Smiljan Radić gana el premio Pritzker, el Nobel de la arquitectura
El arquitecto chileno es conocido por la visión radical y poética de la arquitectura
BarcelonaEl chileno Smiljan Radić es uno de los arquitectos más radicales y originales de la escena internacional, y acaba de ganar el premio Pritzker, el Nobel de los arquitectos. Nacido en Santiago de Chile en 1965, es conocido por obras como la Casa del Poema del Angle Recte, un refugio de madera y hormigón en pleno bosque en Chile, y el pabellón efímero de la Serpentine Gallery de Londres, una carcasa translúcida de fibra de vidrio que parece flotar sobre el césped de los Jardines.
"A través de un corpus de obra situado en el cruce entre la incertidumbre, la experimentación material y la memoria cultural, Smiljan Radić prefiere la fragilidad a cualquier pretensión injustificada de certeza", se puede leer en el acta del jurado del Pritzker. "Sus edificios parecen temporales –dice también el acta–, inestables o deliberadamente inacabados, casi a punto de desaparecer, y, sin embargo, ofrecen un refugio estructurado, optimista y discretamente alegre que acoge la vulnerabilidad como condición intrínseca de la experiencia vivida". El galardón está dotado con 100.000 euros, y el ganador se ha hecho público con una semana de retraso a raíz de la aparición en los archivos de Jeffrey Epstein de Tom Pritzler, director de la Fundación Hyatt, la encargada de dar el premio.
Para Radić, que fue el presidente del jurado de la pasada edición de los Premios FAD Internacionales, la arquitectura debe emocionar y remover conciencias. “La arquitectura existe entre las formas grandes, macizas y perdurables, estructuras que permanecen bajo el sol durante siglos esperando nuestra visita, y las construcciones pequeñas y frágiles, tan efímeras como la vida de una mosca, a menudo sin un destino claro bajo la luz convencional. Dentro de esta tensión de tiempo dispares, intentamos crear experiencias con presencia emocional, les pasa por delante con indiferencia", afirma Radić, que tiene entre manos un proyecto en Barcelona, el futuro Palacio Multifuncional de la Feria de Montjuïc, diseñado junto a Miquel Mariné, Beatriz Borque y César Rueda; y en el Matarraña, el Solo Hotel.
"Una primera y paradoja fundamental de la arquitectura de Smiljan Radić radica en que establece un punto de partida personal, casi introspectivo, sin culminar en el retraimiento. Por el contrario, lo que empieza como un encuentro individual se expande en una resonancia más amplia y colectiva. Ésta es, quizás, la naturaleza de la: singulares, uno por uno, y, sin embargo, nos impulsa hacia un origen compartido, un lugar atávico más allá de la raza, el género o la cultura", considera el jurado.
Entre otras obras destacadas de Radić, que es hijo de un emigrante croata y una británica, se encuentra el Teatro Regional del Bio Bio (2018), Concepción, Chile, ubicado a orillas de un río y con una fachada de policarbonato semitranslúcida en un tono blanco que modula la luz y mejora el luz. También es suya la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino (2013), en Santiago de Chile, consistente en una galería bajo el patio del museo iluminada cenitalmente.
"En cada obra, es capaz de responder con una originalidad radical, haciendo obvio lo que no lo era. Vuelve a los fundamentos más básicos e irreductibles de la arquitectura, explorando límites todavía no tocados. Desarrollado en un contexto de circunstancias implacables, desde el borde del mundo, con un despacho de pocos colaboradores, es capaz de llevarnos" remacha el presidente del jurado, el arquitecto también chileno Alejandro Aravena. De hecho, Aravena y Radić son los dos únicos arquitectos chilenos que han ganado al Pritzker.