El déficit eléctrico catalán, camino de agravarse
Cataluña consume más electricidad que la que genera y tiene difícil cubrir el gap


BarcelonaCataluña consume más energía eléctrica que la que genera cada año. En 2024, el consumo eléctrico en el Principado fue de 44,1 TWh, mientras que la producción fue de 37,4 TWh, con lo que el déficit se situó en el 15,19%. Este patrón se repite. Según un estudio de la consultora PwC, entre 2020 y 2023 el déficit medio entre la demanda eléctrica y la producción fue del 8,5%, cerca de la mitad del registrado el año pasado. La situación, además, no apunta a una mejora, porque se suman tres factores que juegan en contra: la economía se electrifica cada vez más, la principal fuente de generación eléctrica en Cataluña (las nucleares) tiene un calendario de cierre a la vista, y las renovables se desarrollan a un ritmo inferior al previsto.
El informe que ha hecho PwC augura que este déficit podría aumentar en los próximos años. "El cierre nuclear convertirá a Catalunya en un territorio altamente dependiente energéticamente. En el peor de los casos, en los que el desarrollo renovable se mantenga al ritmo de los últimos diez años, Catalunya no podría cubrir ni el 40% de su demanda con generación propia, una situación que empeoraría en caso de considerar aumentos de la demanda, bien por la elección de la , almacenamiento, etcétera", sentencia este estudio.
El informe de Red Eléctrica sobre el sistema eléctrico español de 2024 pone de manifiesto una mejora de la producción renovable en Cataluña. La generación de electricidad renovable alcanzó los 7.160 GWh, con un incremento superior al 18% frente al año anterior. Las renovables aportaron algo más del 19% de toda la electricidad producida en Catalunya. Sin embargo, pese a la mejora, esta aportación queda lejos de la de los tres grupos nucleares que hay en Catalunya, que fue superior al 59% del total. Una diferencia sustancial con el mix del conjunto del Estado, en el que las renovables aportaron un 56,8% de toda la producción eléctrica.
Los datos de Red Eléctrica muestran una mejora de Cataluña en renovables. Un 19% de la electricidad en Catalunya tuvo un origen renovable en el 2024, pero fue sólo un 4,8% de la energía verde de todo el Estado. Para hacerse una idea, en Castilla y León las renovables aportaron un 93% de la electricidad generada, en Aragón un 89% y en Galicia un 85%. Y Catalunya está muy lejos de los objetivos: según Óscar Barrero, socio responsable de energía de PwC, para alcanzar los objetivos de 2030 de la prospectiva energética (PROENCAT, la hoja de ruta de la Generalitat para la descarbonización) Catalunya debería multiplicar por siete su potencia renovable. "Es difícil alcanzar el salto del PROENCAT", dice Barrero.
El experto remarca que actualmente Cataluña ya debe importar de otros territorios aproximadamente un 7% de la electricidad. Pero si no se alcanzan los objetivos y, además, entre 2030 y 2035 se cierran las tres centrales nucleares, tal y como está previsto, sólo habrá dos opciones: o volver a las energías fósiles ardiendo gas en las centrales de ciclo combinado, con lo que aumentarán las emisiones, o reforzar las redes para llevar electricidad de otros puntos del Estado, como Aragón.
Pero de momento, las propuestas que se han planteado de nuevas líneas de muy alta tensión no han recibido luz verde, cómo es el caso de la que proponía Forestalia para llevar desde la provincia de Teruel hasta Begues energía desde Aragón. Una fuente del sector destaca que, aunque Red Eléctrica se propusiera desdoblar las líneas actuales, "eso tampoco se hace de un día para otro" y no solucionaría el problema de congestión de la red. A este factor se suma el hecho de que España se ha convertido en exportador de electricidad y que la interconexión con Francia pasa precisamente por Catalunya, lo que contribuiría a saturar aún más la red.
Poco almacenamiento
Junto con las limitaciones de la red, hay otro aspecto clave para garantizar el suministro, especialmente a medida que las renovables tengan mayor peso en la generación: el almacenamiento. Aquí los deberes también están por hacer. Existen dos tipos de almacenamiento básico para la electricidad: las centrales de bombeo y las baterías. A cierre de 2024, Cataluña disponía de una capacidad de almacenamiento con baterías de 0 MW, mientras que en el caso de las centrales de bombeo era de 534 MW. El objetivo para 2030 que marca el PROENCAT es llegar a 200 MW de baterías y 2.034 MW de centrales de bombeo. En este segundo caso, alcanzar en cinco años el objetivo es bastante difícil, puesto que la tramitación de este tipo de centrales y su construcción requiere un plazo bastante largo.
Las implicaciones del déficit de generación son claras. "Los ciclos combinados [de gas] serán necesarios, haya o no nucleares", dice Óscar Barrero, que recuerda que el año pasado, con algún reactor nuclear desconectado por recarga o parada no prevista y los ciclos combinados funcionando, 600 MW de industrias tuvieron que desconectarse de la red.