Día Mundial del Microbioma

De la infertilidad a la endometriosis, por qué el microbioma vaginal es clave de la salud femenina

Las bacterias que habitan la vagina podrían ayudar a entender aspectos como la infertilidad o la endometriosis

Médico dando explicaciones.
26/06/2026
2 min

Durante años, la investigación sobre el microbioma humano se ha centrado casi exclusivamente en el intestino. Pero también hay millones de microorganismos –sobre todo bacterias, pero también hongos y virus, y levaduras– tapizando la vagina. Aunque hasta hace poco no se han estudiado y, por tanto, se conoce poco, estudios recientes comienzan a arrojar luz sobre cómo este ecosistema es clave en la salud femenina y puede incidir en afecciones como la endometriosis.

"Durante mucho tiempo, el microbioma vaginal fue un campo poco estudiado, se consideraba un tema tabú o se pensaba que era mucho menos diverso y complejo que el microbioma intestinal”, explica a el ARA Caroline Dricot, investigadora de la Universidad de Amberes.

Sin embargo, "ahora sabemos que es mucho más diverso de lo que imaginábamos y que tiene un papel fundamental en la salud de las mujeres", remacha esta científica, una de las ponentes principales de la 12ª edición del Congreso internacional Barcelona Debates on Human Microbiome, celebrado esta semana en el Cosmocaixa, y organizado por IrsiCaixa coincidiendo con el Día Mundial del Microbioma.

Dricot ha presentado los resultados del proyecto Isala, una iniciativa de ciencia ciudadana impulsada por la microbióloga Sarah Leeber, de la universidad belga de Amberes, que se puso en marcha en 2020 y que ha elaborado uno de los mapas más completos del microbioma vaginal. El estudio ha analizado muestras de 3.345 mujeres belgas sanas de entre 18 y 98 años para responder a una pregunta aparentemente sencilla, pero hasta ahora sin respuesta: cómo es un microbioma vaginal saludable.

Los resultados muestran que el 78% de las participantes presentan microbiomas dominados por bacterias del género Lactobacillus, considerados los grandes guardianes de la salud vaginal. Estos microorganismos dificultan el crecimiento de patógenos y contribuyen a prevenir infecciones, complicaciones del embarazo y problemas de fertilidad. "Sabíamos que los lactobacilos protegían la vagina porque producen ácido láctico, pero ahora queremos entender muchas otras funciones que podrían tener", señala Dricot.

Una hermandad por la salud femenina

El proyecto Isala arrancó en Bélgica en 2020 y a los pocos días ya había reclutado a más de 5.000 mujeres participantes. Este éxito ha inspirado a otros equipos de investigación de Europa y otros países a sumarse a la iniciativa. Han creado una red –una hermandad, como a las investigadoras les gusta referirse a ella– internacional que persigue el mismo objetivo: hacer avanzar el conocimiento de la salud de las mujeres. En cada país, el proyecto adopta un nombre diferente, en honor a alguna mujer científica referente. En el caso de Isala, en Bélgica, fue la primera mujer médico del país. En España, el proyecto se llama Manuela, en honor a la valenciana Manuela Solís y Claras, la primera en licenciarse en medicina en la Universitat de València que dedicó su vida a mejorar la salud de madres e hijos.

Este estudio confirma también que el microbioma vaginal, como ocurre con el intestinal, cambia a lo largo de la vida y está fuertemente influenciado por los estrógenos. La menopausia, haber tenido hijos, la lactancia o determinados anticonceptivos modifican su composición. Así, los investigadores han observado, por ejemplo, que especies como Lactobacillus crispatus y Lactobacillus jensenii son más frecuentes en mujeres con niveles elevados de estrógenos, mientras que microbiomas más diversos se asocian a la menopausia o al posparto.

La investigación también ha deparado sorpresas, como que algunos lactobacilos vaginales son capaces de producir riboflavina o vitamina B2, un nutriente esencial durante la menstruación, el embarazo y la lactancia. Los científicos sospechan que estos microorganismos podrían contribuir a cubrir parte de las necesidades nutricionales de las mujeres.

El vínculo con fertilidad y endometriosis

Otra de las líneas emergentes es la relación entre el microbioma y la endometriosis, una enfermedad que afecta a una de cada diez mujeres en edad reproductiva. La investigadora de la Universitat Pompeu Fabra Mireia Vallès Colomer lidera el proyecto MiENDO, que estudiará si determinados microorganismos intestinales y del tracto reproductor, capaces de modular las hormonas sexuales, están relacionados con esta enfermedad y con los problemas de infertilidad que padecen entre el 30% y el 50% de las afectadas. El objetivo es identificar nuevas pistas que ayuden a entender mejor una patología todavía rodeada de incógnitas.

stats