¿Y si Hamlet fuera una adolescente en un 'anime' épico?
Mamoru Hosoda transforma en 'Scarlet' el personaje shakespeariano en una princesa medieval
- Director y guión: Mamoru Hosoda
- 111 minutos
- Japón (2025)
- Animación
Hamnet ya no es la única película en cartelera que orbita en torno a Hamlet. En Scarlet, Mamoru Hosoda se inspira en el inmortal texto shakespeariano, aunque tomándose no pocas libertades, como cambiar el nombre y el sexo al personaje principal para transformarlo en una princesa medieval que recorre el tiempo y el espacio en un purgatorio para ajusticiar a quienes la asesinaron a ella ya su padre. A diferencia de su modelo literario, Scarlet no necesita ningún espectro que le empuje a la venganza; ella sola va sobrada de una rabia de proporciones épicas, como corresponde a las emociones que caracterizan a la adolescencia, que es justamente el territorio que más ha visitado el director de La chica que saltaba a través del tiempo y El niño y la bestia.
Scarlet, pues, encuentra un encaje natural dentro de la filmografía de Hosoda, oscureciendo su tono y amplificando la espectacularidad a la que apuntaban los pasajes climáticos del anterior Belle, y que aquí cristaliza en batallas multitudinarias y la visión de un dragón que sobrevuela el cielo. Pero la mirada del cineasta, que ha entregado sus mejores obras cuando ha permitido que la fantasía habitara narraciones a escala humana, se extravía un poco en esa inmensidad casi abstracta, de una dramaturgia tan obstinada como su protagonista, que parece ir perdiendo el propósito a medida que avanza en la travesía por una tierra de exprés.