En una ceremonia solemne con aires y pomposidad de monarquía en el Palacio del Elíseo, a pesar de que más "sobria" que en otras ocasiones, Emmanuel Macron ha sido de nuevo investido presidente de la República Francesa este sábado, casi dos semanas después de imponerse en las urnas a la otra candidata, la líder de extrema derecha Marine Le Pen. El nuevo quinquenio de Macron, sin embargo, no empieza oficialmente hasta el 14 de mayo. Al acto de investidura han asistido 450 invitados, entre los cuales su familia, el gobierno entero y los expresidentes Nicolas Sarkozy y François Hollande.

En el discurso de investidura, de menos de 10 minutos, Macron ha querido marcar distancias con su primer mandato y ha prometido gobernar con otro estilo, con más consenso, para "reunir y pacificar" el país. "Para esto tenemos que inventar entre todos un nuevo método, lejos de los ritmos y las coreografías gastadas". Al presidente francés se le ha reprochado una manera de gobernar muy personalista y elitista, sin buscar consensos. De sus palabras se desprende que, en su segundo y último mandato, Emmanuel Macron está dispuesto a buscar consensos para cerrar la fractura del país. "Estoy en deuda por la confianza concedida por el pueblo francés. Solo tendré una brújula: servir", ha prometido.

El juramento
Los anteriores presidentes
Emmanuel Macron presentándose después del juramento como presidente en el Palacio del Elíseo de París el 7 de mayo de 2022.
El discurso
Los expresidentes
La familia
Los preparativos
Manuel Valls