África

"No somos una colonia": Kenia estalla contra el centro de cuarentena de Ébola para confinar norteamericanos fuera de los Estados Unidos

Washington construye en el país africano un hospital de campaña para evitar que ninguna persona en contacto con el virus entre en los EE. UU.

Protesta contra los planes de los EE.UU. de construir un centro de aislamiento en Kenia para los norteamericanos expuestos al Ébola, en Nanyuki, en Kenia.
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Barcelona"¡Kenia no es una colonia de los Estados Unidos!", "¡Nuestro país no es un vertedero!", "¡Rechazamos el Ébola!". Estos clamores se han oído en diversas manifestaciones que los últimos días se han repetido en la ciudad keniana de Nanyuki, centro de una polémica desatada por el gobierno de Donald Trump. Los Estados Unidos han decidido ubicar aquí un hospital de campaña para aislar a ciudadanos estadounidenses que hayan estado expuestos al brote de Ébola que continúa causando estragos en el este de la República Democrática del Congo,, con el objetivo de mantenerlos lejos de territorio norteamericano.

La intención es habilitar 50 camas en la base aérea de Laikipia, a pocos kilómetros de Nanyuki, para enviar allí a los norteamericanos que hayan podido estar potencialmente en contacto con el virus, pero que no hayan desarrollado síntomas. El gobierno estadounidense ha dicho que las personas sintomáticas serán trasladadas a otra ubicación, sin dar más detalles. Pero este proyecto, bendecido por el gobierno keniano, ha despertado preocupación y enojo entre los habitantes de la ciudad, que alertan del riesgo de importar el virus al país, que no ha registrado nunca ningún caso de Ébola.

"La propuesta de establecer el hospital de cuarentena para el Ébola en Laikipia va en contra del principio de Madaraka [autogobierno]... Esto es neocolonialismo", afirmó el gobernador de Laikipia, Mutula Kilonzo Junior, en un discurso en la manifestación del martes pasado, según informa la radio francesa RFI.

Protesta contra un centro de aislamiento de EE. UU. en Kenia para norteamericanos expuestos al Ébola.
Protesta contra un centro de aislamiento de EE. UU. en Kenia para norteamericanos expuestos al Ébola.

Aquel día, las protestas, en las que participaron centenares de personas, derivaron en un enfrentamiento con la policía que se saldó con al menos una veintena de detenidos y un muerto. Días antes, en otra manifestación en la ciudad, murieron dos manifestantes más. La policía ha reprimido a los manifestantes con gas pimienta, cañones de agua e incluso fuego real, según han denunciado testigos y organizaciones. "Policías encapuchados dispararon balas reales y arrestaron arbitrariamente a 19 manifestantes", aseguró la Comisión de Derechos Humanos de Kenia, una organización sin ánimo de lucro, en un comunicado en X el martes por la noche. Varios testigos explicaron que el hombre murió por un disparo en la cabeza.

Los manifestantes han dirigido su malestar contra los Estados Unidos, pero también contra el presidente de Kenia, William Ruto, y han pedido su dimisión. Pero el líder keniano ha defendido el proyecto y la asociación con Washington: "Os puedo decir sin temor a ninguna contradicción (...) que estamos haciendo lo correcto", dijo en una rueda de prensa durante una visita de estado a Sudáfrica. "Sería muy lamentable que, ante una solicitud de los EE. UU. para establecer una instalación a su costa, nos negáramos; pareceríamos muy inhumanos", argumentó.

Su gobierno ya recibió críticas a finales del año pasado, cuando firmó un acuerdo bilateral en materia de sanidad con Washington, que da a los norteamericanos acceso a datos sanitarios kenianos a cambio de financiación. El gobierno de Trump ha potenciado este tipo de acuerdos después de desmantelar la agencia de ayuda al desarrollo USAID. Entre los manifestantes también se repite la crítica a lo que consideran una hipocresía por parte de la Casa Blanca. "Cuando Trump llegó al poder, cortó la financiación de la USAID, y ahora espera que nosotros luchemos contra el Ébola?", reprochaba una de las participantes en la protesta del martes, Kamore Warukinyu, a Le Monde. En brotes de Ébola anteriores, los EE. UU. habían repatriado a sus ciudadanos para recibir tratamiento en su país. Desde que se declaró el brote en el Congo, varios ciudadanos estadounidenses han estado expuestos al virus. Un médico contrajo la enfermedad y fue trasladado, con su familia (la esposa y cuatro hijos) a Alemania. "No podemos ni permitiremos que ningún caso de Ébola entre en los EE. UU.", dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, el 28 de mayo en una reunión de gobierno. Washington ha prometido a Kenia 13,5 millones de dólares para preparación contra el Ébola.

De momento, el brote solo se ha detectado en el Congo y hay casos puntuales en Uganda. La OMS ha declarado la epidemia —causada por el virus Bundibugyo, que no tiene ni vacuna ni tratamiento— como una emergencia de salud pública de preocupación internacional. Según el último balance, publicado este sábado, hasta ahora se han confirmado 689 casos de Ébola en la República Democrática del Congo, de los cuales 139 han muerto. En Uganda, la OMS registra dos muertes y 19 casos confirmados.

Proyecto bloqueado por la justicia

El personal sanitario del país africano también ha levantado la voz contra el centro. El Sindicato de Médicos, Farmacéuticos y Dentistas de Kenia dijo en un comunicado la semana pasada que no "se quedaría de brazos cruzados para ver cómo Kenia es tratada como una colonia de contención". "Si es demasiado peligroso para los Estados Unidos, es demasiado peligroso para Kenia", argumentaba.

Además, los ciudadanos de Nanyuki también alertan que el centro asustará a los turistas, porque la ciudad es la base para ascender al Monte Kenia, la montaña más alta del país y la segunda más alta de África.

La oposición social ha hecho que, de momento, el proyecto esté bloqueado. Un tribunal suspendió temporalmente el plan el 28 de mayo tras la denuncia de dos organizaciones que han pedido detener la construcción del hospital de campaña, alegando los riesgos de exposición al virus y la ausencia de información pública. También señalaron que el frágil sistema sanitario de Kenia tiene una capacidad limitada para hacer frente al Ébola. El martes pasado, el Tribunal Superior de Kenia prolongó el bloqueo durante tres semanas más y ordenó al gobierno que haga público su acuerdo con los EE. UU.

Una imagen de satélite muestra tiendas de campaña y vehículos en un nuevo hospital de campaña en la base aérea de Laikipia, en Kenia, el 4 de junio de 2026.

Pero Washington no se ha detenido. Según la agencia Reuters, aviones militares estadounidenses han continuado llegando a la base y han llevado equipamiento técnico y personal. Según una información del New York Times de esta semana, el ejército continúa trabajando en la construcción del centro y unos 300 soldados norteamericanos de Yibuti, Europa y los Estados Unidos están ayudando a erigir grandes tiendas e instalar equipos médicos especializados para tratar pacientes de Ébola. "Lo tienen todo y a todo el mundo, excepto a los pacientes", resumió una fuente a la agencia británica.

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