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Deportes  /  Barça 30/05/2022

La viabilidad del Barça, condicionada por la guerra entre Tebas y Florentino

La junta azulgrana puede decidir este martes adherirse al fondo CVC a cambio de 270 millones de euros

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Laporta y la gestión  de la vergüenza

BarcelonaCerrada la competición y repartidos todos los títulos, el único aliciente futbolístico hasta que vuelva a rodar el balón es saber cómo quedarán los equipos de cara a la próxima temporada. Hace meses que se trabaja en los despachos de los clubes, con el máximo silencio posible, y ahora llega la hora de poner todas las cartas encima de la mesa. Pero, para que toda la lista de deseos sea realidad, hay que tener la caja fuerte muy llena. Y este es, precisamente, el gran problema de entidades como el Barça, que viven asfixiadas económicamente desde que llegó la pandemia. Solo la capacidad de activar las "palancas", como dijo el presidente Joan Laporta, puede permitir que el Barça se refuerce este verano y elabore un equipo suficientemente solvente para competir en todos los frentes que tendrá abiertos a partir de mediados de agosto: la Liga, la Copa, la Supercopa y, por supuesto, la Champions.

El presidente ejecutivo azulgrana había ideado un gran golpe de efecto para este verano, vendiendo un porcentaje de BLM o de los derechos audiovisuales que ya están en posesión de la entidad. Pero, tal como explicó el ARA, los contratos son extremadamente complejos y la letra pequeña ha acabado frenando las operaciones. No quiere decir que se hayan parado, sino que las ventas irán más lentas y, por lo tanto, se tendrá que esperar para conseguir liquidez a través de esta vía. Así, la única "palanca" que hay al alcance, ahora mismo, es hacer lo que ya hicieron la mayoría de clubes el verano pasado: la venta del 10% de los derechos de televisión con el fondo de inversión CVC, que permitiría ingresar 270 millones de una tacada sin la necesidad de ampliar la deuda.

Laporta se había opuesto hasta ahora a firmar este acuerdo, pero la realidad económica está llevando al club al límite, por lo cual todo parece abocado a hacerlo cambiar de parecer y aceptar el dinero. No solo para poder fichar en verano, sino para algo tan elemental como cerrar los números a final de temporada. La viabilidad de la institución está en juego. En este sentido, y después de recibir varias presiones internas para que cambie de parecer y se firme el acuerdo, este martes se puede tomar definitivamente la decisión en la reunión de la junta directiva. Si finalmente hay luz verde, el siguiente paso sería convocar una asamblea extraordinaria para ratificar la decisión. Esta asamblea sería en formato telemático, el mismo que ya se usó en diciembre para aprobar la financiación del Espai Barça.

Ahora bien, que el Barça decida firmar el acuerdo no implica que, automáticamente, solucione parte de sus problemas. Y es que la Liga tiene reservado un derecho de veto y puede llegar a frenar la operación. "El pacto con CVC deja claro que ninguna institución puede negociar directamente con este fondo, a pesar de que deja abierta la posibilidad de que algún otro club se añada siempre que sea en iguales condiciones y que cuente con la aprobación de la Liga", decía Óscar Mayo, director general ejecutivo de la patronal, en una entrevista a As. El Barça había intentado, sin éxito, variar los porcentajes del acuerdo y poder destinar más de un 15% de lo que ingrese en fichajes y salarios deportivos. Pero la Liga, como advertía Mayo, ha sido inflexible.

Igualmente, el acuerdo entre el Barça y CVC que se ha sido perfilando los últimos meses no es exactamente el mismo que firmaron el resto de clubes. Por ejemplo, el dinero no computaría como deuda sino como ingreso. Este dato es doblemente importante, porque supondría un impacto positivo para las cuentas de esta temporada y, de rebote, permitiría liquidar parte del desequilibrio con el límite salarial –además del dinero que se puede destinar directamente, por convenio–. Este truco es el que genera más controversia y el que puede provocar el malestar de los otros equipos de la patronal. "Todo el mundo tuvo que pasar por el aro con unas condiciones concretas. Es normal que si un club, por más que se llame Barça, las quiere cambiar, los otros no estén de acuerdo", apunta un alto ejecutivo de la Liga. Esta fuente admite que algunas entidades, cuyo nombre no quiere decir, ya se han puesto en contacto con la patronal para pedir explicaciones sobre este acuerdo.

Tebas ha prometido apoyo al Barça si firma con CVC

El presidente de la Liga, Javier Tebas, es uno de los que más ha presionado para que el Barça se adhiera al pacto. Ya lo hizo el verano pasado, cuando estaba en juego la continuidad de Leo Messi en el club azulgrana. Según apuntan desde el Camp Nou, Tebas ha venido a decir a Laporta que si el Barça firmaba con CVC, aunque fuera retocando la letra pequeña, él lideraría la campaña a favor del sí. Pero desde la patronal insisten en decir que el resto de clubes tienen la última palabra: "Y no habría suficiente con mayoría simple, tendría que ser una mayoría cualificada, como mínimo de 2/3 de los votos favorables".

En medio de esta polémica aparece también otro nombre, el de Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid, impulsor de la Superliga, se opuso desde el primer momento a firmar el acuerdo con CVC. Florentino, con sus argumentos, consiguió arrastrar el Barça hacia el no, a pesar de que había la continuidad de Messi en juego. El otro club que también se opuso fue el Athletic Club. Si finalmente la directiva azulgrana vota a favor del acuerdo y la asamblea de socios la ratifica, es de esperar una campaña opositora por parte del presidente blanco –y de sus poderosos tentáculos– para evitar que la patronal acabe validando la decisión. La partida todavía no se ha acabado y es más complicada de lo que parece. No hay ninguna solución ideal a la agonía económica del Barça. Y la que de largo está más trabajada (CVC) está muy condicionada por el conflicto abierto entre Tebas y Florentino. ¿A quién se acabará abrazando Laporta para que el club que preside pueda ser viable?

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