Materia prima

De conocer la peor cara del VIH de cerca a buscar el código secreto de la inmunidad humana

Gemma Moncunill es líder de grupo en el Caixa Research Institute e investigadora en el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)

Gemma Moncunill, fotografiada para la entrevista con el ARA
27/06/2026
3 min

Que su tío se infectara de VIH y muriera a causa de las complicaciones de la infección cuando ella todavía estudiaba biología en la universidad acabó de empujar a Gemma Moncunill (Barcelona, 1981) a querer dedicarse a la investigación del sistema inmunitario y las enfermedades infecciosas. “Siempre me había resultado fascinante la complejidad con la que el organismo era capaz de defenderse, o cómo las vacunas podían entrenar las células de defensa”, recuerda esta investigadora, de sonrisa generosa y mirada chispeante.

En casa siempre habían alimentado su curiosidad voraz, inabarcable, por el mundo que la rodeaba. De niña, en los largos viajes en coche hacia la Vall d’Aran, donde solían pasar vacaciones y fines de semana, Moncunill se sentaba delante con su padre y no paraba de hacerle preguntas. "Papá, ¿cómo funciona esta y tal otra máquina? ¿Qué es la fusión nuclear? ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" Y el padre, paciente, respondía todo lo que sabía.

“A los 18 años ya tenía muy claro que quería dedicarme a investigar. Seguramente, tenía una visión peliculera: que salvaría medio planeta o encontraría una cura para alguna enfermedad letal”, recuerda riendo Moncunill, que añade: “Quizás no sabía qué era la investigación, realmente, pero tenía la motivación para entender, para resolver problemas complejos, y a partir de ahí construir algo”.

Esta motivación es el motor que ha llevado a esta investigadora, uno de los fichajes estrella del Caixa Research Institute –el primer centro de investigación especializado en inmunología de la península ibérica y uno de los pocos en el mundo, que acaba de empezar a rodar en Barcelona– a hacer contribuciones cruciales para comprender cómo aprende el cuerpo a defenderse de las infecciones. Ahora, Moncunill lidera un grupo de investigación con el que intentará responder cómo entrenar el sistema inmunitario para que nos proteja mejor. Y, en definitiva, cartografiar un territorio inmenso y todavía poco conocido como es el funcionamiento de la inmunidad humana.

La doctora Gemma Moncunill fotografiada en el Caixa Research Institute, en Barcelona.

Muy implicada en la historia familiar, comenzó escudriñando el virus del sida. Sin embargo, sintió que entonces aquella investigación estaba demasiado enfocada a los países de rentas altas y poco a ayudar a los países de rentas más bajas, donde no tan solo el VIH, sino también la malaria y otras enfermedades que siempre vienen de la mano de la pobreza se ceban en niños pequeños y mujeres embarazadas. Ya como investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) trabajó en Mozambique y colaboró con otros países subsaharianos donde la malaria es endémica durante el despliegue de la vacuna RTS,S para entender por qué protegía y por qué lo hacía de manera tan diferente.

“Las vacunas diseñadas en Europa y Estados Unidos, donde la genética y las exposiciones ambientales son muy diferentes, no funcionan igual de bien en África”, apunta Moncunill. “Y aún lo hacen con menos efectividad en niños, porque tienen un sistema inmunitario aún en desarrollo, muy diferente del de los adultos, que responde de forma diferente”, resalta, al mismo tiempo que recuerda que “no hay recursos destinados a esta enfermedad, y esto es crucial, porque para avanzar en ciencia se necesitan unos recursos considerables de forma sostenida”.

El reto ahora, considera, es incorporar el análisis masivo de datos biológicos para entender el comportamiento global del sistema inmunitario y así poder responder a preguntas como por qué algunas personas desarrollan protección y otras no, y cómo podemos utilizar este conocimiento para diseñar vacunas más eficaces y más precisas que generen una respuesta inmunitaria a largo plazo. “Hay vacunas que funcionan extremadamente bien, como la del papiloma humano. Mi objetivo es encontrar los mecanismos para entender por qué algunos de estos fármacos funcionan tan bien y poder reproducirlos para que todas las vacunas funcionen igual de bien”, dice.

La foto familiar de Gemma Moncunill

Una foto familiar de Gemma Moncunill, investigadora del Caixa Research Institute

Esta inmunóloga muestra una fotografía donde aparece ella en primer plano cuando no tendría más de dos o tres años. Detrás de ella están los tíos, entonces ya ambos enfermos de sida. Esta investigadora recuerda cómo, cuando ella aún era muy pequeña, primero vio morir a la tía. Y años más tarde, lo hizo su tío por complicaciones relacionadas con el VIH y por los muchos efectos adversos que entonces tenían los antirretrovirales. “La implicación personal fue mi motor, me hacía tener más ganas de que nadie más pasara por aquello. Quería solucionarlo”.

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