Coronavirus
Sociedad 23/12/2021

Oleada de cancelaciones en restaurantes, hoteles y casas rurales

La Apolo y la Razzmatazz anuncian que bajan la persiana 15 días

ARA
3 min
Carrers y bares cerrados por el confinamiento

BarcelonaLas nuevas restricciones han ganado la partida a las ganas de volver a una Navidad más o menos convencional. La aprobación del toque de queda nocturno, la limitación a grupos de 10 personas y el cierre del ocio nocturno durante todas las vacaciones han provocado una reacción en cascada de cancelaciones en hoteles y casas de turismo rural, que llegan cuando el sector se estaba recuperando de anteriores oleadas del coronavirus. El sector del ocio y la restauración confiaba que podría salvar una de las temporadas más fuertes del año, pero el aval del TSJC a las medidas ha deshecho sus expectativas. Así, la Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm) ha anunciado que presentará el lunes un recurso contencioso-administrativo ante el alto tribunal contra el cierre del ocio nocturno y las restricciones impuestas a la restauración, y pedirá la suspensión urgente para intentar salvar la Nochevieja.

De hecho, la decisión judicial ha sido la estocada final a una tendencia de cancelaciones que comenzó con la irrupción de la variante ómicron, con una línea de contagios que volvía a dispararse a cifras récord. El empeoramiento epidemiológico y clínico ha coincidido con las celebraciones de empresas y de grupos de amigos que tradicionalmente tienen lugar en estas semanas, y que poco a poco han ido cayendo del libro de las reservas.

La Federación Catalana de Asociaciones de Actividades de Restauración y Musicales (Fecasarm) ha anunciado que presentará el lunes un recurso contencioso administrativo ante el TSJC contra el cierre del ocio nocturno y las restricciones impuestas a la restauración, y pedirá la suspensión urgente para intentar salvar la nochevieja.

De momento las comidas familiares para la Nochebuena y el día de Navidad o Sant Esteve resisten y salen adelante porque "muchos ya son de grupos burbuja, se han producido menos cancelaciones de las esperadas y se están adaptando los espacios con mesas para menos comensales y asegurando las distancias", según ha apuntado a la agencia Efe el presidente del Gremi d'Hotels de Barcelona, Jordi Clos. Restaurantes y hoteles también confían poder redistribuir las reservas en turnos para poder cumplir así con el máximo del 50% de aforo permitido.

A pesar de todo, y a la espera de cómo se comporte la última semana del año, el Gremi prevé que el mes de diciembre se cierre en la ciudad de Barcelona con una ocupación hotelera por debajo del 40%, cuando las previsiones iniciales eran llegar al 45%. En su opinión, la sexta oleada y las restricciones aprobadas por el Govern son "un golpe fuerte para un sector que lo había pasado muy mal hasta junio y que se había empezado a recuperar, poco a poco, hasta ahora".

Otro de los sectores que reciben de pleno es el de las casas de turismo rural, que cada día acaban con una oleada de nuevas cancelaciones, según ha explicado también a Efe Montse Corberó, de la Confederació de Turisme Rural i Agroturisme de Catalunya (Turalcat). Si hace apenas 15 días los establecimientos celebraban el pleno casi total durante el largo puente de la Constitución y tenían unas previsiones navideñas "excepcionales", con un 100% de ocupación para Vochevieja y entre un 80% y un 90% para el fin de semana de Navidad, Corberó señala que hoy "todo ha cambiado".

Las cancelaciones vienen, en gran parte, porque algún miembro de la familia que tenía reserva se ha conttagiado de covid o está en cuarentena por ser contacto estrecho . "Ahora hay plazas libres, cuando hace unos días no había nada", ha asegurado Corberó, que reconoce que el sector está viviendo una situación "complicada".

Aunque las reservas hoteleras en el Pirineo de momento sólo registran algunas cancelaciones, el sector está "preocupado" ante la incertidumbre de la situación. En este sentido, el presidente de la Federació d'Hosteleria de Lleida, Josep Castellarnau, ha reconocido que a pesar de que las reservas de la gente que quiere aprovechar estos días de fiesta para esquiar tienen algunas cancelaciones, "de momento no es un desastre total".

Sin baile

En cuanto a las salas que programan conciertos, son los mismos establecimientos que no están adaptados para público con butaca los que deciden bajar la persiana, si bien por ley podrían continuar abiertos si no ofrecen baile. Apolo y Razzmatazz, dos clásicos de Barcelona, han confirmado este jueves que suspenden su actividad de conciertos y sesiones de club hasta después de Reis.

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