Internacional 15/05/2022

Járkov, el segundo fracaso del ejército ruso en Ucrania

El alcalde de la segunda ciudad del país anuncia que las tropas de Putin se han retirado de la zona

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Un hombre trabaja en una fábrica dañada a Khàrkiv

BarcelonaLa retirada de las tropas rusas de Kiev fue el primero gran fracaso del Kremlin en Ucrania. Se marcharon para centrarse en el este del país, pero ni así el ejército de Vladímir Putin ha podido evitar su segundo naufragio. A pesar de ser una ciudad asediada desde el primer día de guerra y sufrir bombardeos constantes en las últimas semanas, el ejército ucraniano ha podido empujar a los soldados rusos hasta fuera de Járkov, la segunda ciudad del país. Su alcalde, Igor Terejov, ha anunciado que las tropas del Kremlin se han retirado de la zona. A diferencia de Kiev, esta vez no ha sido por un cambio de estrategia de Moscú, sino por los "esfuerzos" del ejército ucraniano. Ahora, según el alcalde, "la calma ha vuelto y los habitantes también van volviendo".

Ucrania "probablemente ha ganado la batalla de Járkov", afirmaba el Instituto para el Estudio de la Guerra, think tank norteamericano, horas antes de que el alcalde hiciera el anuncio oficial. Ahora los soldados ucranianos están haciendo retroceder el ejército de Putin hacia la frontera rusa, que está a menos de 50 km de Járkov, un gran núcleo de 1,5 millones de habitantes. Además de este fracaso, las tropas rusas tampoco están consiguiendo adelantos en el sudeste, en Donetsk y Lugansk. En el oeste de Severodonetsk, los ucranianos han rechazado múltiples intentos de las fuerzas rusas de atravesar un río que separa la región del Donbás y han causado importantes pérdidas en las líneas enemigas. En este punto, Izium es una ciudad clave –hace de frontera entre Járkov y el Donbás– y los soldados de Kiev también han lanzado varias contraofensivas.

El ejército ucraniano durante un entrenamiento en Dnipró

La adhesión de Finlandia a la OTAN

La invasión de Ucrania ha provocado que Suecia y Finlandia quieran sumarse a la OTAN y este sábado el presidente finlandés, Sauli Niinistö, ha llamado a Vladímir Putin para decirle personalmente que pedirá la adhesión en "los próximos días" en una conversación "directa y sin agravios". La respuesta de Putin ha sido decir que el final de la neutralidad militar de Finlandia sería un "error". Lo mismo ha dicho Alexander Grushko, viceministro de Exteriores ruso, que cree que ahora la "seguridad de Finlandia se debilitará". Grushko ha alertado del posible despliegue de armas nucleares de la OTAN en los países escandinavos y ha afirmado que esto no podrá quedar sin una "reacción política" de Rusia. Precisamente este sábado el operador de la red eléctrica finlandesa ha confirmado que Rusia ha suspendido el suministro.

En el camino de Suecia y Finlandia hacia la OTAN, Turquía ha matizado su reacción inicial, en la que rechazaba a los países escandinavos por apoyar a organizaciones "terroristas", y ahora no cierra la puerta al hecho de que se sumen. Eso sí, con condiciones: Ibrahim Kalin, portavoz del presidente turco, ha instado a Suecia a dejar de permitir "la presencia" del Partido de los Trabajadores del Curdistán en Estocolmo. Este sábado también ha concluido la cumbre de los ministros de Exteriores del G7 y en un comunicado han asegurado que "nunca" reconocerán ningún cambio territorial en Ucrania. A la vez, han instado a China a no ayudar a Moscú, han pedido a Bielorrusia que "deje de facilitar" la invasión y se han reafirmar en la voluntad de aislar al Kremlin. Mientras tanto, van llegando nuevas muestras de apoyo a Volodímir Zelenski, con la visita del líder de la minoría republicana en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, y tres senadores más.

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