Convertir en un circo la muerte de un futbolista

2 min
El jugador del CD Tenerife, Jesús de Miguel
03/11/2026 - 14:21 h
Jefe de Media

Conmoción por la muerte de Jesús de Miguel, a consecuencia de una entrada durísima del portero del Andorra. Las imágenes causan horror y han convertido el clip en viral. Primer problema: la explotación de la morbosidad. ¿Tiene interés informativo, el vídeo? Sin duda. Pero es muy diferente mostrarlo como elemento insertado en una noticia general titulada asépticamente que no venderlo a bombo y platillo y que el principal reclamo sea ver el desafortunado accidente. “Así fue la jugada que acabó con la muerte de Jesús de Miguel”, clamaba una pieza de La Sexta. Pasen, pasen y vean. O este titular amarillo de El Español: “La tragedia de la mujer del difunto: vivió desde la grada, con su hija de un año, la patada letal en el pecho”.

He escrito accidente, por cierto, con toda la intención: la entrada merece la sanción deportiva máxima, pero difícilmente se puede considerar, penalmente, un homicidio tal como aseguran los diversos expertos que se han pronunciado. A pesar de esto, a estas horas, las secciones de comentarios de los lectores revientan de clamores para que encierren a Jesús Owono en la prisión. Y una parte significativa vinculan la dureza de su acción defensiva con su tonalidad de piel: puro racismo que campa inmoderado en estas entrañas de la prensa digital. También hay descontextualización. El vídeo muestra cómo, después del choque fatídico, el portero se retira del campo inmediatamente sin interesarse por el estado del jugador. Solo en la secuencia entera se ve cómo Owono se marcha porque le han mostrado la roja pero vuelve enseguida al campo al ver que De Miguel no se levanta y que los servicios médicos lo están atendiendo. No podemos hacer nada para devolver la vida al futbolista muerto pero no querría estar tampoco en la piel del portero. Sin evitar que caiga sobre él toda la dureza del reglamento, es necesario que reciba un trato mediático riguroso y justo, sin ceder a la víscera populista.

stats