Cae la producción de renovables en Cataluña: "Ha sido un año muy, muy y muy malo"
El Observatorio de las Energías Renovables asegura que Cataluña tiene suficientes proyectos en cartera, pero critica las dificultades para materializarlos
BarcelonaLas empresas de energías renovables, centros de investigación y profesionales lanzan un grito de alerta: "Ha sido un año muy, muy y muy malo", ha asegurado Víctor Cusí, uno de los portavoces del Observatorio de las Energías Renovables de Cataluña (OBERCat), durante la presentación del informe anual.
En el año 2025 Cataluña añadió a su capacidad de generación de energía verde el equivalente para alimentar a 35.000 familias durante un año –comparable a una ciudad como Manresa o Sant Cugat– sin tener en cuenta su actividad económica. Según la OBERCat, es necesario "multiplicar las cifras de implantación de renovables prácticamente por 10 cada año" para conseguir que las renovables cubran la mitad de la demanda en el año 2030, como pretende la Generalitat.
La producción de energía verde bajó en el año 2025 un 3,1% —generaron 6.940 GWh—, mientras que el consumo de la ciudadanía subió un 2,7% —hasta los 45.250,58 GWh—. En consecuencia, la parte de la demanda satisfecha con electricidad proveniente de energías renovables se encogió: pasó del 16,2% al 15,3%. Según Red Eléctrica, en Aragón el 83% de la energía generada es renovable y en Castilla y León, el 94%. Ahora bien, hay que tener presente cuál es el total de energía producido, respecto al cual se calcula la producción.
El descenso "se explica principalmente" por la caída de la generación eólica –que bajó un 16,8%, hasta cubrir el 5,2% de la demanda–, que no quedó compensada por el incremento de la hidroeléctrica –respondió al 8,4% de la demanda– y la solar fotovoltaica, que sin tener en cuenta el autoconsumo, ha cubierto el 1,1% de la demanda.
En paralelo, el saldo importador se disparó hasta convertir el 2025 en el tercer año en que Cataluña ha importado más energía desde 1990. De hecho, dio cobertura al 15,8% de la demanda, una proporción mayor que la que atendieron las renovables. Cusí ha advertido: "Es preocupante porque implica más dependencia del exterior y nos da problemas de seguridad energética y competitividad".
Los proyectos están ahí
A pesar del grito de alerta, Cusí ha subrayado que Cataluña tiene "proyectos en cartera para alcanzar los objetivos del 2030", pero para salir adelante deben afrontar "barreras administrativas", la falta de profesionales cualificados y la mejora de las redes. "No necesitamos muchos más proyectos, lo que necesitamos es implementarlos", ha insistido. Recuerdan que, según todos los expertos, la descarbonización de la industria y el transporte harán aumentar año tras año la demanda eléctrica.
En este contexto, desde OBERCat creen que el proyecto de simplificación administrativa del gobierno de Salvador Illa es "una oportunidad que Cataluña no puede desaprovechar". El observatorio estima que las tasas de tramitación de proyectos en Cataluña son 9 veces superiores a las de Aragón, 20 a las de Galicia y 600 a las de Navarra. En cuanto a los plazos, sitúa la media para un proyecto fotovoltaico en 900 días y para uno eólico, alrededor de los 1.200 días.
¿Holaluz, una excepción?
Según el sector, l'autoconsumo "ha entrado en una fase de recesión" después del impulso que significaron los fondos europeos Next Generation y el aumento del precio de la energía por la guerra de Ucrania. En esta situación, la industria de las renovables "ha entrado en una nueva fase basada en proyectos más grandes y más maduros".
El nuevo escenario "ha afectado muy profundamente" a las empresas del sector: "Muchas no han podido soportar la caída", ha subrayado Cusí, que ha considerado que se trata de un "ajuste plenamente estructural" en un contexto en el que las inversiones renovables "continúan siendo plenamente rentables". La recesión ha afectado desde compañías mediáticas como Holaluz y SolarProfit hasta "grandes energéticas que tenían negocio en el sector residencial y que se han pasado totalmente al sector industrial", pasando también por pequeños instaladores.
Sobre la posibilidad de que Holaluz pierda la licencia para operar como comercializadora, el también portavoz de OBERCat Gorka Martí ha lamentado que "no es un buen mensaje para el sector que se cierre una empresa que ha sido promotora del autoconsumo en Cataluña", aunque no ha querido pronunciarse sobre el expediente del gobierno español.
- El sindicato agrario Unió de Pagesos ha exigido la nulidad del Plater, la propuesta de la Generalitat para distribuir geográficamente las renovables por todo el territorio, y ha exigido volver a "la casilla de salida". "Fuego al Plater", ha exclamado la coordinadora nacional de UP, Raquel Serrat.Unió de Pagesos cree que el planteamiento gubernamental es una "aberración" porque afecta al 25% del suelo agrario de Cataluña. A su juicio, pone en riesgo la soberanía alimentaria, mientras que no prioriza la instalación de renovables en zonas urbanizadas y suelos artificiales.