Relaciones

La crisis de las relaciones en la era de la IA: “Para recibir tanto odio prefiero desaparecer y no relacionarme con nadie”

Liliana Arroyo, Imane Raissali, Pau Serrasolsas y Joan Burdeus participan en una charla con Albert Om sobre los vínculos en este momento de la historia

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Barcelona"¿Está bien o no, joder los cuernos? Yo ya no lo sé, porque si jodes los cuernos traicionas a tu pareja pero si no los jodes te traicionas a ti y quizás acabas dinamitando la relación. Entonces, si tienes una relación abierta deja de ser una relación y empieza a ser el Foro de las Soluciones porque tendrás que hablar y gestionar follar", decía Oye Sherman en el monólogo final del Enfoquem: el Foro de las Soluciones celebrado en el CCCB por los 15 años del ARA. Ante la complejidad de las relaciones, la humorista acabó eligiendo hablar de la vivienda, la principal preocupación de los catalanes según el CEO (habría que ver qué pasaría si preguntáramos por las relaciones!): "Mi vida sentimental hace que la crisis de la vivienda parezca un tema amable". Y así lo constató la mesa redonda dedicada al tema: "Estamos en un momento de búsqueda en el que confluyen muchas formas de vincularse. Hemos desterrado a los referentes del amor romántico y todavía estamos construyendo otros", apunta la socióloga y especialista en innovación digital social Liliana Arroyo. Parece que todo está por hacer y que todo es posible, pero "el do it yourself"puede convertirse en un arma de doble filo.

"Hay una búsqueda de la perfección potenciada por las redes sociales", dice Imane Raissali, psicóloga, comunicadora y cantante conocida como Miss Raisa. No sólo comparamos nuestros cuerpos y nuestras vidas, sino también nuestras parejas de viajes y viajes, "vimos relaciones romanas y romanas," de ir a restaurantes increíbles, y nos preguntamos: ¿mi vida en pareja es demasiado aburrida?" Pero todo esto no es real: "Está filtrado, muy maquillado y muy seleccionado". El periodista y crítico Joan Burdeus suscribe esta tesis: "Tenemos unas expectativas para que el otro cumpla una vez más para las hay para que las falle, piensa, piensa, piensa. relaciones, a su juicio, deben ser un poco frágiles y debe haber un cierto riesgo de incertidumbre "Bosque verdad", añade el cantante de Ginestà, Pau Serrasolsas, que se presenta como experto en dejar relaciones y admite la música de "La música". el medio que él utiliza para expresar su forma de relacionarse, como lo hizo con la canción Soltarse la mano, que grabó con su expareja, la actriz Laia Manzanares, un año después de romper la relación. "Si fue precioso amarse, también debería ser soltarse de la mano. Si el amor sabe transformarse, que viva en las mil formas que queramos darle", cantan. Porque si estamos perdidos es quizás porque estamos intentando hacerlo diferente: "Queríamos hacerlo lo mejor posible porque parece que las relaciones deben terminar siempre tortuosamente".

Prohibido no disfrutar

Una de las transformaciones que hemos vivido ha sido pasar de la sociedad de la prohibición a la sociedad del disfrute obligatorio, un dictamen que debe vivirse al máximo que a menudo nos culpabiliza. "Ahora no puedes sublevarte contra nada más que contra tu incapacidad de estar disfrutando todo el rato", afirma Burdeus, que lo relaciona con el aumento de las depresiones y el bajón del interés en el sexo. Lo define como una trampa. Caes si sientes que no estás bien pero que podrías estarlo si te esforzaras más. No es así: "A veces no se puede estar bien, o tienes que parar y hacer las cosas de otra forma".

A esto se suma la diversificación. Hay tantas posibilidades para elegir que esto nos aboca a la angustia, fruto en parte de un sistema de consumo que convierte a las personas en mercancías –apunta Arroyo–. "Cada vez es más difícil crecer y vincularte, saber quién eres, cómo tienes que relacionarte. Tienes un abanico tan amplio que ni siquiera sabes todo lo que tienes para elegir. Es más complicado entender las nuevas formas que tenemos de vincularnos, a lo que se suman las diferentes formas o expresiones de identidad", afirma.

