Encuentran en Marruecos fósiles que podrían ser de un antepasado cercano del 'Homo sapiens'
Los restos, de hace unos 773.000 años, se han localizado en un yacimiento de Casablanca
BarcelonaEl origen africano, en lugar de eurosiático, delHomo sapiens gana peso a raíz de la descripción y datación de restos fósiles hallados en un yacimiento de Casablanca (Marruecos), que aportan nuevas pruebas sobre África como lugar de nacimiento de la especie humana. Así se desprende de un estudio liderado por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig (Alemania), y publicado este miércoles en la revista Nature.
Los científicos consideran que el último ancestro común entre los humanos modernos, los neandertales y los homínidos denisovanos (llamados así por las cuevas de Siberia donde se encontraron) vivió hace entre 765.000 y 550.000 años, pero la incógnita principal es donde va incógnita. Descubrimientos como elHomo antecesor en la sierra de Atapuerca (Burgos), fechado hace 800.000 años, apuntaban que ese vínculo ancestral se había producido en Europa. Sin embargo, los fósiles hallados en Marruecos refuerzan la teoría de que el homínido que hizo de nexo entre neandertales y sepianos proviene de África. Tal y como informa Efe, los restos descritos son una mandíbula adulta casi completa, una segunda mitad de mandíbula adulta, una mandíbula infantil, numerosos dientes y vértebras.
Todos los restos fueron desenterrados en el 2008 en una cueva en el yacimiento Thomas Quarry I de Casablanca. El territorio que rodea a la ciudad marroquí ha contado con las condiciones ideales a lo largo de miles de años para la conservación de fósiles y restos arqueológicos del Pleistoceno. Los investigadores han estudiado, mediante la datación magnetostratigráfica de alta resolución, tanto los restos fósiles como los sedimentos circundantes, concluyendo que corresponden a hace unos 773.000 años, explica a Efe uno de los autores, Asier Gómez, investigador de la Universidad del País Vasco.
Gómez ha formado parte del vasto equipo internacional y multidisciplinar que se ha encargado de describir los restos. En concreto, ha estudiado las vértebras cervicales y torácicas halladas y las ha comparado con otras piezas similares de homínidos previamente estudiadas. La clave, según detalla, es que los fósiles de Casablanca son morfológicamente distintos delHomo antecesor encontrado en Atapuerca, lo que implica la existencia de una diferenciación regional entre Europa y el norte de África desde finales del primer día Pleistoceno (hace entre 1,8 millones y 780.000 años).
Los restos de Casablanca muestran una mezcla de rasgos antiguos, observados en especies como elHomo erectus, y otras modernas, que se encuentran en laHomo sapiens y los neandertales. Esto indica que corresponden al período en que los linajes humanos eurasiáticos y africanos empezaron a diferenciarse a finales del Pleistoceno temprano. Gómez subraya que el hallazgo "ayuda a entender mejor cómo fue el antepasado común entre el neandertal y el sepianos, y subrayar la división entre unos y otros, que debió producirse hace más de 800.000 años". El investigador del área de Geología de la Universidad del País Vasco destaca que la descripción tan precisa que han conseguido de los restos ha sido posible no sólo gracias a las nuevas tecnologías, sino al carácter multidisciplinar de la investigación, que ha incluido a expertos en numerosas áreas científicas, algo "fundamental para entender la evolución humana".
"Este estudio llena un vacío clave del registro africano justo cerca del intervalo en el que la genética sitúa la separación entre el linaje que acabará en elHomo sapiens y el neandertal", señala Juan Ignacio Morales, investigador en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social. "Los homínidos de Casablanca podrían entenderse, en términos generales, como un equivalente africano deHomo antecesor, en el sentido de que ambos representarían formas evolucionadas deHomo erectus en dos extremos del Mediterráneo en fechas próximas, con una anatomía que combina rasgos primitivos y modernos", explica Morales. La diferencia es que "l'Homo antecesor (Atapuerca) muestra rasgos que le sitúan, en conjunto, más cerca de la trayectoria neandertal eurasiática, mientras que el de Casablanca se interpreta como más cercano a las poblaciones africanas que desembocarán en Homo sapiens", añade Morales. La nueva investigación, coinciden los expertos en este campo científico, refuerza la idea de que la diferenciación regional entre Europa y el norte de África comenzó en el Pleistoceno temprano y pone el foco en el Magreb como región clave para entender esta fase de diversificación.