Ángel Simón, del agua y La Caixa a la defensa
El directivo, con experiencia en el sector público y privado, fue gerente del AMB, presidente de Agbar y consejero delegado de Criteria
BarcelonaÁngel Simón (Manresa, 1957) protagonizó en abril del año pasado uno de los divorcios más sonados en el panorama empresarial catalán y español, cuando fue destituido como consejero delegado de Criteria, el brazo inversor de La Caixa. Se había roto una larga relación con el presidente de La Caixa y de Criteria, Isidre Fainé. Y una de las chispas para poner fin a un mandato que duró unos 15 meses fue el cese de José María Álvarez-Pallete al frente de Telefónica –participada por Criteria–, de acuerdo con la Moncloa por parte de Simón y a espaldas de Fainé, según diversas fuentes. Desde hace un año, Simón, un directivo acostumbrado a relacionarse con los gobiernos socialistas español y catalán, había desaparecido de la escena pública. Y ahora reaparece en plena batalla por el poder en Indra, una compañía llamada a liderar el negocio de la defensa, con el Estado, a través de la SEPI como principal accionista (28%).
Antes de hacerle dejar el cargo en Criteria, esta sociedad, en un hecho poco habitual en el discreto universo de la estrella de Miró, contradijo un comunicado sobre la inversión en la siderúrgica Celsa, que unos días antes había difundido dándola prácticamente por hecha. Fue uno de los indicios del divorcio entre Fainé y Simón, que después se concretó. El presidente de La Caixa consideraba el de la siderúrgica un negocio que encajaba muy poco en su estrategia inversora. De ahí su enfado cuando se dio por hecha la inversión y también el comunicado "de aclaración" posterior. Y la destitución del presidente de Telefónica, un directivo muy apreciado por Fainé, y relevado por otra persona vinculada a la órbita socialista, Marc Murtra, fue otro elemento de discordia.
Simón acumula una dilatada carrera al frente de Aguas de Barcelona (Agbar), de la cual fue presidente y situó como referente mundial en la gestión de la innovación. También fue vicepresidente de Suez, la propietaria de Agbar después de que La Caixa le vendiera su participación. Ahora este negocio es de la también francesa Veolia, de la cual Criteria tiene el 5%. Y lideró y ganó la batalla judicial contra la concesión de la gestión de la antigua Aguas Ter Llobregat (ATLL) a Acciona, que desembocó después de años en el retorno de esta sociedad a la órbita de la Generalitat a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo, y rebautizada ahora como ATL (con una sola L).
Cambio de plan estratégico
Ingeniero de caminos, y de Manresa como Fainé, que lo había tenido entre sus directivos de referencia, durante su etapa en Criteria hizo muchas inversiones. Entre ellas destaca elevar la participación en Telefónica hasta el 9,9%, en connivencia con el gobierno español, que quería contrarrestar la entrada al capital de la saudí STC. En una comparecencia pública en Barcelona planteó la posibilidad de entrar en el negocio de tecnologías de la defensa. Pero el hecho es que la relación con Fainé se fue enfriando y lo demuestra que una vez cesado Simón, se situó Francisco Reynés, presidente de Naturgy, como vicepresidente de Criteria –otro de los directivos de referencia del presidente de La Caixa– y, recientemente, acaba de reforzar a José María Méndez como consejero delegado.
Además de echar atrás inversiones anunciadas durante su mandato, como por ejemplo la de Europastry, La Caixa ha remodelado la hoja de ruta. Hace unos meses se reescribió el plan estratégico 2025-2030, que había presentado Simón, y se alineó más con el de la Fundación La Caixa, su propietaria, que tiene desde enero de 2025 Josep Maria Coronas como director general, otra de las personas de confianza de Fainé. Criteria cuenta con la cartera de participaciones empresariales más importante de España, con un valor de unos 40.000 millones de euros, con cuyos dividendos alimenta la obra social de la fundación, una de las más importantes de Europa.
Profundo conocedor del sector público y privado, Simón fue gerente del Área Metropolitana (AMB) bajo la presidencia de Pasqual Maragall. A mediados de los 90 se incorporó al grupo Agbar, donde se encargó, entre otras tareas, de la expansión a Latinoamérica. En septiembre de 2004 fue nombrado director general del grupo. En 2006 protagonizó la primera gran operación europea de Agbar en el Reino Unido, con la compra de Bristol Water. En 2008 sumó a su cargo la responsabilidad de consejero-director general de Agbar, que ostentó hasta su nombramiento como presidente. De su paso por Latinoamérica quedó Aguas Andinas en Chile, una de las empresas de gestión del agua de mayor dimensión de la zona. Después de que Suez Environnement tomara el control de Agbar, en 2010 asumió la presidencia de Agbar y desde 2013 ocupaba la vicepresidencia ejecutiva de la que hoy es la multinacional también francesa Veolia, a cargo de Europa del Sur y Latinoamérica. En enero de 2024 fue nombrado consejero delegado de Criteria, hasta el 29 de abril del año pasado.