Pero no todo el mundo es libre de elegir en una sociedad también con muchas desigualdades sociales. Es la experiencia que aporta Raissali, que como mujer de origen musulmán vivió una boda concertada durante cinco años. "He aprendido a querer mis vulnerabilidades ya elegir mejor con quien compartirlas. Con el tiempo vamos sabiendo sobre todo qué no queremos", asegura.

Menos sexo y más miedo al otro

Todos estos cambios afectan especialmente a las nuevas generaciones. En Barcelona, ​​los jóvenes entre 11 y 17 años son la franja de edad que se siente más sola –por encima de los mayores de 65 años–. "Hay algo que no está funcionando a la hora de construir los vínculos. Hay algo más profundo de lo que se está nutriendo", apunta Arroyo. Es el sostenimiento, que antes encontrábamos en la figura de la pareja y que ahora buscamos más en otros espacios. Ella lo achaca a un individualismo exacerbado, que también vincula con el hecho de que los jóvenes tengan menos relaciones sexuales. El 30,9% de los jóvenes estadounidenses no practica sexo, según un estudio realizado entre 2016 y 2018, una tendencia que parece estar confirmando en nuestra casa.

En este sentido, influencers y celebrities como Rosalía han visibilizado el celibato voluntario. Para Burdeos es una reacción a la obligatoriedad de gozar. "El sexo ha pasado de ser transgresor a convertirse en un intercambio placentero puramente instrumental. Si no te sientes liberado y empoderado dejas de quererlo", afirma. Y eso es nefasto para el sexo –sigue–, que es una excusa para el amor y que funciona cuando no es el objetivo: "Ha ido tan bien que ahora de repente estamos follando".

Además de una baja tolerancia a la frustración, el miedo a que te hagan daño podría ser uno de los principales motivos de la soledad de los jóvenes y del desinterés por el sexo. "Tenemos una crisis humanitaria que es el trato humano. Nos tratamos muy mal. Para recibir tanto odio o comentarios horribles prefiero desaparecer y no relacionarme con nadie", explica Raissali.

La IA: más amable que un novio

Por si no era suficiente con este batiburrillo de cambios sociales y dificultades a la hora de relacionarnos, ha llegado una invitada especial a nuestra cita: la IA generativa. Uno de cada cuatro jóvenes en la veintena en Estados Unidos utilizan la IA para replicar interacciones románticas, según un estudio del Journal of Social and Personal Relationships. Otro informe de la Harvard Business Review identifica la terapia y la compañía como primer uso de la IA generativa.

Tener una pareja virtual ya no es ciencia ficción y habrá que ver el impacto que tiene en la salud mental confiar más en una máquina que te dice lo que quieres oír que en una pareja, un amigo o un profesional. "Estamos estableciendo relaciones con el software. El ChatGPT te trata muy bien, nunca te discutirá, siempre te dará la razón, siempre te dirá que tienes una muy buena idea. Es mucho más agradable esta compañía que no te cuestiona, que no te reta y que no te apunta las vulnerabilidades", afirma Arroyo.

De Tinder a Strava: elige tu apli de citas

Las aplis de citas son un reflejo de la búsqueda de nuevas formas de vincularnos y de la diversificación. Cada vez están más segmentadas: existen para personas homosexuales, para personas trans, para personas con trastornos del espectro autista y para celebrities, por ejemplo. Tal y como decía Burdeos, con la pérdida de interés en el sexo como objetivo, Tinder ha perdido adeptos, y ganan otros como Strava, una apli para gente que corre y va en bici. ¿Y cómo se ata entonces? Serrasolsas descubre el truco con ironía: "Compartes el resultado de lo que has corrido ese día y alguien te dice: «Ostras, deunidó hoy». Y tú haces: «Eh, ¿qué tal, cómo estás?»".

A pesar de tanta confusión, todos ven el futuro con esperanza. "Tendremos más ejemplos con mayor recorrido, y habremos resuelto cómo nos vinculamos con las máquinas", augura Arroyo. De todas formas, "nombraremos amor el espacio que nos saca de las inercias del vacío, y eso seguirá existiendo cambien las máquinas o la sociedad", añade Burdeus. Oye Sherman extrae sus propias conclusiones: que debe abandonar a Tinder y hacerse Strava, y que como la gente está desesperada tratará de ligar por el CatSalut: "Estoy segura de que allá está en la ficha.

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