Una brillante caricatura de la violencia del cine de héroes
El Lliure, el Liceu, el Teatro Real y Teatros del Canal coproducen la peculiar ópera de Nao Albet y Marcel Borràs
- Libreto y dirección: Nao Albet y Marcel BorràsMúsica y dirección musical: Fernando VelázquezIntérpretes: Nao Albet, Marcel Borràs, Óscar Dorta, Núria Lloansi, Marc Padró, Óscar Pérez, Carlos Robles, Cadmi Albet Tamarit y Mael Borràs-Clotet. Cantantes: Sandra Ferrández, Marifé Nogales, Gabriel Díaz, Vicenç Esteve Madrid, José Ansaldi y Josep Ferrer.Especialistas: Daniel Domínguez, Attila Kiss, Andreu Kreutzer, Genís Lama, Adrià Rosell, Pablo Sacristán, Emiliano Sosa y Yeray Vesga.Teatre Lliure. Hasta el 3 de mayo.
Los especialistas, también llamados dobles de acción, son aquellos intérpretes que o bien suplen a los protagonistas en escenas peligrosas o bien son víctimas cinematográficas de la violencia ejercida sobre ellos. De violencia va esta supuesta ópera de Nao Albet y Marcel Borràs, en una superproducción del Lliure, el Liceu, el Teatro Real y Teatros del Canal de Madrid que, nos dicen, quiere reflexionar sobre el amor y la violencia. De amor, poco. Solo el de la madre, Evangelina, que busca la razón y el responsable de la muerte de su hijo en una historia en la que triunfa la violencia, que, además, tiene cara y cuerpo de hombre. Violencia desde la primera escena, con una original matanza, hasta el humorístico asesinato de Quentin Tarantino, pasando por los crímenes de una mujer que en la venganza se va masculinizando. Todo ello una especie de brillante caricatura de la violencia que contamina el cine de superhéroes, tal como se recrea en el mismo póster y en la aparición en la parte final de cuatro trasuntos de los famosos X-Men.
La propuesta tiene en común con el género operístico la importancia de la música sobre un libreto bastante confuso y poblado de pretensiones reflexivas fruto de lo que llamo arbitrariedad dramatúrgica de los creadores. La partitura de Fernando Velázquez sirve como colchón de los muchos recitativos de la obra y sobresale en los cantos donde se detecta la influencia de las formas del musical anglosajón. Es sin duda el gran atractivo de una propuesta bien dirigida que escénicamente bebe del mundo del cómic. La puesta en escena, sobre un muy operístico espacio escénico de Max Glaenzel, funciona muy bien en la duplicidad de los personajes principales (padre, madre, algunos de los especialistas) doblados por los cantantes. Y aquí luce tanto por la voz como por la actuación la mezzosoprano Sandra Ferrández, que dobla a una magnífica Núria Lloansi (Evangelina). ¿Los especialistas? Pues nos dicen quiénes son y qué hacen y acaban haciendo lo que saben hacer. Un grueso de efectos con el gran final del hombre en llamas que contribuyen a adornar este entretenido artificio musical.