Internacional 05/03/2021

Italia estrena el mecanismo de la UE para retener vacunas

La Agencia Europea del Medicamento ya estudia la vacuna rusa Sputnik V

5 min
Un sanitario administra una vacuna

BruselasLa Unión Europea quiere hacer evidente que no se queda con los brazos cruzados ante los reiterados incumplimientos de AstraZeneca en cuanto al suministro de vacunas y ha decidido aplicar por primera vez el mecanismo de control que le permite impedir la exportación de vacunas fuera de su territorio. Lo ha hecho con un paquete de 250.000 dosis que la farmacéutica anglosueca pretendía mandar a Australia desde la planta que tiene en Agnani, a unos 70 kilómetros al sudeste de Roma: el gobierno italiano, con el visto bueno de la Comisión Europea, denegó la petición.

El mecanismo se puso en marcha precisamente después de que AstraZeneca anunciara que no cumpliría los plazos de entrega previstos durante el primer trimestre de este año y, según ha revelado este jueves Reuters, se aplicó por primera vez la semana pasada, días después de que la compañía avisara de que tampoco suministraría a la UE las dosis previstas durante el segundo trimestre. A pesar de que hasta ahora este recurso no se había usado, fuentes comunitarias han explicado a Reuters que se planteaban alargar hasta finales de junio la vigencia del mecanismo de control, que en principio solo tenía que estar en vigor durante el primer trimestre.

Este sistema obliga a las farmacéuticas que produzcan vacunas en la UE a comunicar previamente sus planes de exportación a las autoridades del país correspondiente, que previa consulta a la Comisión Europea pueden decidir no autorizarlos. Una portavoz de la Comisión ha explicado a Reuters que desde el 30 de enero, cuando se puso en marcha este mecanismo de control, hasta el 26 de febrero, se habían autorizado unas 150 peticiones para exportar millones de dosis a 29 países, como por ejemplo Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y el Reino Unido. Según las fuentes consultadas por la misma agencia, a este último país se han enviado más de 8 millones de dosis desde el 30 de enero, a pesar de que en sentido contrario la ruta no funciona: el contrato entre Londres y AstraZeneca prevé que las vacunas producidas en territorio británico no puedan salir del país.

La vacuna rusa, más cerca

Más allá de servir como toque de atención a AstraZeneca, la decisión de impedir exportar estas 250.000 dosis es una muestra de hasta qué punto el abastecimiento de vacunas preocupa a la UE. Una vía efectiva, a pesar de que diplomáticamente controvertida, para ponerle remedio sería recurrir a la vacuna rusa Sputnik V, que este jueves ha empezado a ser analizada por la Agencia Europea del Medicamento (EME). A pesar de las tensiones diplomáticas crecientes entre Rusia y la Unión Europea, y el escepticismo que incluso la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mostró ante la vacuna rusa, la EMA considera que ya tiene suficiente información para iniciar el proceso de revisión científica, un paso previo que servirá para acelerar el proceso de autorización una vez Rusia la solicite formalmente.

El comité de expertos de la EMA ha optado por poner en marcha este análisis científico de la vacuna desarrollada por el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología de Rusia, Gameleia, porque los estudios clínicos y de laboratorio disponibles en adultos "indican que la Sputnik V desencadena la producción de anticuerpos y células inmunes dirigidas al coronavirus SARS-CoV-2 y que pueden ayudar a protegerse contra el covid-19".

A partir de este jueves, pues, la EMA evalúa los datos que hay disponibles, a pesar de que no hay una fecha de fin: el estudio continuará hasta que el organismo considere que tiene suficientes pruebas para que se active el proceso de autorización y de comercialización. Ahora bien, la agencia y las autoridades europeas han trabajado a lo largo de la pandemia para acortar al máximo los plazos y, de hecho, este estudio preliminar sirve justamente para acelerar el proceso de aprobación una vez Rusia lo solicite.

La complicada batalla geopolítica por la vacuna

Ya hacía semanas que los creadores de Gameleia estaban en contacto con la EMA y, de hecho, a finales de enero incluso se publicó que Rusia había presentado la solicitud a la UE, cosa que después la autoridad europea desmintió. La vacuna contra el coronavirus se ha convertido en un capítulo más de las complicadas relaciones entre Rusia y la Unión Europea. Con el arranque de la campaña de vacunación, Bruselas ha sido diana de críticas por haber autorizado más tarde que países como el Reino Unido o los Estados Unidos varias vacunas. Y Rusia, a quien la UE vigila permanentemente para que no esparza fake news en Europa, también relacionadas con el coronavirus, no ha dudado en aprovechar este contexto.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, enfrentado de pleno con las instituciones europeas también en la respuesta contra el coronavirus, decidió desmarcarse de la estrategia comunitaria de vacunas y apostó por la Sputnik y la vacuna china, que ya se han empezado a administrar a su población. Ante las críticas de Budapest y también de Londres por la lentitud, la Unión Europea defendió la fiabilidad de su proceso de aprobación y estudio de las vacunas. También Eslovenia ha abierto contactos para comprar la vacuna ruso.

En la práctica, sin embargo, el mismo alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, reconoció en su viaje a Moscú que la Sputnik V sería bienvenida para ayudar a acelerar la campaña de vacunación, sobre todo después de los aplazamientos en la entrega por parte de AstraZeneca. Y, después, la Comisión Europea se ha comprometido también a intentar pulsar el acelerador en el proceso de autorización de las vacunas. Ahora bien, todavía hay escepticismo sobre la vacuna rusa: "Nos preguntamos por qué teóricamente Rusia ofrece millones de dosis por todas partes pero no progresa lo suficiente en la vacunación de sus ciudadanos", decía la presidenta de la Comisión Europea hace unas semanas en el pleno del Parlamento. Uno de los inconvenientes para distribuir esta vacuna es que cuenta con poca capacidad de producción en el continente europeo, cosa que implicaría controles adicionales a las plantas rusas para que pudiera ser distribuida a la Unión Europea.

Ahora bien, este jueves el portavoz del ejecutivo comunitario ha dejado claro que Bruselas de momento no negocia con Rusia para comprar la vacuna sino que la evaluación de la EMA es independiente. Al mismo tiempo, sin embargo, la OMS ha celebrado la noticia de la autoridad europea: "Necesitamos desesperadamente ampliar la cartera de vacunas", ha dicho el responsable de la organización en Europa, Hans Kluge. La OMS ha recordado el papel "robusto" y "prometedor" que Rusia ha demostrado a lo largo del tiempo en el desarrollo de vacunas, por ejemplo en la erradicación de la polio y la fiebre amarilla.

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