Cabaret Pop

La historia de amor de JFK Jr. y Carolyn Bessette, polémica 26 años después de su accidente letal

La serie que les ha dedicado Ryan Murphy pone de manifiesto las muchas versiones que existen sobre la realidad de esta icónica pareja de los noventa

Carolyn Bessette-Kennedy y John F. Kennedy Jr. en 1999
22/03/2026
5 min

BarcelonaEn julio harán 27 años que John Fitzgerald Kennedy Jr. y Carolyn Bessette murieron. Estos dos iconos de estilo y absolutas celebridades para toda una generación eran ya actualmente dos absolutos desconocidos para los jóvenes nacidos allende el año 2000. Sin embargo, la serie que les ha dedicado Ryan Murphy,Love story (Disney+), los ha resucitado del olvido en que habían caído. Como suele pasar con los famosos que mueren prematuramente y dejan un bonito cadáver, siempre queda una fascinación latente por ellos que provoca que el interés social sea muy fácil de reavivar. El hecho de que no hayan tenido tiempo de cometer errores y que estéticamente sean un fósil de una época los ubica en las mentes de las personas como iconos resplandecientes, cosa que potencia que se les mire con una cierta dosis extra de afecto y de interés. Evidentemente, si encima quien los pone de nuevo de actualidad es una plataforma omnipotente como Disney, el impacto global está servido.

Pero, claro, cuando llega un impacto global, no solo llega para bien. En este caso, la conmiseración que genera que murieran con 38 años él y con 33 ella en un accidente de avión –en el que también murió la hermana de ella–, no ha sido suficiente para que todos los personajes satélite de aquella "historia de amor americana" se queden en casa con la boca cerrada. Mientras veían cómo una serie hablaba de unos hechos que ellos conocieron de cerca pero sin haberles dado ni voz ni voto, la tentación de salir a dar su versión de todo ello era insuperable. Y así ha sido.

Era el momento mediático ideal para alzar la voz y replicar a la serie la historia que proclama. Nunca como ahora habrían encontrado tantos medios dispuestos a hacerse eco de cualquier opinión mínimamente informada al respecto. El caso más flagrante ha sido el de Daryl Hannah, una actriz que hacía mucho tiempo que estaba alejada de los focos pero a la que el New York Times ha dado espacio para escribir un artículo para hablar sobre su relación con John John, con quien salió antes que Bessette. Verdaderamente, la ficción dibuja una Hannah malvada con pocos matices que resulta ideal para dinamizar el drama, pero que, a juicio de la misma protagonista, no se parece en nada a ella. Decidida a que esta imagen supuestamente ficticia sobre ella no quede plasmada como una verdad en la era de internet, la actriz ha vuelto de su retiro para contradecir todo lo que considera mentiras. "En la era digital, las mentiras viven en línea para siempre", ha lamentado.

"Irritante y egocéntrica"

En su texto en este prestigioso rotativo, la actriz –de 65 años y esposa actualmente del músico Neil Young– afirma que la decisión de retratarla "como irritante, egocéntrica, quejumbrosa y fuera de lugar no ha sido casual". Consciente de que "explicar una historia requiere tensión" recuerda que "una persona real no puede convertirse en un recurso narrativo". Menos aún, afirma, si hay una "dimensión de género" en este contexto: "La cultura popular hace tiempo que enaltece a ciertas mujeres y retrata a otras como rivales. ¿No es un ejemplo claro de misoginia menospreciar a una mujer para enaltecer a otra?"

La actriz, que fue la novia –con intermitencias...– del hijo de América entre 1989 y 1994, dice que su personaje no es "una representación ni remotamente precisa" ni de ella ni de su relación. "Nunca en mi vida he consumido cocaína ni he organizado fiestas llenas de cocaína. Nunca he presionado a nadie para casarme. Nunca he profanado ninguna reliquia familiar ni me he entrometido en el recuerdo privado de nadie. Nunca he filtrado ninguna historia a la prensa. Nunca comparé la muerte de Jacqueline Onassis con la de un perro. Me parece espantoso tener que defenderme de una serie de televisión. No se trata de adornos creativos de la personalidad. Son afirmaciones sobre mi conducta, y son falsas", concluye la artista, que asegura que sale a defenderse porque esta imagen proyectada de ella ya ha hecho que reciba "mensajes hostiles e incluso amenazantes" de espectadores del formato. Dice que se planteó el silencio, pero temía que callar "se confundiera con la aceptación de mentiras".

¿Adicciones?

Quién también ha aprovechado el foco ha sido la escritora Maureen Callahan, autora del libro Ask not: The Kennedys and the women they destroyed, que ha publicado un artículo en el Daily Mail que no deja a Carolyn Bessette tan bien como la serie. "Ella era quien tenía problemas con la cocaína. Ella era quien fingía no tener ningún interés en el matrimonio mientras planeaba entrar en el círculo de JFK Jr., conocerlo y casarse con él", asegura Callahan, que presenta a la que fuera relaciones públicas de Calvin Klein como una mujer muy ambiciosa. La autora también recoge el testimonio del modelo de Calvin Klein Michael Bergin, ex de Bessette y también convertido en personaje de la serie. Bergin explica que "Bessette tuvo dos abortos, ambos de hijos suyos" y que perdió "una tercera criatura mientras salía con JFK Jr.

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Los medios que no han contado con nuevas aportaciones se han dedicado a bucear estos días entre las hemerotecas de hace lustros para resucitar informaciones que no concuerdan con la imagen que presenta la serie. Una de las obras que ha hecho fortuna ha sido JFK Jr: An intimate oral biography, firmada por RoseMarie Terenzio y Liz McNeil. Este volumen aporta las declaraciones de la artista Sasha Chermayeff, que asegura que John Jr. consumía marihuana "cada día", "desde los 15 años en adelante". También decía que la cocaína había formado parte de su vida, cosa que califica de "una parte importante de John Kennedy de la que nadie quiere hablar".

La pelea del parque

También ha hecho fortuna estos días un libro que habla sobre el tipo de relación que mantenía la pareja –juntos entre 1994 y 1999, a pesar de haberse conocido en 1992...–. A The Kennedy curse, de Edward Klein, se abordan las desgracias principales de esta familia. En un pasaje, la obra explica que Bessette era violenta regularmente con el hijo de Jackie y JFK y que sus peleas eran habituales. En este sentido, hay pruebas, ya que existe una grabación extensa de una pelea que tuvieron en un parque de Nueva York ante los paparazzis que acostumbraban a seguirles diariamente, solo seis meses antes de casarse.

Cuestiones como la buena relación que ella mantiene en la serie con el diseñador Calvin Klein –que era su jefe– también las han puesto en duda algunas fuentes, que señalan que si hubieran sido tan amigos no le habría pedido que le hiciera su icónico vestido de novia a Narciso Rodríguez, cosa que fue leída por toda la prensa como una traición. También son muchas las fuentes que se han dedicado a reconstruir las 24 horas de la pareja antes del accidente aéreo que los hundió para siempre frente a las costas de Martha’s Vineyard, en el estado norteamericano de Massachusetts. Los textos intentan discernir en qué punto se encontraba el matrimonio más fotografiado de finales de los años noventa en Estados Unidos antes de morir de una manera tan trágica. Sus secretos, sin embargo, no los sabe nadie. Ni la serie que los ha resucitado ni todos los que han salido a iluminarse con su resplandor.

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