Economía 08/10/2021

136 países acuerdan aplicar una 'tasa Google' global del 15% a las multinacionales

La OCDE anuncia un principio de acuerdo internacional para que las grandes empresas paguen impuestos donde generan ingresos

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La OCDE aplaza la tasa Google  hasta medios del 2021

ParísTras años de negociaciones, 136 países del mundo —entre ellos Irlanda, los Estados Unidos, China y la India— han acordado este viernes poner en marcha una tasa Google que se aplicará a todas las multinacionales. Todavía quedan detalles por cerrar, pero el principio de acuerdo es firme: se impulsa un impuesto mínimo de sociedades global del 15%. Cuando se aplique el nuevo marco impositivo mundial, todas las empresas con una facturación superior a los 750 millones de euros anuales —no solo los gigantes tecnológicos como Google, Amazon Facebook— tendrán que pagar este 15% en los países donde generan los ingresos. La medida busca poner fin a los esquemas que utilizan las multinacionales para pagar menos impuestos trasladando los beneficios a países con una fiscalidad muy baja.

"La tasa mínima global no pretende eliminar la competencia fiscal, sino que pone limitaciones acordadas multilateralmente", afirma la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en un comunicado difundido este viernes. El organismo internacional calcula que cuando se ponga en marcha la tasa los países cobrarán anualmente unos 150.000 millones de dólares (130.000 millones de euros) adicionales en ingresos procedentes de las grandes corporaciones.

La iniciativa, negociada bajo el paraguas de la OCDE, pero con la participación de la mayoría de países del mundo —representan el 90% del PIB mundial—, la tendrán que ratificar primero los ministros de finanzas del G20 la semana que viene en Washington y después los líderes mundiales en la cumbre del G20 que se celebra en Roma a finales de mes. Si no hay retrasos, en 2023 estaría terminado el reglamento para poder empezar a aplicar la normativa. El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, ha asegurado que con el acuerdo las normas internacionales en materia de impuestos serán más "justas". "Es una gran victoria para un multilateralismo eficaz y equilibrado", ha destacado.

Irlanda cede

En julio ya se pusieron las bases del consenso global y ahora parece que finalmente se consigue sacar adelante la iniciativa. En las últimas horas había habido movimientos que avanzaban el acuerdo histórico: Irlanda —uno de los países refugio de las grandes empresas por su política de impuestos bajos y uno de los más reticentes a aceptar la iniciativa— anunciaba jueves que se sumaba a ella. También han decidido subscribir el acuerdo los otros dos países europeos que se mantenían al margen, Estonia y Hungría. Según fuentes de la OCDE, la India ha intentado desmarcarse del acuerdo, pero finalmente ha rectificado. Que una de las principales economías emergentes del mundo se quedara al margen de esta iniciativa global habría sido un contratiempo importante.

Ante la imposibilidad de llegar a un consenso entre los 140 países, los 136 que subscriben el acuerdo están dispuestos a impulsar los cambios de las normas internacionales de tributación sin esperar al resto. "El acuerdo se finalizará en las próximas semanas, y las corporaciones multinacionales con sede en el extranjero se enfrentarán a un impuesto mínimo en todos los países donde hacen negocios, tal y como hacen ahora las multinacionales con sede en los EE.UU.", ha subrayado la secretaria del Tesoro de los EE.UU., Janet Yellen. Según Yellen, la falta de una legislación impositiva de este tipo "ha privado nuestras naciones de importantes recursos y ha aumentado la carga fiscal sobre los trabajadores".

El cambio de inquilino en la Casa Blanca ha sido clave para dar un empujón a una iniciativa que hacía más de siete años que se negociaba. Mientras Donald Trump estaba al frente de la administración norteamericana, los Estados Unidos habían frenado el acuerdo y habían llegado a amenazar con una guerra comercial a los países europeos que aplicaran una tasa a las multinacionales. En la etapa final, Trump se mostró más flexible, pero tampoco se avanzó en las conversaciones. La llegada de Joe Biden ha sido un revulsivo importante. Sin el sí del país más poderoso del mundo, la tasa probablemente todavía estaría encallada.

A la espera del acuerdo internacional, países como España y Francia ya han puesto en marcha su propia tasa Google, en este caso centrada en las multinacionales tecnológicas. Además, el gobierno español ha incluido en los presupuestos generales de 2022 un tipo mínimo del impuesto sobre sociedades del 15% para las grandes empresas.

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