Europa quiere reforzar la seguridad en Groenlandia para frenar a Trump
Los aliados europeos estudian enviar efectivos a territorio groenlandés y coordinar su seguridad con el Pentágono
BruselasLos aliados europeos siguen haciendo equilibrios para evitar que Donald Trump lleve a cabo sus amenazas. El último movimiento que están estudiando es incrementar la presencia militar europea en el Ártico y, de esta forma, desarticular el argumento por el que teóricamente la Casa Blanca quiere apoderarse de Groenlandia: la falta de seguridad en la región y el temor a que Rusia y China saquen provecho.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha apuntado en un mensaje en las redes sociales que "una presencia militar incrementada de forma significativa tendrá un impacto real" en la "seguridad del Ártico", tanto para Europa como para Estados Unidos. En la misma línea, medios de comunicación británicos informan que Reino Unido y Alemania ya están hablando con otros aliados europeos de un posible despliegue militar en Groenlandia que incluya el envío de tropas y, entre otros, aeronaves.
De hecho, esta misión es uno de los principales temas que el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, han tratado en un encuentro con el secretario de estado de EEUU, Marco Rubio, en la Casa Blanca este lunes por la noche. Los aliados europeos quieren contar con el visto bueno de Estados Unidos, involucrar en la iniciativa al ejército estadounidense y sacarla adelante bajo el paraguas de la OTAN. Sin embargo, la administración Trump insiste en que quiere apoderarse de Groenlandia y mantiene completamente abierta la opción de conseguirlo por la vía de la fuerza militar.
Sea como fuere, la voluntad de los aliados europeos es reforzar la seguridad como respuesta a las amenazas de Trump. Y, aunque todavía no han enviado ningún refuerzo, ya se han mostrado dispuestos a incrementar la seguridad de Groenlandia y destinar más recursos si así se lo pide Dinamarca. Dos de los países que se han pronunciado públicamente en este sentido han sido Francia y España. "Si fuera necesario reforzar la seguridad, se reforzaría", ha asegurado el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares.
Cabe recordar que, aunque el argumento de Trump es que Groenlandia está desprotegida, Estados Unidos ya tiene permiso para enviar tropas y recursos militares sin límite y de forma indefinida. Además, el Pentágono ha reducido su presencia en territorio groenlandés de forma sustancial durante los últimos años.
El silencio de Rutte
El secretario general de la OTAN suele jugar el papel de bisagra entre los intereses de Estados Unidos, que controlan de facto la entidad, y los de los aliados europeos. Sin embargo, Mark Rutte se ha ganado en los pasillos de la Alianza Atlántica la fama de adulador de Trump que siempre sale en su defensa. No hace ni la más mínima crítica al presidente de Estados Unidos y, por el contrario, le reivindica como el gran salvador del organismo porque ha logrado que los aliados incrementen el gasto militar, lo que también dice de sí mismo el presidente de Estados Unidos. "Soy quien ha salvado a la OTAN", ha escrito en las redes sociales este lunes el estadounidense. Un mensaje que llega poco después de que varios expertos y dirigentes, como la primera ministra danesa, advirtieran que un ataque del Pentágono contra un territorio de un aliado pondría fin a la OTAN.
Las amenazas de Trump van a más: insiste en que EEUU "tendrá Groenlandia por una u otra vía", pero Rutte hace como si sintiera llover y en la rueda de prensa de este lunes en Zagreb (Croacia) ni siquiera ha enviado un mensaje de apoyo a Dinamarca. Tampoco ha reivindicado el cumplimiento del derecho internacional o del multilateralismo, tal y como era habitual en los dirigentes de la OTAN y como sí ha querido reclamar el primer ministro croata, Andrej Plenković.
El dirigente neerlandés se ha limitado a responder que "lo más importante es que los aliados consideran que la seguridad del Ártico es una prioridad" y que ya "están hablando de cómo proteger colectivamente" a la región. Incluso, el secretario general de la Alianza Atlántica afirmó que, desde que Trump regresó a la Casa Blanca, la OTAN "está mucho más involucrada" en la seguridad del Ártico.
Críticas desde Pekín
Desde Pekín han reprochado a Trump que utilice la supuesta amenaza de China como pretexto para sus ambiciones expansionistas. El ministerio chino de Exteriores ha instado a EEUU a que "no utilicen a otros países como excusa para sus propios propósitos egoístas". "El derecho y la libertad de todos los países a llevar a cabo actividades normales en la región del Ártico deben ser respetados", afirmó en la portavoz jefe del departamento, Mao Ning, quien subrayó que las actividades de China en la zona tienen el objetivo de la "paz, estabilidad y desarrollo de la región". "El Ártico afecta a los intereses generales de la comunidad internacional", ha añadido durante una rueda de prensa.