Empresas

Ángel Simón, presidente de Indra

El gobierno español apuesta por el exdirectivo de La Caixa tras la dimisión del hasta ahora presidente Ángel Escribano

La sede de la empresa Indra, en Madrid.
02/04/2026
5 min

MadridGiro de 180 grados en la empresa tecnológica y de defensa Indra. El exdirectivo de La Caixa Ángel Simón ha sido nombrado nuevo presidente de Indra tras la dimisión de Ángel Escribano –un mandato que ha durado poco más de un año–, tal como ha informado la compañía este jueves de madrugada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La propuesta de Simón la hizo el gobierno español a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), su brazo inversor, que es el primer accionista de Indra con un 28% del capital social.

De hecho, el relevo en la presidencia llega después de semanas marcadas por la creciente tensión entre Ángel Escribano y la SEPI a raíz de la operación de integración fallida entre Indra y el grupo Escribano, empresa que también se dedica a la defensa. Mientras que Ángel Escribano la defendía, el gobierno español acabó viendo un conflicto de intereses. Por ello, la dimisión de este directivo también se ha leído como un cese forzado por parte del gobierno de Pedro Sánchez. Todo ello se ha comunicado después de dos consejos de administración tortuosos celebrados este miércoles a lo largo de toda la tarde, hasta la medianoche.

Vamos por partes. Después de defender firmemente su permanencia como presidente, este miércoles por la tarde Ángel Escribano presentó su dimisión, tal como informaba la compañía en un comunicado a la CNMV. Escribano, que también renuncia a ser consejero, comunicaba la decisión en un consejo de administración extraordinario celebrado la misma tarde. "El consejo de administración ha dejado constancia de la valiosa contribución y liderazgo [de Ángel] Escribano como presidente ejecutivo [de la empresa]", ha destacado Indra en un comunicado.

Con su paso al lado, Indra, que aspira a ser el "campeón" del sector de la defensa en el Estado, ponía en marcha el proceso para escoger un sucesor. Y la SEPI, primer accionista de la empresa, movía ficha rápidamente. El ente proponía el nombre del exconsejero delegado de Criteria Caixa, Ángel Simón, tal como avanzó La Vanguardia y confirmaba el ARA. Su elección definitiva, sin embargo, dependía del consejo de administración. El órgano de gobierno ha comunicado la luz verde al relevo a las tres y cuarto de la madrugada de este jueves.

Conexión con la órbita socialista

Ángel Simón había formado parte de las quinielas desde que el nombre de Ángel Escribano pendía de un hilo después, precisamente, de semanas de tira y afloja con el gobierno español. Como se ha dicho anteriormente, el motivo del pulso era la integración –por ahora aparcada– entre Indra y el grupo madrileño Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Esta compañía no solo es accionista de Indra con un 14,3% del capital social, sino que Ángel Escribano es el fundador junto con su hermano, Javier Escribano. Después de que la SEPI reconociera públicamente su preocupación por un posible conflicto de intereses (aunque hasta hace poco no se había opuesto), se colocó a Escribano en el centro de la diana: su salida era la única forma de resolver el conflicto.

Pero la elección de Ángel Simón no es una elección cualquiera. Se sabe que quien fue consejero delegado del holding inversor de La Caixa y, por tanto, número dos de Isidre Fainé entre 2014 y 2015, está muy bien conectado con la órbita socialista. De hecho, como explicaba el ARA, diferentes fuentes empresariales indicaban que esta sintonía con el actual gobierno de Pedro Sánchez es lo que había acabado pasando factura a Simón y lo que explicaba su salida precipitada de Criteria Caixa. La "imprudencia" de Simón, explicaban fuentes empresariales al ARA, unida a una "desconfianza creciente" hacia él de Isidre Fainé acabó siendo decisiva en su cese.

