El catalán medio escocés que camina rápido mejor que nadie en Europa
Paul McGrath acaba de ganar el oro en el campeonato europeo de media maratón de marcha, pero continúa con la mente puesta en los próximos Juegos Olímpicos
Barcelona“Sigo alucinando cuando veo mi cara en el As”. Eso cantaba Pereza en la canción de Princesas y es lo que sigue pensando Paul McGrath (Barcelona, 2002). El atleta catalán consiguió el sábado su primer oro en el campeonato europeo de media maratón de marcha en Birmingham. Con solo 24 años, es su tercera medalla después de la plata europea conseguida en Roma (2024) y el bronce mundial en Tokio (2025). “De repente me encuentro aquí. En tres años he estado en unos Juegos Olímpicos y he ganado medallas mundiales y europeas. Da un poco de miedo, pero siempre había soñado con esto y me motiva muchísimo seguir”, confiesa a el ARA.
Durante los metros previos a la llegada a la meta, McGrath miró un par de veces hacia atrás para asegurarse de que el oro sería suyo. “Primero sientes alivio y después un gozo de estar con mis amigos, con el entrenador, la familia… Son segundos de diferentes sentimientos que no acabas de entender, pero es felicidad”, recuerda sobre el momento en que cruzó la línea de meta para colgarse el oro y asegura que los primeros en quienes pensó fueron sus padres. “Son los que más confían en mí”.
A pesar de su juventud, McGrath es consciente de todo el esfuerzo que hay que hacer para competir por las mejores marcas. “No diría que es un sacrificio porque me gusta entrenarme, pero sé que para tener resultados tienes que hacer cosas que no son habituales, como estar muchos meses fuera de casa o tener menos vida social. Sé que son cosas que tienes que hacer para después poder rendir al máximo”, apunta. Además, el barcelonés también explica un consejo que le dio un psicólogo hace dos años y que le hizo cambiar la perspectiva: “Me dijo que lo más importante de mi carrera no eran las medallas o las experiencias, sino disfrutar cada día de hacer una cosa que soñaba de pequeño y que estoy haciendo realidad. Algún día todo esto se acabará”.
De Gavà a París y con la mente en Los Ángeles
McGrath comenzó a hacer atletismo a los ocho años. “Estaba en el Club Atletisme Gavà y teníamos que hacer de todo; longitud, velocidad, marcha… Con nueve o diez años, hice una competición de marcha y quedé quinto sin hacer ningún entrenamiento. Nunca lo había sido en ninguna otra disciplina. Le dije a mi entrenador que si me lo preparaba mejor creía que podría ser campeón de Cataluña. Al cabo de un año lo fui y decidí que la marcha era mi disciplina –recuerda–. Soy una persona muy competitiva, que me gusta ganar, y encontré mi sitio en el mundo del deporte”. Aquello fue el inicio de un estilo de vida; "¿por qué correr si puedes andar rápido?".
Uno de sus primeros grandes hitos llegó en 2024, cuando participó en los Juegos Olímpicos de París. McGrath, sin embargo, se marchó con sensaciones agridulces. “Llegué en un estado de forma brutal y no pude cumplir con las expectativas. Terminé los Juegos Olímpicos de París y solo pensaba en Los Ángeles. Durante estos cuatro años hay muchas competiciones importantes, pero no me motivan tanto como Los Ángeles. Es mi obra magna, igual que los artistas están años pintando una obra, yo quiero ir a Los Ángeles 2028 y hacerlo lo mejor posible”. El catalán reconoce que en París le costó gestionar los nervios y las expectativas, pero que ahora llega con más experiencia y más preparado. En la capital francesa quedó decimoséptimo en los veinte kilómetros marcha.
Una afición curiosa
De madre catalana y padre escocés, McGrath es aficionado al Celtic de Glasgow de fútbol. “Es la única cosa que me obliga mi padre. Tanto le daba si también era del Barça o del Madrid o solo del Celtic. Mi familia paterna es socia y, para mí, siempre ha sido cojonudo ser de un equipo que no era catalán ni español. Era el aficionado al fútbol más extraño por ser de un club de fuera, pero yo estoy orgulloso. Es un equipo con mucha historia que tiene unos ideales muy parecidos a lo que quiero ser”, confiesa.
Además de su carrera dentro del atletismo, McGrath está terminando la de periodismo. “Me gustaría continuar ligado al mundo del deporte, pero primero quiero graduarme para también tener un plan B. Con la marcha son diez o quince años, pero después no tenemos el dinero de un futbolista, que se pueden retirar de por vida”, relata, aunque asegura que actualmente puede vivir del deporte. “La marcha es una disciplina muy resultadista, siempre que haya resultados hay ingresos”.