Salvador Illa por la gestión de la movilidad. Junts lideró la ofensiva con el registro de diecisiete preguntas al Parlament de Catalunya para exigir explicaciones sobre el “colapso” en el servicio de Rodalies y en carreteras y autopistas como la AP-7, denunciando el “uso propagandístico” del fenómeno. La formación de Carles Puigdemont consideró que el Govern “prioriza la imagen pública por encima del servicio ciudadano” y pidió detallar el dispositivo previsto.

El resto de partidos se sumaron a la avalancha de reproches. Desde Comuns, el diputado en el Parlament Lluís Mijoler exigió aclarar “qué falló” y asumir responsabilidades por el cierre de estaciones como la de Tarragona, mientras que ERC ironizó sobre los “excelentes resultados de este año de trabajo” en carreteras y trenes. Por su parte, Laure Vega, diputada de la CUP en el Parlament, acusó al Govern de “fallar en lo más básico” por no garantizar un transporte adecuado a la “mayoría de los catalanes”. Finalmente, desde el PP, el secretario general de los populares en Catalunya, Juan Fernández, señaló directamente a Illa y al ministro de Transportes, Óscar Puente, como responsables principales: “No están a la altura”, sentenció.

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