Internacional 14/01/2022

EE.UU. y Ucrania acusan a Rusia de preparar un sabotaje para justificar una invasión

Un ciberataque a las webs gubernamentales ucranianas advierte: "Tened miedo y esperaos lo peor"

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Un soldado ruso durante ejercicios militares en una zona cerca de la frontera con Ucrania.

BarcelonaEstados Unidos ha asegurado que tiene información que indica que Rusia está preparando una "operación de bandera falsa" en el este de Ucrania y fabricando provocaciones en las redes sociales y medios estatales en un intento de crear el contexto que justifique una intervención militar, según han informado medios como la CNN y Reuters. "Como parte de sus planes, Rusia está poniendo las bases para tener la opción de fabricar un pretexto para la invasión, incluso mediante actividades de sabotaje y operaciones de información, acusando a Ucrania de preparar un ataque inminente contra las fuerzas rusas en el este de Ucrania", ha dicho un miembro del gobierno de Estados Unidos en condición de anonimato. El Kremlin ha respondido asegurando que se trata de información "infundada", según publica Reuters citando la agencia rusa TASS.

La acusación de Estados Unidos sigue una declaración similar de la inteligencia militar de Ucrania, que ha asegurado que los servicios especiales de Moscú están preparando "provocaciones" contra las tropas rusas situadas en la región separatista de Transnístria, en Moldavia, para intentar incriminar a Ucrania. Además, este viernes también se han publicado imágenes del ministerio de Defensa ruso, difundidas por la agencia de noticias RIA, que muestran vehículos blindados y otros equipos militares cargados en trenes en el extremo este de Rusia, en el que Moscú ha calificado de simulacro para practicar despliegues de largo alcance.

Todo ello, el mismo día que Ucrania se ha visto afectada por un ciberataque masivo que ha dejado sin servicio una setentena de webs gubernamentales, que durante unas horas han mostrado un mensaje amenazante: "Tened miedo y esperaos lo peor. Esto es por vuestro pasado, presente y futuro". Además de varios ministerios, como el de Exteriores, el ataque ha afectado también otros portales oficiales como por ejemplo el gabinete de ministros, el consejo de seguridad y defensa y varias embajadas. El gobierno ucraniano ha asegurado que ha restaurado la mayoría de los portales afectados y que no se ha robado ningún dato personal, pero algunas webs siguen suspendidas este viernes por la tarde, oficialmente para evitar que el ataque se propague.

Según Reuters, el mensaje incluía referencias a acusaciones históricas de Rusia contra Ucrania y también hacía alusión a las regiones de Volinia y Galitzia oriental, el lugar de los asesinatos llevados a cabo por insurgentes ucranianos en la Polonia ocupada por los nazis, un punto de fricción entre Polonia y Ucrania.

A pesar de que ha admitido no tener pruebas, el centro de seguridad informática de Ucrania ha hecho referencia a "la huella rusa" detrás del ataque. Ha considerado que las alusiones a territorios que en el pasado estuvieron bajo control polaco han sido deliberadas para "responsabilizar a Polonia del ciberataque" y aislar a Ucrania reduciendo sus aliados internacionales.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, ha condenado el ataque y ha dicho que el comité político y de seguridad y las unidades cibernéticas de la Unión Europea se reunirá para ver cómo pueden ayudar a Kiev. "Por desgracia, esperábamos que pudiera pasar", ha dicho en la cumbre que los ministros de Exteriores de la UE celebran este viernes en Brest (Francia). "No puedo culpar a nadie porque no tengo pruebas, pero nos lo podemos imaginar", ha remachado. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, también ha expresado su "fuerte condena" al ciberataque, y ha anunciado que la Alianza Atlántica y Ucrania firmarán un acuerdo de cooperación cibernética en los próximos días.

A Rusia se le acaba la paciencia

El ataque llega después de semanas de acusaciones y amenazas cruzadas entre Rusia y Estados Unidos y la OTAN por el aumento de las tropas rusas en la frontera con Ucrania, que hace temer una invasión militar rusa similar a la del 2014 en Crimea. Después de las reuniones de esta semana, de momento poco fructíferas, Estados Unidos advirtieron este jueves de que la amenaza de un ataque militar ruso es alta, lo cual el Kremlin niega. Para intentar desescalar un conflicto que solo hace que intensificarse, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha propuesto una reunión a tres con sus homólogos de Estados Unidos, Joe Biden, y de Rusia, Vladímir Putin, para abordar las preocupaciones sobre la seguridad en la frontera.

Rusia ha sostenido hasta ahora que el diálogo sigue vivo, pero avisa de que se le está acabando la paciencia. "No esperaremos eternamente", ha dicho el ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, que ha remarcado que esperan una respuesta "inmediata" por escrito de Washington sobre las demandas de Moscú. Durante las negociaciones, Rusia ha exigido unas garantías de seguridad que incluyen la renuncia de la OTAN a las actividades militares en Europa del este, el Cáucaso y Asia central y a no admitir ni a Ucrania ni a ningún otro país (entre ellos, Finlandia y Suecia) a la Alianza Atlántica, una demanda que ya ha sido rechazada de manera contundente.

En una rueda de prensa este jueves, Serguei Riabkov, el enviado ruso a las conversaciones con Estados Unidos de principios de semana, no descartaba la posibilidad de enviar tropas militares rusas a Venezuela o Cuba cuando un periodista se lo preguntó: "Eso dependerá de la actitud de Estados Unidos", respondió, según informó The Guardian.

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