Esta alineación entre Indra y el gobierno de turno no es ninguna novedad –cuando Ángel Simón estaba en Criteria Caixa defendió, precisamente, la necesidad de invertir en defensa–. Más allá del accionariado, hay que tener en cuenta que Indra vive, principalmente, de los contratos con el ministerio de Defensa, sobre todo en un contexto de rearme europeo y español. Un revuelo similar se vivió en 2020, cuando el catalán Marc Murtra, actual presidente de Telefónica, desembarcó en Indra como presidente no ejecutivo. Su antecesor, sin embargo, también llevaba incorporada la etiqueta política: Fernando Abril-Martorell fue designado por Mariano Rajoy (PP) en el año 2015. De hecho, se da la paradoja que si bien Ángel Escribano deja el cargo como presidente de Indra tras la desavenencia con la Moncloa, fue el mismo gobierno de Pedro Sánchez quien apadrinó su nombramiento en enero de 2025 en sustitución de Murtra.

Ahora bien, Simón será presidente no ejecutivo de la compañía, a diferencia de Escribano, que sí tenía este poder. De esta manera, se dejan las funciones ejecutivas en manos del consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, que continúa, según ha informado la compañía. Esta separación ya ha existido en otras etapas y de hecho suele ser la habitual en la mayoría de compañías del Ibex-35. Por ejemplo, Murtra fue durante tres años presidente de Indra sin funciones ejecutivas.

De los Mozos es, de hecho, quien tenía el encargo de desbloquear la integración entre Indra y el grupo Escribano y que la SEPI incluso planteó “bloquear” si no se “resolvía” el conflicto de interés. Escribano se ha marchado sin que esto se haya resuelto y el desbloqueo a partir de ahora lo puede tener Ángel Simón.

Fin de la era Escribano

Hasta este miércoles, Escribano se había aferrado a la presidencia de Indra. Hace tan solo una semana defendía que tenía el apoyo de los inversores: "El mercado apoya mi plan", afirmaba mientras recibía el premio Ejecutivo del Íbex-35 del Año que otorga Cinco Días, cabecera de Prisa (editora de El País), donde el principal accionista es el fondo de Joseph Oughourlian, Amber Capital, que a su vez controla un 7,24% de la compañía de defensa.

"Los acontecimientos de las últimas semanas han generado una situación que, además del desgaste personal, amenaza con comprometer los objetivos que me impulsaron desde el primer día [a ser presidente de Indra] y que considero esenciales para el futuro de Indra y del sector. Fiel a los valores de responsabilidad y lealtad que siempre he defendido, no puedo permitir que mi continuïdad pueda interferir en la estabilidad de la compañía, en sus profesionales y en la confianza de sus inversores", ha dicho Escribano en una carta publicada en la CNMV.

El hasta ahora presidente de Indra dice que la decisión de este miércoles ha sido "profundamente meditada". "Estos días me han permitido ordenar mis pensamientos, valorar con serenidad esta etapa y sentirme orgulloso y agradecido", relata Escribano, que concluye la misiva con un agradecimiento al "apoyo" del consejo de administración y del equipo de la compañía.

¿Mayoría del consejo?

La inc\u00ognita de Àngel Simón se ha resuelto cuando una mayoría de los miembros del consejo de administración, que tiene 15 representantes, han dado apoyo a la propuesta de la SEPI, ente que preside Belén Gualda. No ha trascendido, por ahora, si la SEPI ha obtenido unanimidad.

El organismo público tiene tres sillas, pero el resto están repartidas entre el grupo Escribano (14,3% del capital social, con dos sillas en el consejo); la empresa de defensa vasca SAPA (7,9% del capital y una silla); Amber Capital (7,2% del capital; una silla) y el resto de consejeros, hasta llegar a los quince, son independientes. Estos últimos han sido claves para obtener la mayoría.

Con todo, en esta carrera de Indra por ser el buque insignia del sector de la defensa en el Estado, como quiere la Moncloa, quien continuará, por ahora, teniendo un papel relevante serán los Escribano. De los últimos préstamos que el gobierno español ha adjudicado en el marco del incremento del gasto público en defensa, una parte importante van a parar a proyectos que Indra y EM&M comparten porque se presentaron de forma conjunta. Solo hasta finales del 2025 estábamos hablando de más de 3.100 millones de euros.

stats