Hablemos de dinero

Mar Vallverdú: "Escribí a un gestor porque no quería ir a la cárcel"

La comunicadora explica su relación con el dinero y el trabajo

Mar Vallverdú
Júlia Riera Rovira
14/03/2026
3 min

Después de estudiar periodismo y humanidades, la comunicadora Mar Vallverdú (1997, Sant Cugat del Vallès) tenía claro que no quería presentar informativos ni escribir en las grandes redacciones. Pero lo que no sabía es que su interés por la cultura pop y el contenido que consume en las redes sociales acabarían marcando su camino profesional. Ese hábito, que a menudo se percibe como una distracción, ha acabado siendo una de sus principales herramientas de trabajo. De hecho, Vallverdú asegura que destinar tiempo al móvil ha sido una de sus mejores inversiones: "Descubro gente, temas y tendencias que después me sirven para los podcasts." "Soy la persona joven que sabe de TikTok", explica en declaraciones alEmpresas.

Su trayectoria profesional ha sido una auténtica caja de sorpresas. "Todo lo que he ido haciendo me lo he ido encontrando, nada ha sido muy calculado", explica Vallverdú. Durante la universidad se fue decantando por el periodismo cultural: "Busqué unas prácticas en Time Out porque quería probar un periodismo más tranquilo". Aun así, el mensaje que recibían en la facultad no era muy alentador: "Nos repetían constantemente que no podríamos vivir de eso. En ese contexto, cualquier oportunidad parecía valiosa: si alguien me daba un euro para escribir un artículo, ya me parecía una victoria".

Los primeros años en el sector, marcados por la precariedad habitual en el ámbito de la comunicación, tampoco fueron una excepción en su caso. Con el tiempo, sin embargo, la situación fue a cambiar. "Estuve muchos años haciendo prácticas, hasta que luego me dieron media jornada y más tarde, jornada completa" Desde entonces, asegura, ha conseguido una cierta estabilidad laboral. muchas de las cosas que hace hoy nunca las había planeado, sino que han ido surgiendo de forma espontánea a lo largo del camino. A pesar de esta improvisación, hay proyectos que ha construido con esfuerzo y dedicación, como es el caso del podcast:Radio Chica es el proyecto del que me siento más orgullosa". "Me hace mucha ilusión que de algo que empecé casi por probar, se haya creado una comunidad", asegura. Uno de cuyos episodios se siente más orgullosa es la entrevista con Rosalía; ni siquiera lo había imaginado: "Pasé y pensé, que . Yo digo cosas que para mí son tonterías y pienso que sólo las entenderé yo, y de repente veo que hay gente, e incluso Rosalía, que conecta. golosinas? Y ella me daba 50 céntimos". "Un euro me parecía una locura. Pensaba en el dinero en función de cuántas gominolas podía comprarme", recuerda. Durante un tiempo recibió una semanada, pero pronto empezó a ganar su propio dinero haciendo de canguro y clases particulares. Aquellas piezas que antes parecían inaccesibles ahora las puede conseguir: "Para mí era el colmo y mi madre me decía que era super y quería". Ahora, que tiene capacidad de decisión y que la ropa es más barata, reflexiona: "Son, literalmente, mi dinero, y puedo, así que lo hago para Mar que no podía".

Vivir en un piso compartido

La podcastera actualmente vive de alquiler en Barcelona: "Ahora mismo comparto piso con tres personas y no hay ningún indicio de que esto tenga que cambiar". Es la única forma de vivir en la capital catalana. Comprar una vivienda, aunque le gustaría, es imposible ahora mismo: "Lo que puedo ahorrar cada mes es ridículo comparado con lo que necesitaría para comprar un piso". Sin embargo, intenta guardar algo de dinero como reserva: "Como un salvavidas, por si ocurre algo."

Paralelamente, colabora en diversos proyectos culturales y digitales, como La Turra. Este recorrido también le ha obligado a aprender a gestionar cuestiones administrativas que desconocía: "Recuerdo que escribí a un gestor por primera vez porque no quería ir a la cárcel, no sabía nada cómo funcionaba este mundo." Con el tiempo, admite, se ha ido habituando.

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